Don Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público y de Cabildo de la Nueva Ciudad de la Veracruz, residente en Jalapa, vende a don Ildefonso de Ortega y Castro, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, un esclavo negro bozal nombrado Alejandro de 24 años de edad más o menos, que hubo de don Francisco de San Juan, Oficial Real de las Cajas de esa ciudad. La venta se hace en 300 pesos de oro común de los que se da por entregado a su voluntad.
VERACRUZ, CIUDAD DE LA NUEVA
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Don José Benito de Arroyo, vecino de la Ciudad de México, vende realmente y con efecto al Teniente de Dragones del refuerzo de la Veracruz, don José Roanova, un negrito esclavo de nombre Antonio de 16 años de edad, por el precio de 280 pesos de alcabala, libre de empeño, hipoteca, sin asegurarlo de vicio, defecto ni enfermedad publica ni secreta.
Don Manuel de Boza, vecino del pueblo de Jalapa y albacea de su difunto amo don Gregorio Fernández Mantilla, otorga poder especial a don Domingo Pérez de Iglesias, vecino de Veracruz, para que otorgue libertad a Tomasa, negra esclava, junto con su hijo Pascual, por tener recibida la cantidad de 300 pesos, que es el valor de ambos.
Doña Isabel de Maya, vecina de la nueva ciudad de la Veracruz, vende a Melchor del Moral, vecino de Jalapa, una negra esclava llamada Juana, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, con las tachas que tuviere, por el precio de 500 pesos de oro común.
Lorenzo Alfonso, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, vende a don Andrés Rodríguez, administrador del ingenio de Alonso de Villanueva, un negro llamado Juan, de tierra Jamaica, de 25 años de edad, no tiene enfermedad pública ni secreta, por el precio de 400 pesos de oro común.
Blas Duarte, vecino de la nueva Veracruz, vende a Gonzalo de Martín Carnero, vecino de Jalapa, un negro llamado Álvaro, de nación Angola, bozal, de 10 años de edad, poco más o menos, con las tachas que tuviere y enfermedades públicas o secretas, por el precio de 225 pesos de oro común.
Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, con poder de Vicente Rijo, piloto, armador de esclavos, vende a don Francisco Hernández de la Higuera, dueño del ingenio de azúcar de La Concepción, 12 piezas de negros esclavos, varones, de diferentes tierras y edades, llamados: Antonio de Cocana; Simón, de carabalí; Antonio, de tierra Macoa; Antonio, Macoa; Antonio, Arda; Antonio, carabalí; Francisco, de Cocana; Domingo ,carabalí; Manuel, carabalí; Francisco, carabalí y Francisco ,carabalí, todos bozales, recién venidos de Guinea, sujetos a servidumbre, por el precio de 390 pesos de oro común cada uno de los 10 nombrados, y los 2 restantes a 400 pesos la pieza.
Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, con poder de su cuñado Vicente Rijo, piloto, vende a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño y señor de su ingenio de La Santísima Trinidad, cuatro esclavos negros de diferentes nombres, tierras y edades, bozales, recién venidos de Guinea, sin asegurarlos de tacha ni enfermedad, por el precio de 400 pesos de oro común cada uno.
Alonso Martín, dueño de su recua, vecino de Los Ángeles, con poder de Alonso Escudero, de la misma vecindad, vende a Juan Rodríguez, residente en la Venta de Los Naranjos, en esta jurisdicción, un negro esclavo llamado Francisco, de nación Angola, de 20 años de edad, con las tachas que tuviere y por casado en la nueva ciudad de la Veracruz, sano de sus miembros, sin enfermedad pública ni secreta, por el precio de 430 pesos de oro común.
Diego González, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, 350 pesos de oro común, precio de una negra llamada María, de nación Angola, bozal, para fin del mes de mayo de 1618, todos juntos en una paga.