Don Juan Bautista Garracín, vecino de la Ciudad de Cádiz, residente en el pueblo de Jalapa, cargador de la presente flota a cargo del jefe de escuadra don Fernando Chacón, de la Orden de Santiago, otorga que vende a Luis Fernández de Ulloa, un negro esclavo nombrado Miguel Valentín, de 18 años, criollo, alto de cuerpo, que hubo y compró en público remate, se encuentra libre de censo, empeño e hipoteca, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad. La venta se hace en 278 pesos y 4 reales en que se incluye la paga de la alcabala y escritura.
CÁDIZ, CIUDAD DE
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Don Lorenzo de Richarte, vecino y mercader de la Ciudad de México, confiesa haber recibido de don Francisco de San Ginés, residente en el pueblo de Jalapa, vecino de la Ciudad de Cádiz, la cantidad de 7, 123 pesos 6 reales de oro común, los cuales se obliga a pagarle en moneda del cuño mexicano en el primer despacho del navío de guerra español que salga de este Reino para los de Castilla.
Juan Bautista Odo, residente en el pueblo de Jalapa, dijo que otorgó testamento el 28 de febrero de este año, pero se le ofrece declarar algo más, y mediante codicilio que la deuda que le tiene a Nicolás Ferrer no es la cantidad que menciona, sino 25 pesos, más un vestido que le costó 14 pesos. A José Chaza, residente en Cádiz, le dio 50 pesos, más otros agregados a su testamento original.
Codicilio de Don Juan Bautista de Lescano, Almirante de la flota surta en el puerto de San Juan de Ulúa, General Don José Centeno y Ordóñez, caballero de la orden de Santiago, vecino de la ciudad de Cádiz, en los reinos de Castilla, estando enfermo en el convento de San Francisco, entre otras cosas, ordenó que si falleciere, su cuerpo fuera sepultado en la iglesia de él, y amortajado con el hábito y cuerda de su sagrada religión. Mandó a sus albaceas que dieran 200 reales al padre guardián de San Francisco para lo que fuera necesario al monasterio.
Don Diego Francisco de Upton de Fuentes, residente en este pueblo de Jalapa y vecino de la Ciudad de Sevilla, cargador de la flota a cargo del Marqués de Mari, con poder de Don Martín de Arrate, cargador de la misma, a quien sustituyó para recaudar, recibir y cobrar de Don Cristóbal Riveros y Don Manuel de Riveros, hermanos y vecinos de la Ciudad de Ayamonte, y Don Alonso Romero Zarco, vecino y familiar de Santo Oficio de la Ciudad de Cádiz, la cantidad de 6, 388 pesos escudos reales, de a 8 reales, mismos que ya han pagado y por lo cual se cancela la citada escritura.
El Licenciado don Miguel de Luna Bandelvira, cura beneficiado por Su Majestad, vicario y juez eclesiástico de esta doctrina de Jalapa, del Obispado de la Puebla de los Ángeles, otorga poder a don Félix Lince, don José Manuel de Arechaga y don Domingo Martínez de Murguía, vecinos de la Ciudad de Cádiz, para que en su nombre comparezcan ante el Rey y Supremo Consejo de Indias, representando sus méritos y servicios, pidan y supliquen a Su Majestad para que se digne elegirlo y presentarlo por prebendado en cualquiera de las prebendas mercenarias, que se encuentren libres en la Santa Iglesia catedral de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, o en la Metropolitana de México.
Francisco Ventura de Rezabal, residente en este pueblo de Jalapa y cargador de la presente flota a cargo del Jefe de Escuadras Rodrigo de Torres y Morales, recibió 7, 000 pesos, por orden de Pedro de Arregui y Juan José de Arpide, vecinos de México, para entregarlos y llevarlos en dicha flota a cuenta y riesgo de María, Juana, Josefa y Juana de Iribarren, vecinas de Navarra, en Cádiz, al Intendente General Juan Ángel de Echeverría o a Juan Miguel de Iribarren, apoderados de las antes mencionadas, cantidad por la que dicho otorgante entrega escritura de cancelación con la obligación de remitirlos a dichos apoderados.
Juan Esteban Dongo, vecino de la Ciudad de México, otorga poder especial a Bernardo Apolinar de Miranda y a Bartolomé de Acosta y Bustillo, vecinos de Guadalajara, para que procedan a sacar cuentas de una tienda que tiene en compañía de Clemente Ramallo, en la Ciudad de Cádiz, cobrando los alcances y ganancias que resulten.
Juan Ignacio de Herrera, vecino de la Ciudad de la Habana, otorga que recibe la cantidad de 1, 200 pesos, los cuales ha recibido de don Mateo, vecino de Cádiz, por lo que hace cancelación de escritura.
Pedro López de Echandia, cargador de la flota a cargo de Rodrigo de Torres y Morales, vecino de Cádiz y residente en este pueblo, debe y se obliga a pagar a Pedro Antonio de Andrade, vecino de México, la cantidad de 52, 515 pesos, en el primer despacho de azogues que venga.