Juan Blanco, vecino de este pueblo, otorga poder al padre Luis de Oliveros, beneficiado del partido de Zongolica, para que pueda demandar, recibir y cobrar de la persona en cuyo poder estuviere, una escritura que el susodicho tiene contra don Antonio de Reynoso por 210 pesos, la cual había entregado a Melchor de Robles, difunto, para que los cobrase.\n
ZONGOLICA, PARTIDO DE
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Luis de Oliveros, beneficiado del partido de Zongolica, se obliga a pagar a Juan de Molina Valderrama, Vicario del ingenio de Orizaba, la cantidad de 362 pesos y medio de oro común, los cuales son por razón de 50 arrobas de azúcar, a 7 pesos y 2 tomines arroba, que le compró y recibió en la ciudad de los Ángeles.\n
Luis de Oliveros, Clérigo Presbítero beneficiado del partido de Zongolica, se obliga a pagar a Diego Sánchez, tratante en el río de Alvarado, 60 pesos de oro común por razón de 2 cargas y media de cacao de Tabasco, que recibió compradas de Alonso Ruiz, vecino de Tepeaca, en nombre del susodicho a razón de 24 pesos carga.\n
Luis de Oliveros, Presbítero beneficiado de Zongolica, vende a Juan de Estrada, un mulato llamado Hernando, que por huidor está preso en la cárcel pública del pueblo de Cuernavaca, herrado en el rostro, la venta la hace por precio y contía [sic] de 250 pesos de oro común.\n\n\n\n
Real provisión dirigida al corregidor del pueblo y partido de Orizaba con jurisdicción en San Francisco Zongolica, referente a una petición hecha por los naturales en la que mencionan que 24 indios estaban repartidos para dar servicio cada semana al ingenio de Orizaba, los cuales, antes de que don Rodrigo de Vivero lo tuviese arrendado, los ocupaban solamente en el beneficio de las sementeras de azúcar, les daban de comer y los trataban bien, ocupándolos seis días de trabajo y no más; ahora, las personas que tienen a cargo ese ingenio, les hacen trabajar de noche y de día echando caña en los molinos y leña en los hornos, y como están desvelados y somnolientos, muchos caen al fuego que sale de los hornos, como también cuando van a echar la caña a los molinos padecen mucho trabajo y peligro, pues los hacen traer a la redonda unos palos grandes que llaman exprimideras, que de andar tanto a la redonda caen, además de hacerles trabajar toda la semana y no seis días como esta proveído por el rey, pagándoles menos de lo habitual. También, manifestaron que el corregidor tiene preso al gobernador y al alcalde, y que pretende desprender a todos los demás regidores oficiales de república, que de los años pasados deben de rezagos 300 indios que faltaron de dar al ingenio. Por tanto, piden al rey mande provisión en la que ordene que los indios solamente trabajen en el beneficio de las sementeras y no los metan en el ingenio, pues es cosa tan diferente para ellos y de excedido trabajo y peligro; asimismo que se liberen a todos los indios que están presos. El rey [Felipe II], a través de la presente ordena que los indios del pueblo de San Francisco Zongolica, los ocupen solamente en el beneficio de la caña y no para las demás cosas tocante a la molienda de la caña y beneficio de los azúcares, ni que trabajen horas extraordinarias sino desde que el sol sale hasta que se ponga, para que de noche puedan descansar; y los presos por razón de los rezagos, sean liberados de la cárcel, ordenando no hacer cosa contraria so pena de 100 pesos de oro de multa.
Juan de Leiva, vecino de la ciudad de Tepeaca, vende al Padre Luis de Oliveros, beneficiado del partido de Zongolica, 2 sitios y medio de estancias de ganado mayor en términos del pueblo de Cuautla, asimismo le vende 800 vacas de un año arriba más 30 yeguas, por precio y contía [sic] de 2 725 pesos de oro común.\n
El Licenciado don Diego García Calvo, Cura, Vicario y Juez eclesiástico del partido de San Francisco Songolica [Zongolica], otorga poder a don Antonio Caro, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que en nombre y representación de su persona parezca ante el Ilustrísimo Señor don Pedro de Nogales Dávila, Obispo de este obispado, y haga oposición a los curatos mexicanos que se hayan vacos en este obispado. Para lo cual haga los pedimentos, suplicas, requerimientos, presente escrito memoriales y todos los autos y diligencias judiciales y extrajudiciales que convengan.
Sem títuloEl Licenciado don Pedro [de] Suárez de Soussa [Sousa] y Zúñiga, Cura Beneficiado por Su Majestad, Vicario Foráneo y Juez Eclesiástico de esta villa de Córdoba, Santiago Huatusco y sus sujetos, Comisario de los Santos Tribunales de la Inquisición y Cruzada, otorga que da su poder a don Alonso Arias de Taboada y a don Francisco de Castañeda, vecinos de la ciudad de México, para que en su nombre parezcan ante los señores jueces oficiales reales de la Real Hacienda y Caja, a solicitar los pesos de oros minas que en dicha caja se le están debiendo del tiempo que fue cura beneficiado del pueblo y partido de San Francisco Zongolica, así como los que en adelante se le debieren por razón de cura beneficiado de la presente villa.
Sem títuloDon Baltazar González de Velilla Blanco, vecino de esta villa de Córdoba, declara que debe al Licenciado Domingo de Arrieta, Cura del partido de San Francisco Zongolica, la cantidad de 3 250 pesos de oro común y que al presente se le ha pedido otorgue poder para que haga obligación en forma. Y para su debido efecto otorga que da poder especial al Licenciado don Pedro Ruiz de Prado, Rector de los Reales Colegios de San Pedro y San Juan para que lo obligue a pagar la dicha cantidad de pesos en el año venidero de 1690. Del mismo modo se le pidió fianza y para cumplir con lo solicitado se presentaron don Juan Rodríguez Durán, el Capitán don Lope de Yribas [Iribas], el Capitán Antonio de Brito Lomelín y juntos de mancomún acordaron otorgar poder al Licenciado don Pedro Ruiz de Prado para que los constituya como fiadores y principales pagadores de don Baltazar González de Velilla Blanco.
Sem títuloEn la estancia de Francisco de Oliveros, don Agustín, indio principal del pueblo despoblado de Ixtla, mediante el intérprete Juan Bautista, dijo que por cuanto Su Excelencia le ha hecho merced de un mandamiento acordado para que se vea un sitio de estancia de ganado menor en los términos donde esta una sabana grande redonda, el cual hace gracia y donación al Padre Luis de Oliveros, beneficiado del partido de Zongolica.\n