El Sargento Felipe de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, Mayordomo de la Cofradía del Santísimo Sacramento, dijo que por legado de testamento de María de Acosta quedó una casa, la que por despacho del Provisor y Vicario de este Obispado se ha sacado al pregón por 30 días, en cuya virtud otorga poder a Antonio García de Baldemora, de esa misma vecindad, para que en razón de dicho remate haga las pujas y mejoras que convengan con el objeto de que se adjudique dicha casa a la Cofradía o al otorgante, aceptando y poniendo las cantidades y condiciones que le digan.
MAYORDOMOS
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Don Pedro Cebrián y Agustín, Conde de Fuente Clara Grande, Caballero del Insigne Orden del Toyson de Oro y la Real de San Genaro, Comendador de los pueblos en el de Alcántara, Mayordomo Mayor del Serenísimo Infante don Felipe su Rey, hijo señor de las Varonías de Luzernic, Virrey, Gobernador y Capitán General de las provincias de la Nueva España y Presidente de la Real Audiencia; otorga su aceptación a la propuesta hecha por el vecindario de Naolinco, para la formación de dos Compañías Montadas Milicianas.
Don Mariano Nicolás Domínguez Muñiz, Mayordomo actual de la Cofradía de las Ánimas, sita en la parroquia del pueblo de Naolinco, de donde es vecino y residente en esta Villa, don Francisco Javier López, Mayordomo de la Cofradía del Señor de la Santa Veracruz, y don Anastasio Cruz, Mayordomo de la Cofradía del Señor San José, en esta Villa, venden a don Juan Antonio Figueiras, de esta vecindad, dos casas unidas, ubicadas en la Calle Nueva de esta Villa, con la que hacen frente al sur y casa del difunto don Gregorio Ochoa, al norte con camino que va al Chorrito, al oriente con casa de don Javier López, al poniente con casa del comprador, callejuela en medio. La vende en 2 200 pesos, de los cuales 1 000 pesos de censo con réditos anuales a favor de la Cofradía de las Ánimas, 280 pesos a réditos anuales a favor de la Cofradía de San José, 320 pesos a favor de la Cofradía de la Santa Veracruz y 600 pesos que paga al contado.\t
Don Diego Martín de los Reyes, cura beneficiado del partido eclesiástico de Naolinco, con poder del Bachiller Juan de Alcántara, mayordomo de las religiosas del Convento de San Gerónimo de la ciudad de Los Ángeles, recibe de Don Cristóbal Flores Altamirano, con poder de su padre Don Nicolás Flores Altamirano, el trapiche nombrado la Limpia Concepción de Nuestra Señora, con su esclavos, ganados y demás aperos.
Antonia de Guevara, viuda de Gregorio Ortiz, mestiza y vecina de este pueblo de Naolinco, solicita inscribir aquí el perdón de muerte para Valentín García y su hijo Juan García, el primero Mayordomo de la Recua de don Tomás García y el segundo Sabanero de la misma recua, a los cuales acusó de haber asesinado a Santiago Antonio, hijo de la declarante, en el paraje llamado Pueblo Nuevo, por lo que la declarante queriendo hacer servicio a Dios, les otorgó el perdón.
Don Francisco Muñiz, vecino del pueblo de Naolinco y Mayordomo de la Cofradía de las Benditas Ánimas, situada en esta parroquia, otorga poder especial a don Bernabé de Lagunes, vecino de este pueblo, para que solicite el cumplimiento del testamento otorgado por el difunto Capitán don Nicolás de Guevara, su suegro, del que es albacea, y que comparezca ante su santidad para solicitarle las bulas que han sido concedidas de esta cofradía.
Manuel Allén, de este comercio y vecindad, declara haber recibido la cantidad de 1 000 pesos, 500 de ellos que le entregó el 21 de septiembre de 1816 doña Teresa Bueno de Arias, viuda y albacea del finado don Carlos Arias, los que éste reconocía a réditos sobre las tierras de Xaltepec; y los otros 500 que el 25 de febrero de 1818 le entregó don Mariano Cadena de este comercio y vecindad, por orden de don Rafael Domínguez, mayordomo de la Archicofradía del Santísimo Sacramento de la iglesia parroquial del pueblo de Naolinco, a quién pertenece esta suma por donación, que de ella le hizo Pedro García Valdemora, para subvenir con sus réditos al consumo del aceite de aquella lámpara y cera para el culto. Y como son en su poder dichos 1 000 pesos, de los cuales ha abonado los réditos con aquel objeto, otorga de ellos recibo, en favor de la cofradía, y se obliga a tenerlos por vía de depósito irregular, por el tiempo de siete años que deben correr y contarse del 26 de febrero del año próximo venidero, a cuyo vencimiento entregará el capital al mayordomo, que fuere de la misma cofradía. Además, entregará anualmente el premio de 5 por ciento para subvenir a los fines de la fundación. Y para la seguridad del principal y réditos, hipoteca una casa de paredes, de cal y piedra de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja que posee en esta villa, situada en la calle que nombran del Ganado a la que hace frente hacia el poniente y del otro lado casa también de su pertenencia, por el fondo al oriente linda con el callejón que nombran de la Sierpe o de Acazingo, por el costado del sur linda con casa que pertenece a la cofradía del Señor de la Santa Veracruz; y por el del norte con el de casa y solar de don José Fernández de Castañeda. Cuya deslindada finca es la misma que redificó sobre la que quedó por bienes de su padre don Nicolás Ángel de Allén.
Sans titreDon Anastasio Cruz y don José María de Bausa, el primero mayordomo y hermano de la Cofradía del Señor San José, sita en la iglesia del Barrio de la Laguna, y el segundo hermano del Señor de la Santa Veracruz de la iglesia parroquial, dijeron que el 4 de diciembre de 1800 otorgaron escritura de venta de una casa ubicada en la Calle Nueva en consorcio del Mayordomo de la Cofradía de las Benditas Ánimas del pueblo de Naolinco, que correspondía su valor a las tres hermandades a favor de don Juan Antonio Figueiras, que sobre ella se obligó a reconocer con causa de réditos, 280 pesos corresponden a la primera, 320 a la segunda y 1 000 a la tercera, y habiendo exhibido tal cantidad por la parte que a cada uno le toca, dan por cancelada y libre de la obligación que contrajo Figueiras.
Don Juan de Balcarce, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, con poder para pleitos y cobranzas de don José Bernardo de Céspedes, Presbítero, Mayordomo y Administrador del Convento de Religiosas del Señor San Jerónimo y Colegio de Jesús María de esa ciudad, otorga que ha recibido del Alférez Felipe de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, como albacea de Manuel de Acosta, 200 pesos de oro común que le debía por los réditos del principal de 2, 000 pesos, resto de 7, 000 que reportó el Colegio de San Jerónimo que estaban situados sobre el trapiche de Nuestra Señora de la Concepción.