Don Matías Santa María, vecino del Chico, dijo que el señor don Francisco Fernández y Agudo, como arrendador principal de la finca denominada del Mayorazgo de la Higuera, perteneciente al señor don José María Cervantes, le subarrendó al compareciente el paraje nombrado el Chico, con su caserío y terrenos comprendido en dicho mayorazgo. Y siéndole preciso al relacionante separarse de este suelo por sus enfermedades, otorga que cede, renuncia y traspasa el subarrendamiento del paraje nombrado el Chico a don Juan de Quero, a quien subroga en su lugar para que continúe por el tiempo y condiciones que se expresan en la escritura de arrendamiento otorgada en la ciudad de Xalapa el 6 de marzo de 1832, presentando por su fiador al Excelentísimo Señor don Juan Francisco de Bárcena, actual Vicegobernador de este Estado.
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El ciudadano Ricardo Báez, vecino de Puente Nacional y presente en ésta, de cuya identidad atestiguan don Bernabé de Elías Vallejo y don José María Hidalgo, ambos de esta ciudad y comercio; dijo que como único heredero de su padre don Pedro Báez, recayó en él el dominio y propiedad de 40 caballerías de tierra, ubicadas desde el sitio que llaman Chichitepec, arroyo de Juan López, Mata Caballos, bajando por el paraje donde está un nacaxtle línea recta al rio grande y toda su corriente hasta el rincón que llaman de los Ydolos [Ídolos] arroyo nominado de Juan López. Cuyas tierras las hubo su finado padre, por compra que hizo a los herederos de doña María Bernarda de Acosta, como consta la escritura formalizada en la ciudad de Puebla a 7 de octubre de 1808. Y en virtud del indicado dominio y propiedad, vendió las expresadas tierras, desde el año de 1831 al ciudadano Domingo Báez, dándole luego posesión de ellas, sin que se haya podido proceder al otorgamiento de la escritura, por varios motivos, entre ellos, el fallecimiento del nominado comprador y por lo cual se hace preciso ahora, formalizarla en favor de su testamentaria. Por la presente, el referido Ricardo Báez otorga que ratifica la venta que le tiene hecha de las tierras, que quedan especificadas a el finado Domingo Báez en precio de 2 500 pesos y declara que de dicha cantidad tiene recibida.
Sans titreSimón Pérez y Gregorio Martínez, vecinos de esta ciudad, diputados del común de indígenas de la misma población, otorgan que le dan en arrendamiento a don Joaquín Lucido, unos terrenos de sembradura y monte, nombrados Cerro Colorado y Barranca Honda, ubicados en cercanías de esta propia ciudad, cuya tarea de dichos terrenos se calcula en dos anegas, lindando por oriente con el río de Santiago; por el norte con tierras del Molino de Pedreguera; por el sur con tierras de Cuapespa [Coapexpan]; y por poniente con tierras del mismo común de Xalapa. Cuyo arrendamiento es por tiempo de cinco años a partir de esta fecha en adelante y por precio de 40 pesos anuales y bajo las condiciones que se mencionan.
Sans titreMariano Beatriz Jiménez y sus hermanos José María y Cecilia, esta última casada y con licencia del ciudadano José María Medina para formalizar este instrumento; y María Micaela Cuevas, viuda de José Francisco Jiménez, hermano de los antes nombrados; dijeron que Ramón Jiménez, hermano igualmente de los mismos, les vendió hace más de tres años a los ciudadanos Marcelino Casas, José Mariano, Francisco y Antonio López, en precio de 1 000 pesos, las tierras nombradas del Altillo, ubicadas en la municipalidad de Actopan, las cuales heredaron de su difunta madre, Margarita Báez, y ésta las hubo de su padre Pedro Báez, quien las compró a los herederos de don Cayetano Domínguez, como consta por escritura del 17 de marzo de 1800 ante el escribano don Ignacio José Justiniano. Estando Ramón Jiménez ausente e ignorándose su paradero, los compradores solicitan se les otorgue la correspondiente escritura, además, está mandado por auto del señor juez de hacienda de este cantón sobre el pago de alcabala de esta misma venta a virtud de denuncia que de ella se hizo. Referente a lo antes mencionado, los comparentes señalan que es cierto todo lo antes relacionado, confirmando que Ramón Jiménez, por quien prestan voz y caución, recibió dicha cantidad por precio de las tierras del Altillo, ratificando de esta manera la venta en los relacionados compradores. Asimismo, señalan que los linderos de las tierras son los mismos que se especifican en la citada escritura, en el concepto de que allí se explica que son dos pedazos de terrenos unidos, nombrado uno la Balsa y el otro el Altillo, más conocido por éste último nombre.
