Don Manuel Antonio del Valle, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, residente en esta Villa, dueño y poseedor de la Hacienda que nombran el Lencero, situada en esta Jurisdicción, Camino Real que va para Veracruz, otorga que da en arrendamiento a favor de don Pedro Francisco de Villa, residente en ella, todas las tierras que pertenecen a dicha hacienda, montes, campos de caña, ganado vacuno, ganado caballar y mulas, todas las oficinas del trapiche, palenque y demás. El arrendamiento lo hace por el término de 4 años, a precio de 1 500 pesos en cada uno, y para seguridad del principal ofrece por su fiador a su padre político don Juan Antonio Pensado, dueño del Paraje nombrado las Ánimas.
TIERRAS
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El gobernador, alcaldes, regidores, común y naturales del pueblo de Xilotepec, arriendan a don Pedro Farfán de los Godos, Teniente Provincial del Real Tribunal de la Acordada de esta jurisdicción, la tierra o sitios que hace muchos años ocupan la casa, trojes y demás oficinas que tiene fabricadas en las tierras de la pertenencia de los otorgantes, en el Paraje que nombran de la Banderilla de esta jurisdicción, entendiéndose que la tierra que ha ocupado y ocupa hasta el día, desde la casa de pared propia del arrendador don Pedro Godos, hasta la casa de Isidro García, para abajo con el banco de herrador, trojes y oficinas de enfrente, y por el lado de arriba con don Mateo González. Las arrienda en precio de 7 pesos 6 reales que hasta esta fecha les ha dado y deberá de darles en lo sucesivo.
Don [Juan] Esteban de Elías, vecino de esta Villa, otorga en arrendamiento a favor del Ayuntamiento dos potreros nombrados San Marcos y Mahuixtlán, propios del señor Conde de Santiago, con las condiciones siguientes: se pagarán 1 000 pesos por el de Mahuixtlán y 700 por el de San Marcos. En el potrero de Mahuixtlán han de continuar los aperos de los dos trapiches de moler caña que en él hay. La cantidad de mulas puede ascender de 180 a 200, de 40 a 50 yuntas de bueyes, más otras condiciones que se mencionan en esta escritura que fueron aceptadas por don Santiago Sáenz de Sarabia, Primer Diputado del Ayuntamiento y comisionado por él para el abasto de carne.
Bernabé Pérez, vecino de la jurisdicción de Teziutlán, otorga poder especial a Sebastián Antúnez, vecino de Jalapa, para que en su representación parezca ante el Comisario de Composiciones de Tierras de esta provincia a presentar escritos y seguir por todas las instancias los autos y diligencias que convengan para efecto de que queden deslindadas las tierras que posee en términos de este pueblo y en el de Atezca.
Calixto Ventura López, vecino del pueblo de Jalapa, vende a todos los vecinos estantes y habitantes de este pueblo, y a los indios naturales, 2 caballerías de tierra que hubo por compra a don Juan Antonio Mosquera y Moscoso, quien le otorgó escritura de venta en la Ciudad de la Nueva Veracruz el 15 de noviembre de 1713, y de las caballerías quedan excluidos 2 solares de 50 varas en cuadro, asimismo quedan separados y excluidas 100 varas en cuadro en que están fundadas las casas que fueron de Antonio Mosquera; queda separado también un sitio que el vendedor ha reservado. La venta se hace en 123 pesos de oro común, 100 de ellos ha recibido del Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, de la Orden de Santiago, y los 23 restantes de diferentes vecinos del pueblo.
Tomás Miguel de Campo y doña Inés Francisca Casados y Mendoza, marido y mujer vecinos del pueblo de Jalapa, venden a don Manuel Antonio Casados, vecino de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, la parte del llano de la laguna, la tercia parte de la capilla, el corral y casa, 15 toros, 160 vacas, 40 caballos, 45 yeguas, 4 mulas y machos, 5 vacas que importan un total de 1 582 pesos 2 tomines y 2 granos de oro común, de los cuales 982 pesos 2 tomines y 2 granos confiesan haber recibido, restando 600 pesos que les ha de pagar en año y medio. Asimismo le ceden 16 caballerías 56 varas y media de tierra de la capellanía por el censo a que están grabados, adjudicados por la partición de su legítima paterna y materna. Asimismo confiesan haber recibido de Manuel Antonio, albacea que fue de su padre, 235 pesos que se le entregaron al tiempo de contraer matrimonio, más una esclava nombrada Serena y otra nombrada Micaela.
Pedro de Quiroz, por una parte y Juana Severina de Quiroz y José de los Santos Martín, su marido, dijeron que por muerte de Alonso de Quiroz, abuelo de esta última, recayó en la susodicha la mitad de las tierras que en concurso de otros herederos se hizo, y sobre la demanda que habían interpuesto contra el primero, han convenido que Pedro de Quiroz le dé a Juana Severina 4 caballerías de tierra ubicadas en Zonquantla, que linda al oriente con tierras desde la toma de la tarjea del alguacil que va al ingenio de Pacho, al poniente terminan con el río nombrado Nacaestapalate, al norte con el Camino Real que va de este pueblo al de Coatepec y al sur con tierras de Xolostla, con lo que se dan por contentos de la parte que les tocaba.
Marcos Mojica, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga en arrendamiento a don Miguel de Soto, las tierras y agostaderos del paraje nombrado Juchique, por tiempo de 2 años que se cuentan desde el 1 de noviembre, en 50 pesos de oro común en cada uno, cuya suma se da por recibido, por tanto se obliga a tener en uso dichas tierras y agostaderos sin contradicción.
Gaspar de Heredia, vecino de la jurisdicción de Jalapa, vende a Marcos de Acosta, de la misma vecindad, 3 sitios de tierra de ganado, al pie del cerro nombrado Acatepec, uno ubicado en El Infiernillo más 7 caballerías y media de las cuales se han de sacar 4 que se darán al ingenio de Maxtlatlán a la linde de sus tierras y otras 2 caballerías que dio el padre Fray Antonio, Notario de la Sagrada Religión del Convento de Santa Bárbara de la Ciudad de Los Ángeles, a los indios de Chiltoyac, cuyos sitios y caballerías de tierra se encuentran en esta jurisdicción, en precio de 1,000 pesos de oro común que por su valor le ha dado.
Diligencias del Teniente Juan de Medina Caraveo sobre la invasión de tierras que hicieron algunos naturales de Coatepec, en el sitio de La Estanzuela y el Potrero de Zimpizahua, pertenecientes al ingenio de San Pedro Buenavista, propiedad del Capitán Juan Velázquez de la Cadena.