Fray Francisco Fernández Becerra, vecino de Teziutlán, solicitó al Capitán Don Pedro Zapata de Esquerra, Alcalde Mayor de Jalapa, se sirva haberlo por desistido del cargo de albacea del Bachiller Miguel Pérez de Medina, cura que fue de esta doctrina.
TEZIUTLÁN, PUEBLO DE
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Doña Elena Rodríguez, viuda de Sebastián Pérez de Medina, vecina y natural de Teziutlán, dio poder a sus hijos el Bachiller Miguel Pérez de Medina, beneficiado del pueblo de Jalapa, y a Juan Pérez, para que en su nombre hagan y ordenen su testamento con las cláusulas, declaraciones, mandas, legados y obras pías que le tiene comunicadas.
Francisco Fernández Becerra, vecino del pueblo de Teziutlán, residente en Jalapa, dijo que el Bachiller Miguel Pérez de Medina, Cura de este partido, otorgó su testamento que es éste, del que hace presentación y se entiende es albacea; pide se abra y reduzca escritura y que de él se den los traslados necesarios con interposición de su autoridad:\r\nEl Bachiller Miguel Pérez de Medina, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la doctrina de Jalapa, natural del pueblo de Teziutlán, hijo legítimo de Sebastián Pérez de Medina y de Elena Rodríguez, otorga su testamento, donde declara lo siguiente: tiene a réditos 5, 000 pesos de oro común que pertenecen a las obras pías fundadas en el cofre de la Catedral de la Puebla de los Ángeles y que tiene pagados los corridos. De la Cofradía del Santísimo Sacramento tiene a réditos 800 pesos que sita en este pueblo los cuales tiene pagados. Tiene a réditos 1, 500 pesos que por capellanía se ha ordenado el Bachiller Nicolás de Vitoria, residente en la Ciudad de los Ángeles. Debe a la Catedral de la Puebla 320 pesos de oro común por los diezmos que ha causado hasta fin del año pasado. Declara tener entre sus bienes una hacienda nombrada Nuestra Señora de los Remedios con cuyos sirvientes ajustó cuentas; se desglosan las deudas de los indios y sirvientes, esclavos, bestias, aperos, sirvientes huidos, ganados, el ajuar de casa y su menaje, entre otros bienes que se menciona.
Francisco Miguel de Campo, vecino del pueblo de Jalapa, actuando con poder general del Bachiller Antonio Méndez de la Cruz, Cura de la Doctrina de Teziutlán, vende a Luis González de Lucena, de la misma vecindad, una esclava nombrada Catalina de los Reyes, mulata criolla de 37 años de edad más o menos, que compró al Licenciado Pablo López, Cura de Huayacocotla. La venta se hace el 300 pesos de oro común que le ha entregado.
Juan Pérez, vecino de Teziutlán, como principal obligado, y el Bachiller Don Miguel Pérez de Medina, cura beneficiado de Jalapa, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Puebla de los Ángeles, 1065 pesos de oro común, de los diezmos de tres años, de los pueblos de Ixhuacán, Teziutlán y San Juan Xiutetelco que se agregó a la doctrina de Jalacingo; los cuales corren a partir del 1 de enero de 1695, a razón de 355 pesos anuales.
Don Dionisio José Salvo, vecino de este pueblo de Jalapa, vende al Licenciado don José Zavalza, Clérigo Presbítero Domiciliario de este Obispado, un mulato esclavo, nombrado Miguel Torcuato, de 19 a 20 años, que compró del Bachiller don Manuel de Bocarando, cura de Teziutlán. Lo vende en 91 pesos de oro común.
El Bachiller don Patricio Rodríguez Maldonado, Clérigo y vecino de Puebla, otorga poder general a don José Manuel García, vecino de Teziutlán, para que pida, demande y cobre a las personas que le deban, las cantidades de pesos de oro, plata y otros efectos.
Nicolás Ruiz, mulato, vecino de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, y Juan Román Castillo, residente en el real de minas de San Miguel Tachaque, y por otro nombre Alchichica, jurisdicción de Tepeaca, se obligaron a que dentro de mes y medio, a partir de hoy día de la fecha, darán al Bachiller Iñigo López de Mendoza, beneficiado por Su Majestad del pueblo de Teziutlán, y a Nicolás Pérez Toledano, de la misma jurisdicción, una hacienda de fundición de paradilla con dos hornos para fundir metal, y otro de afinación, con todo lo necesario para su avío. Con la condición de que les han de dar 200 pesos en reales en un plazo de 20 días, los cuales se sacarán de lo primero que se fundiese, le darán al maestro Nicolás Ruiz por su trabajo 60 pesos, y les han de dar la mitad de cada una de las minas que tiene denunciadas, que son: San Miguel, La Descubridora, Santa Clara, y Jesús Nazareno. Lo que se gastare de salarios en gente, bastimentos y otros insumos en las dichas minas, ha de ser por cuenta de los cuatro socios.
Sebastián Pérez de Medina, vecino de Teziutlán, albacea testamentario de Antonio Hernández Salado, y como patrón de la Capellanía de misas que el susodicho instituyó por su alma, de 2000 pesos de oro común de principal redimible sobre una hacienda de ovejas, ubicada en la jurisdicción de Teziutlán, nombró como capellán propietario de ella al Bachiller Miguel Pérez de Medina, clérigo, presbítero, su hijo legítimo y de Elena Rodríguez, mujer legítima del otorgante, y sobrina del instituyente.
El Bachiller Juan de Alvarado, Presbítero, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de Zacatlán, vende a Bernabé Pérez, vecino del pueblo de Teziutlán, un sitio de venta nombrado Los Naranjos, un molino de pan moler y 10 y media caballería de tierra, con todo lo que le pertenece, libres de censo e hipoteca, en 1, 000 pesos de la capellanía de Gabriel Pérez de Alvarado, cuyas tierras se encuentran en términos de este pueblo desde el cerro Macuiltépetl hasta unirse con las tierras del molino que llaman Lucas Martín. Así los 1, 000 pesos quedan cargados sobre esas fincas a censo principal redimible.