Sans titreEl presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, de esta vecindad, otorga que debe y se obliga a pagar al Presbítero don Cristóbal de Pitalua y Costa, ex cura de Tuxpan, residente en esta ciudad, la cantidad de 2 000 pesos que por vía de empréstito depósito irregular y causa de réditos de un 5 por ciento, que le ha dado en pesos fuertes a su entera satisfacción, cuyo pago hará dentro de cinco años contados desde hoy y en el ínterin sus correspondientes réditos del 5 por ciento anual. Y para seguridad hipoteca las tierras de labor que nombran los Ojuelos, ubicadas en este cantón, en las inmediaciones del Encero, compuestas de 80 caballerías que hacen dos sitios escasos de ganado mayor, y lindan por el norte con el paraje que nombran el Dominico, los trapiches del Rosario y Mastatlán, tierras de los Garcías y las del Castillo, por donde terminan con una cuchilla y es el rumbo por donde tienen mayor extensión; y por el costado del sur lindan con el cerro que nombran de Simarrontepec y sigue por el cantil del río del Castillo hasta las tierras del Encero, cerrando por el oriente con las pertenecientes a los herederos de don Manuel de Acosta. Cuyas tierras ya deslindadas las hubo y compró el otorgante y don José Iravedra del Presbítero don Francisco de Campo, por escritura que les otorgó en esta ciudad el 13 de septiembre de 1825 y, posteriormente, el comunero don José Iravedra vendió su parte al otorgante por escritura con fecha en esta ciudad a 4 de noviembre de 1827.
Sans titreEl ciudadano Manuel Galván, regidor en el ayuntamiento del pueblo de Coatepec, dijo que entre otros terrenos eriazos que tiene aquella comunidad, y que pertenecen a sus propios, existe uno situado a orillas del río nombrado de los Pintores con el cual linde por el sur y poniente, así como por el oriente con tierras de don José María Ruiz y de don Francisco Murrieta, y por el norte con la calle llamada de don Antonio Basilio Domínguez a cuyo extremo occidental se halla el terreno deslindado. Terreno que el ayuntamiento vendió a don José María Ruiz con aprobación del gobierno, como aparece en el oficio que se agrega suscrito por el señor jefe político de esta ciudad, y aunque en él se expresa que esa venta se hace en enfiteusis, ha sido una equivocación, puesto que se vende a censo redimible. Y que estando facultado el comparente por el propio ayuntamiento para formalizar la respectiva escritura; reduciéndolo a efecto, otorga que vende a don José María Ruíz el terreno que queda deslindado en precio de 20 pesos que redimirán cuando lo tengan a bien, previa la aprobación del jefe político de esta ciudad, satisfaciéndole entretanto al ayuntamiento de Coatepec el rédito de un 5 por ciento anual.
Sans titreDon José Antonio de Agrasar y don Manuel García Teruel y Hernández, el primero a nombre de los herederos de don Martín de Embil, según poder que éstos le otorgaron en la Habana, lugar de su residencia, a 26 de mayo de 1838 ante el escribano don Francisco Valerio; y el señor García como apoderado del excelentísimo señor general don Guadalupe Victoria, según poder que le confirió en Santa María Teziutlán el 4 de abril de 1837. Por cuanto, don José Antonio de Agrasar otorga que vende en nombre de dichos herederos, al excelentísimo señor general de división don Guadalupe Victoria, por medio de su apoderado don Manuel García Teruel, un fundo compuesto de cinco sitios y 3 caballerías de tierra, dos de ellas que forman el paraje titulado el Palmar o Cuesaltepeque, ubicado por la parte del oeste; otro que forma el llamado la Vega con 2 caballerías también ubicadas en la parte del norte; otro que es el cuarto, nombrado Postitlán, ubicado al sur; y el último que nombran la Mesa del Encinal y por otro nombre Maluapa, ubicado al este con el demás terreno expresado, confinando este último sitio por el mismo rumbo con los dos primeros. Y los linderos de dichos terrenos son: por el oriente con el desembocadero del río que nombran María de la Torre, que desagua el arroyo de Quilate, en el río Grande Tlapacoya [Tlapacoyan], y de allí para abajo al desembocadero del arroyo de Chapachapa, confinante por el mismo rumbo con tierras del potrero nombrado San Sebastián; por el poniente linda con el arroyo de Piedras, contigua a las tierras del potrero de Tlapacoyan, siguiendo por dicho rumbo hacia el expresado río de María de la Torre, confinando con tierras de Pauza, que compraron los herederos de don Francisco Montoya; y por la parte del sur baja el río de San Pedro a desembocar al de Tlapacoya [Tlapacoyan], por cuya banda o rumbo linda con tierras del trapiche de Quijano. Lo vende en precio de 7 000 pesos de la siguiente manera: 428 y 4 reales quedan reconocidos por el comprador sobre las mismas tierras, pertenecientes a una capellanía que fundo el primitivo dueño Santos Balbin y los réditos que se estén adeudando; y los 6 571 pesos con cuatro restantes que ha recibido de contado.
Sans titreLos ciudadanos Félix Lucido, Bartolo Hernández, Juan Teoba y José Martínez, apoderado y diputados del común de indígenas de esta ciudad, dijeron que necesitando de algunos reales para cercar de piedra los potreros de Macuiltepetl para sacar un fruto que hoy no dan los pastos por estar aquellos abiertos, y con el fin también de introducir a otro potrero de la comunidad el agua del río Sedeño por Sosocola, solicitaron permiso para enajenar una pequeña parte de tierra, que no les es de ningún provecho, el cual obtuvieron; por lo cual, en nombre de la comunidad que representan, otorgan que venden a don Manuel Facio, de esta vecindad, un pedazo de terreno eriazo, con 38 varas de frente, que lo hace al norte desde la esquina de la casa de Felipe y Francisca Tejeda y sigue por donde empieza el atrio de la iglesia de Señor Santiago, hasta el frente del segundo pilar de ella, tirado el cordel en la orilla del mismo atrio del lado de afuera; por el oriente en que esta la casa de madera de los Tejedas, se cuentan 45 varas, desde dicha esquina tomando la dirección al sur, que es su fondo, hasta el río que llaman de Santiago; por el poniente linda con el demás terreno del expresado común de indígenas, midiéndose desde el atrio al frente de dicho pilar y siguiendo el línea recta hasta el citado río, se encontraron 20 varas; por el sur linda con el relacionado río y del otro lado terrenos de la casa de Campo del excelentísimo señor Juan Francisco de Bárcena, gobernador actual de este departamento. Lo venden en precio de 100 pesos.
Sans titreDon Matías González y don Miguel Nieto, vecinos del pueblo de [Santa María] Tlapacoyan, partido de Jalacingo, del departamento de Veracruz, residentes en este suelo, dijeron que los vecinos de razón del expresado pueblo, reunidos en junta, los nombraron en comisión para que en unión de otros cuatro vecinos arbitrasen auxilios pecuniarios para sostener el litis que sobre propiedad de terrenos tienen pendientes con los pueblos de Teziutlán y Xiutetelco. Y en una segunda reunión, fueron nombrados los comparecientes para pasar a esta ciudad con el fin de nombrar nuevo apoderado que represente aquel vecindario o común llamado de razón. Y usando de las facultades, revocan el poder que a nombre de dicho común de razón se había conferido a don Lázaro Rojas, vecino del pueblo de Jalacingo, cuya fecha ignoran y sólo por convenir a los derechos del común que representan. Por el presente, otorgan poder general al licenciado don Luis Gonzaga Gago, vecino de esta ciudad, para que en nombre y representación del común del pueblo de Santa María Tlapacoyan, lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que al presente tenga o en adelante tuviere.
Sans titreDon Francisco de Arrillaga, vecino de su hacienda de la Boca del Monte, en términos del pueblo de Acazónica del cantón de Veracruz, hoy residente en esta ciudad, a nombre propio y en representación del difunto don José Manuel Bazán, su socio en negocios mercantiles y de quien es albacea testamentario, nombrado como tal en el último testamento que este otorgó; por la presente, vende a don Juan Nepomuceno López, vecino de la villa de San Antonio Huatusco, los potreros conocidos con el nombre de San Martín, cercados por los cuatro vientos de barrancas, terrenos que forman parte de la hacienda de Acazónica y cercanos al pueblo de San Martín Tlacotepec, que se fundó en terrenos de dicha hacienda. Y precisamente, habiendo estando antes el comprador y vendedor en dicho pueblo, el 16 de julio de 1830, en compañía de autoridades y principales hijos del mencionado lugar, reconocieron los linderos de los potreros, que comienzan desde el punto que llaman Abayacac o la salida del Encinal, que está a la parte de arriba y como a una legua del pueblo de San Martín Tlacotepec por el camino que va a Totutla, por donde dijeron ser el lindero de las tierras que han contratado, tirando una línea por el sur, hasta el arroyo barranca llamado Tilapa, por una vereda que se halla en la mera ceja del monte y baja al aguaje de otro arrollo que se halla en el intermedio; tirando otra línea por el norte, por otra brecha que se abrió hasta encontrar la barranca de Cuyameapa y que más abajo se llama de San Martín, en cuyo paraje que se forma el lindero del poniente se dio posesión en forma al citado López; asimismo, dijeron que el lindero natural de la barranca expresada de San Martín y su río, es el límite que han acordado por la parte del norte, siguiendo la corriente de sus aguas hasta donde finalizan los potreros de Pasmaya y Chaltioca, y se unen a la barranca y río de Agua Santa, que es el lindero del oriente, formando el del costado del sur el cauce de dicho río de Agua Santa, subiendo hasta donde se le junta el río Tilapa, que es también lindero de la parte sur de dicho pueblo, siguiendo por su barranca hasta el paraje donde dio la primera posesión del poniente, siendo las tierra que se encierran dentro del límite ya expresado los que se comprenden en esta venta y que se componen de los potreros de Chaltioca, Pasmalla, el llamado de don Juan y el Rincón de en medio, el de Amacuactitlam, el monte de la parte de arriba de este pueblo y la faja de tierra que está entre su lindero del sur y la barranca de San Martín. Cuyos potreros vende en cantidad de 2 000 pesos, destacando que, aunque la hacienda Acazónica se halla gravada al capital de 37 009 pesos y 7 reales y sus réditos a favor de la Hacienda Nacional el otorgante retrae la responsabilidad de ese y del interés del resto de las tierras de dicha hacienda, dejándolas completamente vendidas y libres de censo, empeño y gravamen.
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