Don Carlos Díaz y Herrero, Regidor y Alguacil Mayor, don Francisco Sáenz de Santa María, y don Diego Leño, Regidores, junto con don José Pérez de Llera, Síndico personero del común, otorgan poder general a don Ignacio Antonio de Salamanca, Procurador del Número de la Real Audiencia de esta Nueva España, para que en representación de todos ellos, los defienda de sus pleitos, negocios civiles y criminales habidos y por haber, y otros despachos, por lo que se le da éste con libre y general administración.
SÍNDICOS
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Don Francisco Javier Fernández de Ulloa, vecino y del comercio de esta Villa, Síndico personero de su Ilustre Ayuntamiento, otorga poder especial a don Vicente de la Barreda, Pertiguero de la Santa Iglesia Catedral de la Puebla, para que en su nombre solicite del Juzgado Eclesiástico de Capellanías y Obras Pías, que sobre el rancho nombrado Zoncuantla, que posee por suyo propio en las inmediaciones de esta Villa, se imponga 4,000 pesos de la capellanía que se fundó conforme a la voluntad del Señor Conde de Reparaz, y disfruta el presbítero que sirve de capellán en el Beaterio de esta Villa, cuya cantidad esta para redimirse por el actual poseedor de la hacienda nombrada el Lencero, en la que hasta ahora se ha reconocido dicho capital, el mismo que se encuentra en poder del otorgante por cuenta de don José Ignacio de Uriarte, dueño de la expresada hacienda, a fin de remitirlos a aquel juzgado.\t
El muy Ilustre Ayuntamiento, compuesto por don Ramón María de Villalba, Presidente; don Carlos Díaz y Herrero, Regidor Decano y Alguacil Mayor; don Francisco Sáenz de Santa María, Regidor Llano por Su Majestad; don José Fernández Castañeda, Diputado del Común; y don Eduardo de Alsasua, Síndico Personero, dijeron que por superior orden del Señor Virrey de este Reino, se les ha concedido la facultad de solicitar y tomar a réditos la cantidad de 24 431 pesos, de los cuales 18 000 son para satisfacer a don Juan de Bárcena, de esta vecindad y comercio, y al referido don Francisco Sáenz de Santa María, monto que ambos suplieron para costear la fábrica del Cuartel de Infantería de esta misma villa, y los 6 431 pesos restantes se ocuparán para invertirlos en la construcción de las dos cuadras que ha expresado el Señor Coronel, don Pedro de Alonso, ser indispensables agregar a dicho cuartel para el más cómodo alojamiento de su regimiento de infantería, cantidad impuesta sobre el producto anual que rinde el arbitrio que se recolecta, de un peso en cada tercio de harina de los que se introducen en este suelo para su consumo. Y haciendo uso de dicha facultad otorgada por el Virrey, otorgan poder especial a don Ignacio Antonio de Salamanca, Procurador del Número de la Real Audiencia y Cancillería de México, para que solicite del cofre de la santa iglesia catedral, conventos, cofradías y cualquier persona eclesiástica o secular, la cantidad de 24 431 pesos a censo redimible, a razón de 5% anual, sobre el arbitrio de harinas y sus productos y para seguridad de la deuda hipotecan los arbitrios de dicho ayuntamiento.
Don Nicolás Pastoressa, como síndico primero de esta Ilustre Municipalidad, y don Félix Lucido, vecino de esta ciudad, dijeron que en virtud de haberle rematado el ramo de hospitales a Lucido, celebran el presente contrato bajo las condiciones que se mencionan en la escritura, de las cuales destacan: Que el Ilustre Ayuntamiento abonará a Lucido a fines de cada mes a razón de 3 y cuartillas reales por estancia diaria de cada enfermo que en cada un día haya existido en ambos hospitales de caridad. Que los sueldos del facultativo, practicante, topiquero y demás empleados en ambos hospitales; los alimentos, medicinas, vendas y todo gasto en general necesario para la asistencia a los enfermos, será su pago por cuenta del señor Lucido. Cuya contrata comenzará a partir de primero de junio próximo y concluirá el último de diciembre de 1839.
