Diego Peredo, vecino del pueblo de Coatepec, como principal, e Ignacio Javier de la Peña, de la misma vecindad, como fiador, de mancomún, otorgan que se obligan a dar y pagar a la Cofradía de las Benditas Ánimas de la parroquia de Coatepec, 474 pesos 2 y medio reales, que el otorgante salió debiendo a la cofradía en el tiempo en que fue mayordomo, más lo que resulte de equívoco.
MAYORDOMOS
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Don Pedro Miguel Martínez, actual Mayordomo de la Cofradía de la Concepción, vecino de Jalapa, vende a favor de dicha cofradía, la cantidad de 300 pesos de oro común, a censo de 5 % anuales que empiezan a correr desde hoy, los cuales impone sobre unas casas ubicadas en la Calle de San Francisco de Paula, con la que hace frente al sur, al oriente linda con casa de los otorgantes, al norte con casa de don Bartolomé Salvo, al poniente con casa de la Cofradía del Señor Sacramentado; esta propiedad fue avaluada en 600 pesos.
Don Alonso José Gatica, Cura Vicario Foráneo, Juez Eclesiástico y Rector de la cofradía de la Concepción, y don Pedro Miguel Martínez, Mayordomo de dicha cofradía, otorga que vende a María de Maya, viuda de Javier de Orduña, una parte de las tierras que le dieron en donación los vecinos de este pueblo de Jalapa, que se compone de 18 varas de solar por el frente que es el norte y con callejón que va hacia Los Berros, de fondo, que es el oriente, tiene 50 varas por donde linda con casa de Manuel León, por el costado del poniente con las mencionadas tierras por donde tiene 45 varas, rematando en punta de lanza hasta el sur. Lo vende por precio de 50 pesos.
Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio de azúcar Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido a su Mayordomo Juan Romero, para que en su nombre y a su dita y crédito compre 40 mulas cerreras, en los precios que concertare, y lo pueda obligar a la paga por escritura de obligación un tercio cada ocho meses.
Francisco Martín, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Juan de la Calleja, y a Juan Díaz de la Cueva, su mayordomo, 85 pesos y 4 tomines de oro común, por razón de otros tantos que Juan de la Calleja, le prestó en reales de contado, los cuales le pagará con servicio personal en este año, y si no lo hiciere, le pagará los referidos pesos dentro de seis meses.
Bartolomé de Oliver y Sebastián García Adán, vecinos de Jalapa, mayordomos de la Cofradía del Santo Nombre de Jesús y la Limpia Concepción de la Virgen María, que está en la parroquia de este pueblo, con licencia del Lic. Tomás Vitus de Romay, beneficiado, vicario y Juez eclesiástico de esta doctrina y con el acuerdo de todos los hermanos de la cofradía, convinieron con Domingo Díaz, vecino de Jalapa, en venderle un solar con paredes de barro, propiedad de la referida cofradía en 100 pesos de oro común, los cuales quedan impuestos sobre la persona y bienes del dicho Domingo Díaz, especialmente sobre este solar y la casa deteriorada; con la condición que dentro de un año ha de fabricar paredes en la mencionada casa hasta en la cantidad que le parezca conveniente, y pagará 5 pesos de oro común anuales de rédito.
Luis de Nava, mayordomo de la Estancia de Tulapa, registró ante don Antonio Sedano, Alcalde Mayor de Jalacingo, 220 novillos y toros marcados con el hierro de doña María Monte, y obtuvo licencia para llevarlos a la Puebla de los Angeles.
Juan de Villeda, mayordomo de la hacienda de carros de Martín Guerrero, se obligó a pagar a Bernarbé Salmerón, Alcalde Mayor de Jalapa, 50 pesos de oro común, precio de dos caballos castaños que le vendió, dos meses corridos a partir de hoy.
Juan de la Gala Moreno, vecino de Jalapa, dueño de recua, dio su poder cumplido a Juan infante, vecino de este pueblo, mayordomo de su recua, para que de conformidad con el remate que se le hizo para llevar los reales azogues de Su Magestad de la Veracruz a la ciudad de México, otorgue fletamiento en forma, obligándole en favor de Su Magestad y de sus oficiales reales, de que los llevará en su recua, en los plazos, términos y precios en que le fueron rematados.
Don Antonio de Orduña Loyando, vecino de esta jurisdicción, dio su poder cumplido a Francisco de Orduña Castillo, su mayordomo, para que en su nombre cobre las cantidades de pesos que le deban y otorgue las cartas de pago respectivas.