El Bachiller don José María Rivera, de esta vecindad, otorga que vende realmente a Vicente Gómez, un pedazo de solar eriazo, situado en esta ciudad en el barrio de Cantarranas a la falda de la Loma que llaman de los Zapateros, al rumbo del sur de esta dicha ciudad, el cuál forma un rincón con tres frentes hacia el norte, a orillas de las aguas que corren por aquel recinto y bajan desde el molino de San Roque, y del otro lado terreno de José Lino Martínez y Vázquez, que hoy sirve de hortaliza; por el rumbo del oriente a sur tiene 75 varas. Cuyo solar es el mismo que hubo por adjudicación que de él le hicieron en parte de su legítima paterna; como consta la certificación que hace el juez de letras que fue de este cantón. Cuyo solar lo vende en precio de 180 pesos, que declara haber recibido en reales de contado. Finalmente expresa que esta venta la hace con la condición de que el arroyo que riega el terreno no ha de embarazarle su curso el comprador, ni variarlo en manera alguna, manteniendo siempre en el estado en que ahora está.
Sem títuloMOLINO DE SAN ROQUE
2 Descrição arquivística resultados para MOLINO DE SAN ROQUE
El capitán don José María de Goiri, de esta vecindad, albacea y único heredero de don Manuel de Goiri y de doña Josefa Fernández de Castañeda, sus padres. Otorga que vende, cede y traspasa en favor de don José Mariano Domínguez, también de esta vecindad, un pedazo de terreno eriazo, ubicado en el barrio del Molino de esta villa, que se compone de 30 varas de frente hacia el norte, en la calle que va las Cantarranas sigue al poniente por la huerta y terreno del compareciente y de las que ha de dejar doce diáfanas y expeditas para el camino de Coatepec y su fondo hasta terminar con el arroyo de las aguas que bajan desde el Molino de San Roque y un paredón y tarjea que le pertenecen, como las tierras que siguen a este rumbo del sur, a las de la hacienda o ingenio de Pacho, por el costado del poniente linda con la pared del costado de su huerta, represa vieja y terreno de don Juan Francisco de Bárcena, y por el del oriente con casa, terreno y loma de Rafael Lara, y por cuyo centro ha de correr aquellas aguas que transitan por su huerta. Cuyo deslindado terreno, es una parte del que hubo y compró de los bienes del finado don Francisco Maniau y Ortega, por escritura pública que a su favor otorgó en esta villa a 12 de octubre de 1807. Lo vende en 180 pesos en reales de contado.
Sem título