Jerónima Alemán, mujer legítima de Diego de Yebra, vecino y Alcalde Ordinario de la ciudad de Veracruz, dio carta poder a su marido para que en su nombre haga las escrituras de aprobación de la venta de una botica que fue de su primer esposo, Hernán Sánchez.
BOTICAS
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Don Sebastián Antonio de Vega, Alférez de la Compañía de don Francisco Gallardo, ubicada en la nueva Veracruz, y residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Pedro de Madera, vecino de la Nueva Veracruz, para que cobre a don Juan de Aza, vecino de la misma ciudad, la cantidad de 1, 000 pesos, que fue el precio de venta de una botica, ubicada en la esquina de la plaza de la Nueva Veracruz.
Don José de Herrera y del Campo, vecino del pueblo de Perote y residente en esta Villa, dijo que por cuanto don José María Quiroz ha salido como su fiador por cantidad de 2 000 pesos, para responder por los fondos y resultas de la Real Lotería y del gran sorteo de Nuestra Señora de Guadalupe que entren en poder del otorgante anualmente como colector que es de ella en esta Villa y su jurisdicción e igualmente del pueblo de Perote, otorga por la presente que debe y se obliga a pagar, al mencionado Quiroz, dicha cantidad de 2 000 pesos en que ha salido por su fiador, cuya cantidad pagará siempre que por algún accidente u otro motivo no esperado de algún descubrimiento en que se halle, se le hagan exhibir la expresada suma en reales de contado, y como seguro de dicho principal hipoteca cuatro casas unidas en la Calle de Belén, haciendo frente hacia el poniente con la Real Aduana de esta Villa, así como una botica ubicada en la Calle Real.
Don José Gutiérrez Zamora, de esta vecindad, dijo que en 1812, estableció una compañía de interés con don Francisco Puig, vecino de la Nueva Veracruz, y residente en Puebla, al cargo y administración de su apoderado don Jerónimo Malagamba, invirtiendo el capital de 3 000 pesos por cada uno de los socios, acordando de que ésta había de manejarse por el compareciente, y de las utilidades obtenidas de esta negociación se dividirían por iguales partes entre ambos socios, y cuyo capital de la compañía junto con los demás fondos que ha tomado el otorgante de la casa de su socio, declara que los tiene invertidos en efectos de comercio, en una botica que posee en esta Villa, almacén que tiene abierto en ella y algunas mulas aperadas, por lo que es de entenderse que deducido o satisfecho de crédito que resulte a favor de la casa de Puig, debe ser divisible la mitad para Puig y la otra para el compareciente o sus herederos, por ser así conforme al espíritu del establecimiento de la compañía.\t
Manuel de los Reyes, español residente en esta villa de Córdoba, natural del lugar de Albe del reino de Portugal, hijo legítimo de [roto] y de Marta Antonia, vecinos de dicho lugar, por la presente otorga su testamento de la siguiente manera: Manda se le pague al mesonero de esta villa lo que le deba. Declara deber a Teresa Pérez, quien lo está cuidando, por su asistencia y botica. Declara por bienes en la ciudad de la Nueva Veracruz, en poder de don Manuel de Soto Guerrero, unos reales que constan en un papel que está en su [caja]. También declara por bienes dos loros, una caja con su ropa de vestir y otros trastes, que paran en poder de Blasina de Gracia, vecina de la Veracruz, en la calle de la Merced; una espada de fierro; una escopeta la cual está empeñada en el pueblo de Orizaba, en la tienda de don [Agustín]. Declara tener empeñadas en el pueblo de Orizaba, en poder de Fernando Jiménez, 13 onzas y media de plata; declara tener otra espada con su guarnición de plata en poder de don Manuel de Soto, en la Veracruz. Declara que hace doce años contrajo matrimonio con Brígida Ruiz, vecina de la ciudad de Sevilla, y que recibió de dote 50 ducados de vellón y que él tenía de caudal como 200 pesos, de cuyo matrimonio no han tenido hijos. Nombra albacea y tenedor de bienes a Francisco Fernández de [roto], [vecino] de esta villa. Nombra heredera a Brígida Ruiz, su mujer.
Sem títuloDon José Ignacio del Toro, Profesor de Farmacéutico aprobado por el Real Protomedicato de esta Nueva España, con botica propia pública en esta villa, otorga poder especial a don José Ramón Betancourt, del Real Tribunal del Consulado de Veracruz, para que en su nombre se presente en aquel magistrado de intendencia y en los demás que corresponda a la almoneda que debe celebrarse a favor de la Real Hacienda, de abasto o provisión de las medicinas para los soldados y demás militares enfermos destino en el Fuerte de San Carlos de Perote, haciendo las posturas a favor de dicha Real Hacienda.
Don Juan Joaquín de Cendoya y Arizabaleta, dueño de hacienda y vecino de esta Villa de Xalapa, se constituye en fiador de don Francisco Hidalgo, Médico Examinador, con título de Visitador de las Boticas de esta villa, quien se obliga a presentar anualmente ante los ministros de la Real Hacienda de Veracruz, una relación jurada de los emolumentos, resueltas y condiciones que sucedan durante los 4 años que dure en su cargo el mencionado Francisco Hidalgo.
Doña Petrona García Monzaval, doncella mayor de 25 años, vecina de la ciudad de la Nueva Veracruz, dijo que en dicha ciudad posee una botica al cuidado de don Manuel Igartuburu, maestro de Farmacopea, quien la quiere dejar por sus fines particulares, por lo que la otorgante ha convenido que la reciba y despache don Jacinto de Herrera y Campo por tiempo y espacio de 5 años, con el salario de 12 reales diarios, ropa limpia y barba hecha y al fin de cada año una gratificación a proporción de las utilidades que resulten.
Don Francisco Hidalgo, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga poder especial a don Juan Antonio Serrano y Laraña, vecino de Veracruz, para que en su nombre haga constar a los señores Ministros de la Real Hacienda en las Cajas de Veracruz, la obligación en que se halla como visitador, nombrado por el Real Tribunal del Protomedicato, afianzando en ellas la cantidad de 17 pesos 5 y medio reales por cada botica.
Doña Teresa Aravalles, viuda y albacea de don Joaquín Ruiz, dijo que de acuerdo a su coalbacea, el Presbítero don Joaquín Ruiz, residente en México, han convenido entregarle a don Marcos Díaz Aparicio, Profesor de Farmacia, las dos boticas pertenecientes a la testamentaria del referido finado, situadas ambas en esta ciudad, una en la plaza Principal en edificio del hospital y la otra en la calle Principal, en casa de los herederos de don Domingo Franceschi, para que gire y administre ambos establecimientos bajo las condiciones que se mencionan, de las cuales destacan: Que por tiempo de año y medio ha de girar el nominado don Marcos Díaz dichas dos boticas, llevando para sí la mitad de utilidades y quedando la otra mitad a beneficio de la testamentaria, comenzando a correr a partir de esta fecha en adelante. Que los precios de las existencias que ahora recibe Díaz en las dos boticas se han de fijar en México. Hasta que estén expuestos los precios es cuando se ha de saber el monto de dichas existencias, entonces por medio de una adición a esta escritura hará la declaración conveniente. Que como el mencionado coalbacea va a tomar por su cuenta en México la botica nombrada de "La Merced" y allí han de hacerse compras por mayor, preferirá Díaz para la provisión de las que toma a su cargo comprar en aquella lo que necesite, cuyos precios serán arreglados a los de la casa de Morón, siendo éstas en igualdad a los que corran en otras partes, pero si Díaz pudiese lograr algunos efectos con más proporción comprándolos en Veracruz, podrá hacerlo. Y estando presente el relacionado Díaz, otorga que se conforma con las cláusulas y acepta la compañía por el tiempo y condiciones que queda explicado.
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