El Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dueño de ingenios de fabricar azúcar en esta jurisdicción, dio su poder cumplido a su hijo Don Claudio Teodoro de Ceballos que se halla en la ciudad de México, para que en su nombre imponga sobre el ingenio de Nuestra Señora del Rosario y los trapiches nombrados Nuestra Señora de la Concepción, un molino de pan moler llamado Río Frío, ubicado en el camino real de Veracruz, entre el molino de Lovillo y la Venta de Las Vigas, y sobre una hacienda de ganado mayor nombrada La Palmilla, ubicada en términos de San Antonio Huatusco, jurisdicción de San Juan Coscomatepec, 8000 ó 10000 pesos de oro común de censo principal, en favor de la persona o personas, iglesia, monasterio, cofradía o tribunal que se los quisieran dar.
TRAPICHE LA CONCEPCIÓN
54 Descrição arquivística resultados para TRAPICHE LA CONCEPCIÓN
El Capitán Don José de Ceballos y Burgos, vecino de la jurisdicción de Jalapa, hizo gracia y donación a su hijo el Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, que está próximo a casarse con Doña María Ana Rengel de Espinosa, vecina de Cosamaloapan, jurisdicción de Amatlán, de los trapiches nombrados Nuestra Señora de la Concepción, ubicados en términos de los pueblos de Xilotepec y Chiltoyac, los cuales el otorgante heredó de su hermano Don Alonso Gutiérrez de Ceballos, y fueron patrimonio de sus difuntos padres.
El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, residente en el trapiche Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido al Doctor Don Rodrigo Flores de Valdéz, presbítero del Arzobispado de la ciudad de México, cura propietario de la parroquia de Santa Catarina Mártir de dicha ciudad, para que en su nombre liquide y fenezca con el señor Don Carlos Antonio de Luna y Arellano, la cantidad de pesos de oro procedidos del tiempo que el otorgante tuvo en propiedad el ingenio nombrado San Miguel Almolonga, y hecho el alcance que le hiciere, suplique a Su Señoría se le haga rebaja y perdone la demasía de 1500 pesos de oro común en que puede alcanzar la posibilidad en que se halla para su entera satisfacción; hecha la rebaja, haga la escritura de obligación de los dichos 1500 pesos a favor de Su Señoría, prorrateando lo que cupiese igualmente a cada un año, para que dentro de 10 años, esta deuda quede enteramente satisfecha.
El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, residente en el trapiche Nuestra Señora de la Limpia Concepción, dio su poder cumplido al Doctor Don Rodrigo Flores de Valdéz, cura propietario de la Parroquia de Santa Catarina de la ciudad de México, para que en su nombre liquide, fenezca y acabe con el señor Don Carlos Antonio de Luna y Arellano, la cantidad de pesos que le resta debiendo del tiempo que tuvo en propiedad el ingenio de San Miguel Almolonga; y hecho el alcance, suplique a Su Señoría se le haga rebaja y perdone la demasía un mil pesos y en el valor de dos esclavos que excede a su Señoría, un mulatillo en 200 pesos y unas negra en 400 pesos ; hecha la rebaja, otorgue la escritura de obligación de los dichos mil pesos que se han de satisfacer en un lapso de nueve años, a razón de 111 pesos de oro común anuales.
El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, vecino de la jurisdicción de Jalapa, dio su poder cumplido a Don Cristóbal Flores Altamirano, su hijo, vecino de San Salvador El Verde, para que en su nombre pueda hacer entrego a la persona o personas que por poder o carta misiva ordenare el Bachiller Juan de Alcántara, mayordomo de las religiosas del Convento de San Gerónimo de la ciudad de Los Ángeles, el trapiche nombrado Nuestra Señora de la Limpia Concepción, ubicado en la jurisdicción de Jalapa, con todos sus aperos, esclavos, ganados y herramientas.
El Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dueño de este ingenio y de dos trapiches(Nuestra Señora de la Concepción)que hubo por herencia de su hermano Alonso Gutiérrez de Ceballos, como albacea testamentario de su hermano Fray Isidro de Ceballos, sacerdote de la religión del Patriarca Santo Domingo de la ciudad de Los Angeles, funda la capellanía de misas por su alma y las de sus padres (Roque Gutiérrez de Ceballos y Ana de Irala), en la cantidad de 1500 pesos de oro común de principal y 75 pesos de renta en cada año, de lo que pertenece de la herencia de sus padres; los cuales impuso sobre los trapiches Nuestra Señora de la Concepción y el ingenio Nuestra Señora del Rosario, a partir de hoy día de la fecha hasta su redención.
Manuel de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Félix de Acosta y de doña Luisa Barradas Villavicencio, difuntos, otorga poder para testar al Alférez Felipe de Acosta, su hermano, y a Antonio García de Baldemora, su yerno, para que en su nombre puedan otorgar su testamento. Declara tener 7 hijos legítimos; a los casados les tiene dadas las porciones que les comunicó a sus albaceas. Tiene entre sus bienes 2 trapiches de hacer azúcar, uno nombrado Nuestra Señora de la Concepción, sobre el que está litigioso un censo que se ha de imponer; y el otro nombrado San Diego, del que tomaron razón sus albaceas. Nombra como herederos a sus hijos y como albaceas a los arriba mencionados.
Manuel de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, dueño de haciendas y trapiches en términos de esta jurisdicción, dice que por remate público que se le celebró por los señores inquisidores de un trapiche nombrado la Limpia Concepción de Nuestra Señora con sus tierras, cañas y esclavos, en seguimiento de ejecución hecha a los bienes que fueron de Claudio Teodoro de Ceballos, y siguiéndose concurso de acreedores en el cual fue opuesta la parte del Convento y religiosas del Señor San Jerónimo y Jesús María de la Puebla de los Ángeles, por el crédito de principal de 2, 000 pesos, resto de 7, 000 que reportaba el convento a su favor contra la hacienda y bienes, cuyo remate se le celebró el 27 de abril de 1705 con la obligación de reconocer los principales censos cargados sobre el trapiche, con la paga de un 5% de rédito anual; así reconoce el adeudo que tiene al colegio y convento por dueños en el directo dominio de los 2, 000 pesos de este censo.
Francisco de Subosaga, natural de Murga, en el Señorío de Vizcaya, hijo legítimo de Antonio de Subosaga y de María Sigachi, vecino de Jalapa, otorga su testamento, declara que dejó 130 pesos en reales en poder de Tomás de Bolaños, vecino de la Nueva Veracruz. Declara que varios vecinos del trapiche nombrado La Concepción le deben varias cantidades de dinero, asimismo le adeudan otras personas. Tiene entre sus bienes varios géneros y mercaderías. Nombra como albacea testamentaria al Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, Caballero de la Orden de Santiago.
Don Juan de Balcarce, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, con poder para pleitos y cobranzas de don José Bernardo de Céspedes, Presbítero, Mayordomo y Administrador del Convento de Religiosas del Señor San Jerónimo y Colegio de Jesús María de esa ciudad, otorga que ha recibido del Alférez Felipe de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, como albacea de Manuel de Acosta, 200 pesos de oro común que le debía por los réditos del principal de 2, 000 pesos, resto de 7, 000 que reportó el Colegio de San Jerónimo que estaban situados sobre el trapiche de Nuestra Señora de la Concepción.