Sem títuloLos ciudadanos Pedro Florencio Vázquez y Francisco Antonio, alcalde el primero y síndico el segundo del pueblo de San Pedro Tlatlatila de este cantón, de cuya identidad testifican don Joaquín Sayago y don José Mariano Castañeda, dijeron los dos primeros que por sí y a nombre de todos los vecinos de aquella municipalidad otorgan que dan poder general a don Salvador Landero, vecino de aquel pueblo, para que a nombre del común de dicha municipalidad gestione en todos los asuntos de tierra o cualesquiera otros que en la actualidad haya pendientes o que en lo sucesivo ocurran. Asimismo, demande y cobre cuantas cantidades de pesos y bienes se deban o debieran a dicha comunidad.
Sem títuloComparecieron dos ciudadanos que expresaron llamarse Lorenzo Mendoza, alcalde del pueblo de Tlacolulan y Eusebio de la Cruz, síndico del mismo, testificando en forma de la identidad de ambos los ciudadanos Francisco Enríquez y Francisco Perea de esta vecindad, y dijeron los primeros que en representación del común de su municipalidad otorgan que da su poder al licenciado don José María Aparicio, de esta vecindad, para que a nombre del mismo común de vecino de la referida municipalidad de Tlacolulan gestione en todos los negocios de tierras y cualesquiera otros que en la actualidad tiene pendientes o en lo sucesivo tuviere. Asimismo, para que demande y cobre las cantidades de pesos y bienes que se les deba y en adelante debieren.
Sem títuloDon Matías Martínez de Espinosa, Síndico Primero del Ayuntamiento, curador de Isidro José y de Ana Josefa Sánchez, hijos menores del finado Manuel Sánchez y de doña Gertrudis Romero, otorga que ha recibido de don Domingo Franceschi, la cantidad de 1 000 pesos con los premios devengados, cantidad que otorga a don Juan Antonio Figueiras a censo redimible de 5% cada año durante la menoría de edad de aquellos interesados para percibir lo que les corresponda, otorgando para ello escritura de obligación, cuyo principal queda impuesto sobre una casa de la madre de los menores, ubicada en la Calle de San Francisco de Paula.
Juan Martín de Abreo[Abreu], vecino y mercader de Jalapa,dueño de su recua, se obligó a pagar a Francisco Pérez de Escalona, personero del convento y síndico del pueblo de San Luis Huamantla, y al síndico Juan Benítez Barrero, de la misma vecindad, 963 pesos de oro común que pertenecen al Convento de San Francisco Huamantla, por otros tantos que le debe de ciertas cuentas que tuvo con el citado Francisco Pérez, en esta manera: 363 pesos para de la fecha de esta escritura en un mes, y los 600 pesos restantes, para de allí en seis meses corridos.
Don Vicente Francisco Vidal, del comercio de México y residente en este pueblo, dijo que como Síndico de los bienes de la casa mortuoria en quiebra del difunto don Pedro Lorenzo Rodríguez, a cuyos bienes quedó debiendo don Francisco Maniau y Ortega, la cantidad de 1, 400 pesos, nombrando como su fiador a don Francisco del Día, de los que sólo ha satisfecho 770 pesos, por lo que habiendo requerido al dicho fiador para liquidar lo restante de la deuda, otorga don Vicente Francisco Vidal que ha recibido de don Francisco del Día la cantidad que restaba, por lo que hace entrega de recibo, finiquito y carta de pago.
Don Francisco Javier de Medina, don Antonio Sáenz de Santamaría y don Juan Mateo Juille, como Síndicos y apoderados nombrados por los acreedores de la quiebra de don Juan Antonio Airaldo, vecino de España, otorgan poder general al Licenciado don José de Paz Ponce de León, Abogado de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.