Francisco Luis, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a que si Juan López Ruiz y Cristóbal López, vecinos de este pueblo, no hubieren pagado ciertos pesos de oro común a Duarte López, de Lisboa, para fines de abril, él los pagará por su persona y bienes.
RECUAS
1098 Description archivistique résultats pour RECUAS
Antonio Fernández de Córdova, natural de la ciudad de Puebla, por estar próximo a recibir bendiciones nupciales con Isabel de Grajeda, los tíos de su prometida Nicolás de Pro, dueño de recua, y su mujer, Isabel Franco, le hacen entrega de 900 pesos de oro común de dote en 10 mulas y otros géneros.
Alonso de Neira Claver, vecino de Jalapa, y propietario del oficio de escribano en esta provincia, desde hace un año, poco más o menos, para pagar el valor del dicho oficio vendió 2 esclavos, un mulato y una negra, a Juan de la Gasca, dueño de recua, vecino de la ciudad de México, y como no le hizo escritura en forma, desde luego por el presente vende al susodicho un mulato nombrado Cristóbal de los Santos, de 20 años de edad, y una negra llamada Teresa, hermana del mulato, de 15 años de edad, ambos criollos, hijos de María, negra esclava, difunta, que fue del otorgante, por el precio de 400 pesos de oro común.
Juan de la Gala Moreno, vecino de Jalapa, dueño de recua, dio su poder cumplido a Juan infante, vecino de este pueblo, mayordomo de su recua, para que de conformidad con el remate que se le hizo para llevar los reales azogues de Su Magestad de la Veracruz a la ciudad de México, otorgue fletamiento en forma, obligándole en favor de Su Magestad y de sus oficiales reales, de que los llevará en su recua, en los plazos, términos y precios en que le fueron rematados.
Isabel Tamayo, dueña de la Venta y tierras que llaman de Lencero, viuda de Luis de Herrera, revoca un poder dado a su nieto José de Zárate; y por el presente, dio su poder cumplido a su hijo Damián Cosme Tamayo y a su nieto Antonio de Acosta, para que en su nombre tomen cuentas a José de Zárate, de todo el tiempo que a tenido en administración la Venta de Lencero y una recua de mulas, y reciban en sí la dicha venta, esclavos, ganados y avío, para que la gobiernen y administren.
Juan de Chávez, vecino de Jalapa, vende a Alonso González, dueño de recua, vecino de Jalapa, una casa de piedra y teja ubicada en la calle principal que va de la plaza a Macuiltépec, linda por una parte con casas del otorgante; y por la otra, con casas caídas y solar de los hermanos del Capitán Roque Gutiérrez de Ceballos, libre de censo, empeño e hipoteca, en el precio de 300 pesos de oro común, 150 pesos de contado, y el resto, a un plazo de seis meses.
Francisco Hernández, arriero, residente de Jalapa, fleta su recua, a Francisco Bazo de Andrada, Alcalde Mayor del citado pueblo, para llevar ropa y otras cosas a las minas de Copalco, en Chiametla.
Don Carlos Arias, vecino de esta villa, otorga poder especial a don Silvestre Manrique, vecino del pueblo de Calpulalpa [Capulalpan], para que en su nombre cobre judicial o extrajudicialmente a don José Paredes, vecino de Escapusalco [Azcapotzalco], la cantidad de 141 pesos procedentes de habilitación que el otorgante hizo a dicho Paredes para su recua, causados por su mayordomo Eusebio Yescas, vecino de Tepetlaltoque.
Pasó para arriba la recua de Jusepe [José] de Medises [Médicis], vecino de Taliscoya [Tlalixcoyan].
Bartolomé Martín Maldonado, vecino del pueblo de Maltrata, manifestó llevar en su recua que baja a la Veracruz, a cuatro indios llamados Francisco, Diego, Juan y Bernardino; por lo que se le notificó en conformidad con la ordenanza de 23 de agosto de 1623, no baje los indios a dicha ciudad por ser tiempo prohibido.