Don Gabriel Fernando Ordiales, del Comercio de España y residente en este pueblo de Jalapa, como interesado y acreedor que es de los bienes de don José Antonio Armaza, vecino de México, otorga poder general a don José de Heras, vecino de México, para que asista contra los bienes resultantes de la quiebra de dicho Armaza, por la cantidad de 1, 158 pesos 7 ¼ de reales de que le es deudor, como consta de obligación que le otorgó a su favor y al de don José Gutiérrez; así para que también lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
QUIEBRAS
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Don Vicente Francisco Vidal, del comercio de México y residente en este pueblo, dijo que como Síndico de los bienes de la casa mortuoria en quiebra del difunto don Pedro Lorenzo Rodríguez, a cuyos bienes quedó debiendo don Francisco Maniau y Ortega, la cantidad de 1, 400 pesos, nombrando como su fiador a don Francisco del Día, de los que sólo ha satisfecho 770 pesos, por lo que habiendo requerido al dicho fiador para liquidar lo restante de la deuda, otorga don Vicente Francisco Vidal que ha recibido de don Francisco del Día la cantidad que restaba, por lo que hace entrega de recibo, finiquito y carta de pago.
Don Francisco Javier de Medina, don Antonio Sáenz de Santamaría y don Juan Mateo Juille, como Síndicos y apoderados nombrados por los acreedores de la quiebra de don Juan Antonio Airaldo, vecino de España, otorgan poder general al Licenciado don José de Paz Ponce de León, Abogado de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don Francisco José Ley, del Comercio de España y residente en este pueblo de Jalapa, otorga poder a don Francisco José de Larrasquito, vecino y del comercio de la Ciudad de la Puebla, por si y como compañero que es de don Antonio de Medina, que regresó a España, para que en su nombre parezca ante los señores jueces y justicias por autos de la quiebra de don Pablo Ignacio Blanco, y repartición que debe hacerse de los bienes del fallido entre sus acreedores.
Don Tomás Rubio Roso, de este comercio y vecindad, dijo que el estado en que se encuentra la tienda de los Señores [José] Gibert, [Jaime] Tutsol y Grau, del comercio de Veracruz, y del compareciente, ubicada en la Plaza de este Villa, en los bajos de la casa que fue de don José Antonio de la Pedreguera, según el balance hecho el 1 de febrero pasado, es tan triste que casi ha desaparecido el capital con que se estableció, y la consideración de que aquellos señores se hallan sin culpa, insta en los sentimientos del compareciente de una manera tan eficaz, que se obliga a garantizarles la cantidad de 16 259 pesos uno y medio reales a que asciende el desembolso que han hecho, cuya cantidad se obliga a pagarles en el término de 8 años, asegurando el pago de dicha cantidad con la hipoteca todos sus bienes.
Doña Ana María de Alemán Maldonado, vecina de Veracruz, viuda, mujer legítima que fue del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, su albacea, tenedora de bienes y heredera nombrada en su testamento, dio su poder cumplido al Lic. Don Juan Pérez Rivero, Abogado de la Real Audiencia de Nueva España, vecino de esta ciudad, para que en su nombre pueda tratar, conferir, transigir y concertar con los acreedores del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlan que poseía su marido, las cantidades de los corridos que se deben con las quiebras y esperas para su satisfacción, por el tiempo y con los plazos que le pareciere convenientes, obligándole a la paga de los réditos, desde el día del otorgamiento de dicha transacción en adelante, hasta redimir las cantidades del principal.
Manuel Antonio González, de esta vecindad, dijo que el año pasado hizo cesión de bienes a favor de sus acreedores, presentando para ello escrito con el balance de su tienda mestiza y panadería, como también de sus créditos pasivos y activos ante el Diputado que reside en esta Villa, del Real Tribunal del Consulado de Veracruz, pero quedó al descubierto con 1 203 pesos 6 reales, por lo que se obliga a pagar a los síndicos de la quiebra la mencionada cantidad, siempre que la suerte lo ponga en estado de paga.
Don Jacinto Mora, vecino de esta Villa, vende a don Francisco Martí y Carbonell, del comercio de la Nueva Veracruz, una casa de edificio bajo de cal y canto cubierta de madera y teja, ubicada en esta Villa en la calle que de las gradas de San Francisco baja al molino de Maniau, mirando al poniente, por donde linda con dicha calle y del otro lada casa de doña María Susana de Castro, por cuyo frente tiene 30 varas y de fondo 35, al norte linda con el cementerio del Convento de San Francisco, quedando entre éste y la dicha casa un hueco de 3 varas de tierra por si en algún tiempo las necesita dicho convento para entrar a su huerta, por el sur linda con casa de don Domingo de Castro, y por el oriente con cerca de la huerta de dicho convento. La vende en 2 600 pesos de los cuales 1 746 pesos y 2 reales corresponden a la hipoteca de dicha casa, obligándose a pagar a los síndicos de la quiebra de Manuel Antonio González.\t
Don Domingo Franceschi y don Manuel Garcés, vecino y del comercio de esta Villa, Síndicos de la quiebra de Manuel Antonio González, dijeron que en calidad de síndicos vendieron una casa, tienda y panadería a don Jacinto Mora, de esta vecindad, en 1 746 pesos 2 reales, con plazo para su pago el día 3 de febrero de 1801, la cual vendió dicho Mora a don Francisco Martí y Carbonell, quien en la misma escritura se comprometió a pagar en el plazo referido, cantidad que han recibido los otorgantes por lo que cancelan la escritura.\t
Don Juan Antonio de Zuloaga, del Comercio de España y residente en el pueblo de Jalapa, con poder general otorgado por don Miguel Rodríguez de Arrueta, vecino del comercio en la Carrera de Indias de la Ciudad de Cádiz, otorga que sustituye a don Pedro Moreno, vecino de la Nueva Veracruz, quien es acreedor de quiebras del poderdante, por la cantidad de 21, 977 pesos por don José Rodríguez Montalvo, vecino de la misma ciudad.