Don Cristóbal Jiménez Barragán, natural de la Ciudad de Arcos de la Frontera del Arzobispado de Sevilla, en los Reinos de Castilla y residente del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Martín Jiménez Barragán y doña María Rodríguez Angulo, viudo de doña María Jiménez de Ecal, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas y herederos a sus hijos legítimos don Cristóbal Alfonso Jiménez Barragán y don Vicente Jiménez Barragán, nombrando entre sus bienes una botica ubicada en la casa de su morada con todos sus géneros simples y compuestos.
BOTICAS
3 Descrição arquivística resultados para BOTICAS
Doña Mariana de Morales, vecina de Jalapa, esposa de don José de la Calle y con licencia expresa del mismo, otorga a Cristóbal Jiménez Barragán, natural de la Ciudad de Arcos de los Reinos de Castilla, una botica para que la administre por el tiempo de 2 años, pagándole a dicha Mariana de Morales 250 pesos por año, por su trabajo en la citada botica, en donde le dará casa.
Don Antonio Velasco Quiroz, originario de ciudad Real, en los Reinos de Castilla, hijo de don José Vicente Velasco Quiroz y de doña Josefa Ruiz Bravo, sus padres difuntos, otorga su testamento en la forma siguiente: declara que fue casado en primeras nupcias con doña Ana Rita García, en cuyo matrimonio procrearon a tres hijos vivos y casados. También declara que, habiendo fallecido su primera esposa, pasó a segundas nupcias con doña Dominga Escobar y Esqueda, en cuyo matrimonio procrearon a seis hijos, entre casados, doncellas y en estado de pubertad. Declara que al tiempo de contraer matrimonio no tenía bienes ni tampoco sus consortes introdujeron ningún caudal y los bienes que disfruta actualmente los ha adquirido después de su ultimo enlace; los cuales consisten en 3 500 pesos que están en poder de su hijo don Félix, en sociedad de comercio en la botica que tiene en la calle de Belem de esta ciudad. Nombra por sus únicos y universales herederos a sus nueve hijos. Y en caso de que la divina misericordia le conceda vida, puede ocurrirle hacer otras declaraciones, por lo que pide al escribano que deje de tres a cuatro en hojas blanco rubricadas de su puño en la copia que debe ministrársele de este instrumento y ordena que se le la validación, guarde y se cumpla como como si estuviese incorporado a el presente testamento. Nombra por sus únicos y universales herederos a sus nueve hijos. Y por albaceas a don Francisco Fernández y Agudo, don Joaquín Ruiz, y su hijo don Félix Velasco Quiroz y García a los tres de mancomún.
Sem título