El Bachiller Manuel Mellado y Estrada, Presbítero del Obispado de la Puebla, hijo legítimo de José Mellado, difunto, y de Antonia de la Parra, mujer legítima de don Luis de Estrada, estando enfermo en cama otorga su testamento de la siguiente manera: manda se dé al Mayordomo de la capilla del ingenio de Nuestra Señora de la Concepción 50 pesos para ayuda de la vidriera que se intenta poner; se den 11 pesos de limosna para la compra de una campana; le debe a Juan Hernández 50 pesos; a Gregoria Vázquez 100, entre otras deudas que tiene y le tienen. Entre sus bienes se cuenta una mula y un caballo. Nombra como albaceas al Bachiller Juan de Matamoros, cura interino, a don Diego de Castro y Gamboa y a don Juan Montañés de la Cueva. Como heredera nombra a su madre.
MAYORDOMOS
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Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio de azúcar Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido a su Mayordomo Juan Romero, para que en su nombre y a su dita y crédito compre 40 mulas cerreras, en los precios que concertare, y lo pueda obligar a la paga por escritura de obligación un tercio cada ocho meses.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido a Don Antonio de Ledezma, vecino y labrador en la jurisdicción de San Juan Iztacamaxtitlán, para que en su nombre parezca ante las justicias de Su Majestad y saque las cláusulas del testamento de Diego Vicioso, difunto, que le pertenezcan por haber sido su mayordomo en la estancia de Santiago, jurisdicción de San Juan de los Llanos.
El Capitán Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio de Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido a su mayordomo Cornelio Francisco Prite, para que en compañía de su agente Bartolomé Rodríguez, entreguen la estancia de labor nombrada Santiago, en la jurisdicción de San Juan de los Llanos, con su pertrechos de casas, ganados, aperos, semillas, y todo lo demás anexo, con los indios, gañanes y laboríos que hubieren quedado, a Benito Fernández, su mayordomo en la estancia de San Roque, linde con la de Santiago, en virtud de haber muerto su administrador Diego Vicioso.