Francisco de Espartosa, natural de la Villa de Pezuela en los reinos de Castilla, junto a Alcalá de Henares, otorga su testamento. Declara tener por bienes cuatro caballos y un macho, una espada y silla de caballo, tres pares de botas, un sombrero, entre otras cosas que menciona. Ordena a su albacea mande a decir 200 misas por su alma. Es su voluntad que de sus bienes se den 100 pesos de oro común al hospital de Perote para gastos de los pobres que ahí se curan. Ordena se den de sus bienes 100 pesos de oro común para la iglesia del pueblo de San Salvador para ornamentos, como también se den 25 pesos de oro común a la iglesia de este pueblo para ayuda de un retablo. Nombra como albacea testamentario a Juan de Reina y a Miguel Carrera, vecinos del pueblo de Tecamachalco. Nombra como heredera a su ánima.\n
RETABLOS
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Convenio entre Alonso García de la Torre, mercader de Jalapa, y Juan de la Torre, maestro de carpintería y ensambladura de la nueva Veracruz, para construir un retablo dedicado a Nuestra Señora de la Limpia Concepción en la iglesia de este pueblo.
Juan de la Torre, maestro ensamblador, residente en Jalapa, se convino con Manuel Rodríguez de Maya, de la misma vecindad, en hacer un retablo en el altar de San Antonio de la Iglesia de San Francisco de Jalapa, para el día de San Antonio de 1619, por el precio de 700 pesos de oro común, pagaderos a ciertos plazos.
Concierto entre Juan Cejalbo, pintor, vecino de Jalapa, y Fray Jerónimo de Guzmán, guardián del Monasterio de San Francisco, con el propósito de acrecentar el retablo principal del monasterio.
Diego del Castillo, vecino de la ciudad de los Ángeles, maestro del oficio de dorador, dijo que él tiene convenido y concertado con don Francisco Juan, indio principal, vecino del pueblo de Ixhuatlán de esta jurisdicción, mayordomo de la cofradía de Nuestra Señora de la Purificación sita en la iglesia del dicho pueblo, y con los mayordomos de ella, en hacer un retablo colateral para el altar que dicha cofradía tiene en la iglesia, por lo tanto se obliga por la presente a hacer dicho retablo a satisfacción de maestros y personas que lo entiendan con las calidades y condiciones siguientes. El retablo ha de tener de alto 6 varas y cuarta y de ancho 5 varas y cuarta, con su banco y sagrario de talla, con cuatro niños desnudos que correspondan en labor y adorno al banco del retablo del altar del Glorioso Patriarca San José, que está en la iglesia parroquial de este pueblo, llevando en el primer cuerpo cuatro columnas correspondientes y semejantes a las del dicho retablo y con caja para la imagen de Nuestra Señora de la Purificación y con [detalles] de pintura de maestro conocido [roto]. Que dicho mayordomo y hermanos han de ser obligados a dar y pagar a Diego del Castillo la cantidad de 470 pesos de oro común, por su trabajo, pago del escultor y oficiales que le ayudarán, además, por las pinturas, el oro y demás recaudos y aderezos necesarios. Diego del Castillo se obliga a terminar dicho retablo en cuatro meses a partir del primero de julio del presente año.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALFray Juan de Torquemada, de la orden de los frailes menores de la regular observancia del seráfico padre San Francisco, ministro provincial de esta provincia del Santo Evangelio y sus custodias de Tampico, Nuevo México y monjas de Santa Clara, concedió [donación] en propiedad a Juan Díaz Matamoros un altar que se halla en la iglesia del Convento de Jalapa, en la capilla mayor, frontero del púlpito y al lado del Evangelio, del cual se desistieron los Hermanos de la Cofradía de las Ánimas; con cargo de que adornará el altar poniendo un retablo y el adorno conveniente.
Domingo Pérez de los Ríos, vecino de la ciudad de México, dorador, dijo que Juan de la Torre, Maestro ensamblador, tiene terminado en blanco un retablo de San Antonio para Manuel Rodríguez, vecino de Jalapa, conforme a una escritura que ambos hicieron, y en la cual, Juan de la Torre se obligó a dorarlo, pintarlo, estofarlo y encarnarlo; y ahora, Domingo Pérez de los Ríos se concertó con el susodicho, en dorar, estofar y encarnar el retablo dentro de un plazo de cuatro meses, con un guardapolvo aparejado, por cuyo trabajo Juan de la Torre le pagará 300 pesos de oro común. Y una casa donde viva los cuatro meses.
Diego Jiménez de la Calle y Juan Ortuño, vecinos de Jalapa, mayordomos de la cofradía de las Ánimas de Purgatorio, se convinieron con Domingo Pérez de los Ríos, maestro dorador, residente en Jalapa, en esta manera: Domingo Pérez de los Ríos, se obligó a dorar y estofar un retablo de la Ánimas de Purgatorio que tiene hecho en blanco Juan de la Torre, para de la fecha de esta escritura en tres meses; y los dichos mayordomos se obligaron a pagarle 180 pesos de oro común.
Doña María Sebastiana Rincón, natural del pueblo de Perote, hija legítima de los difuntos don Juan José Rincón y de doña Ángela Francisca de Acosta, otorga su testamento donde manda se impongan de su caudal 140 pesos, para que con sus réditos se digan misas por su alma en el altar de Nuestro Padre San Francisco los seis viernes de cuaresma, una misa rezada y otra el día de San Juan Evangelista. Ordena que de sus bienes se haga un retablo o colateral donde se coloque la imagen de Nuestra Señora de los Dolores que esta en la Capilla del Rosario, que de sus bienes se impongan 1, 000 pesos para que de sus réditos se cante en dicho altar una misa por su alma con la limosna de 8 pesos; manda se impongan 1, 000 pesos para que de sus réditos se conviertan en predicaciones de bulas, manda que de su remanente se imponga todo en finca segura para que sus réditos se conviertan en ayuda a la manutención de las mulas del coche del Divinísimo; nombra como albaceas a sus hermanos don José Rincón, don Ignacio Rincón y don Salvador Francisco Rincón, vecinos de Perote, como heredera nombra a su alma.
Don Antonio Ribot, vecino del pueblo de Jalapa, Mayordomo de la Cofradía de Nuestro Señor Jesús Nazareno, pidió al Mayordomo don Francisco del Día, la cantidad de 100 pesos, en calidad de préstamo, para culminar con la obra del retablo y colateral en la imagen de Jesús de dicha cofradía, mismo que deberá pagar con réditos que cede dicho otorgante a la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen.