Ante don Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Juan de la Mata, vecino del pueblo de Cosamaloapan, arrendatario de la hacienda de vacas nombrada San Agustín Jujuicapan, que es del mayorazgo de don Diego Guerrero, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,060 reses, de dicha hacienda, para pasar a los ejidos de la ciudad de la Puebla, donde los lleva para entregar al obligado del abasto y carnicerías.\n
MAYORAZGOS
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Ante don Manuel Lorente y Rueda, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Alonso Rincón, vecino de este pueblo, en nombre de Francisco Pardo, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada San Agustín de Jujuicapan, que es del mayorazgo de don Diego Guerrero, vecino de la ciudad de México, que tiene en arrendamiento la viuda de Juan de la Mata, para registrar una partida de ganado de 1,450 reses, toros, para poderlos entregar en esta jurisdicción al obligado del abasto y carnicerías de la Puebla. \n\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Francisco Pardo, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada San Agustín Jujuicapan, que es del mayorazgo de don Diego Guerrero, vecino de la ciudad de México, y tiene en arrendamiento la viuda de don Juan de la Mata, ubicada en la jurisdicción de Cosamaloapan, para registrar una partida de ganado de 1,400 reses de dicha hacienda, para pasar a la ciudad de los Ángeles para su venta.\n
Ante don Manuel Lorente y Rueda, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Alonso Rincón, en nombre de Juan de Medina, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas San Agustín Jujuicapan, que es del mayorazgo de don Diego Guerrero, vecino de la ciudad de México, que tiene en arrendamiento la viuda de Juan de la Mata, en jurisdicción de Cosamaloapan, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,700 reses y toros, de dicha hacienda, para poderlos entregar en esta jurisdicción al obligado del abasto y carnicerías de la Puebla, a quien los tiene vendidos.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros,pareció don Bartolomé de Bobadilla, administrador de la hacienda de vacas nombrada San Agustín Jujuicapan, que es del Mayorazgo de don Diego Guerrero, vecino de la ciudad de México, que tiene en arrendamiento don Gerónimo Mendívil, en jurisdicción de Cosamaloapan, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1, 500 reses de dicha hacienda, para pasar a la ciudad de los Ángeles y otras partes para su venta.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció don Juan Ladrón de Guevara, como administrador de la hacienda de vacas nombrada San Agustín Jujuicapan, que es del mayorazgo de don Diego Guerrero, vecino de la ciudad de México, que tiene en arrendamiento don Jerónimo Mendívil, en la jurisdicción de Cosamaloapan, para registrar una partida de ganado de 1530 reses y toros de dicha hacienda, para pasar a la ciudad de la Puebla y otras partes para su venta.\n
Ante don Diego Antonio Madrazo Escalera, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Joshpe [José] Montero, mayordomo y administrador que es de la viuda de Juan de la Mata, vecino que fue del pueblo de Cosamaloapan, y arrendatario de la hacienda de vacas nombrada San Agustín Jujuicapan, que es del mayorazgo de don Diego Guerrero, vecino de la ciudad de México, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta 1,300 reses, toros, de dicha hacienda, para pasar a los ejidos de la ciudad de la Puebla, México y otras partes para su venta.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, compareció don Juan Ladrón de Guevara, mayordomo de la hacienda de vacas nombrada San Agustín Jujuicapan, que es del mayorazgo de don Diego Guerrero, vecino de la ciudad de México, que tiene en arrendamiento don Gerónimo Mendívil, para registrar una partida de ganado de 2,000 reses y toros de dicha hacienda [deteriorado].
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dueño de este ingenio y poseedor del mayorazgo impuesto en el ingenio de la Santísima Trinidad, habiéndose convenido con su tío Don Diego Hernández de la Higuera, vecino de la ciudad de México, quien tiene una renta de 3 000 pesos anuales en el dicho mayorazgo, en rebajarle 1 000 pesos anuales durante ocho años desde el año de 1637; y por las muchas necesidades de su tío, no le ha descontado cosa alguna, y deseando el Capitán Don Sebastián de la Higuera ayudarle para ir pagando a sus acreedores, le perdona y hace gracia y donación de los 8 000 pesos para no descontárselos de su renta.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño de este ingenio, revocó el poder dado al Capitán Diego de Sanabria Sepúlveda, mercader, vecino de la ciudad de México, y otros a diferentes personas; y ahora dio su poder cumplido a su tío el Lic. Don Diego Fernández de la Higuera, domiciliario del Arzobispado de la ciudad de México, y al Doctor Don Antonio Caravallo Dávila, abogado de la Real Audiencia de dicha ciudad, para en la aprehensión, tenencia, y posesión, ajuste y entero del mayorazgo que posee como llamado a él por muerte de su padre el Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros. Y generalmente, para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere.