Sebastián Ruiz de la Cueva, vecino de Orizaba, hijo legítimo de Juan Ruiz Beliz de la Cueva y de María de Espíndola, otorga su testamento donde declara lo siguiente: debe a Pablo Luis de la Cueva, su hermano 144 pesos, a Pedro Mosquera 187 pesos, a Felipe Lance, vecino de Maltrata 52 pesos 2 reales, a Juan Álvarez, vecino de Orizaba 106 pesos; al Conde del Valle 245 pesos; a él le debe Antonio Lorenzo de Riascos, vecino de Orizaba 102 pesos, la Marquesa del Valle 105 pesos, don Juan de Torija, vecino de la Puebla 77 pesos; los indios del pueblo de Santa Ana, sirvientes de don Fernando de Castro 200 pesos, entre otros. Declara ser casado con Manuela Díaz de la Higuera, quien trajo a su poder 1, 000 pesos por el valor de una casa, su menaje y joyas y él no tenía caudal alguno, durante su matrimonio procrearon 6 hijos. Nombra como albaceas a su mujer y a su hijo Sebastián, como herederos nombra a todos sus hijos y a su mujer.
MALTRATA, PUEBLO DE
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Mandamiento del Rey dirigido a Juan de Orfanel, Corregidor del pueblo de Maltrata, para que no eche ni destierre de dicho pueblo a Juan de Torres, en virtud de que en un auto con fecha de 21 de octubre de 1598, lo desterró por causar entre los vecinos y naturales muchos daños, revueltas, escándalos, pendencias y alborotos que provocaron pleitos y marañas a los indios entre los españoles, aconsejándoles echen derramas entre los naturales y por otras ofensas hechas en servicio de Dios, a cuyo auto presentó apelación Juan de Torres, quien se dijo ser español y no mestizo, nacido en la ciudad de los Ángeles, hijo de Francisco Hernández de Torres y de Ana de Guzmán, vecinos que fueron de la dicha ciudad y naturales de Zamora en los reinos de Castilla, además de estar casado en el pueblo de Maltrata con Juana Rodríguez, española nacida en el mismo pueblo, hija de Catalina Rodríguez y Martín Buchan, español, declarando que ninguna de las causas que ha fundado el corregidor son verdaderas.
El Capitán Cristóbal de Soria Caballero, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra de este pueblo y su partido, Juez de Caminos, Registros y otras comisiones, dijo por cuanto a la seguridad que deben tener los caminos que se transitan y comercian para la ciudad de Veracruz y otras partes que están a su cargo, es conveniente nombrar un lugarteniente en los pueblos de Maltrata y Acultzingo, de esta jurisdicción y su partido, donde no puede asistir personalmente, y conforme a la facultad que tiene nombra por Teniente General a don Pedro Bernárdez de Rivera, residente en este pueblo, para que como tal ejerza justicia a las partes civil y criminalmente actuando antes como juez receptor con dos testigos de sus asistencia no habiendo escribano real sustanciando las causas que se ofrecieren, se encargue del cuidado de los naturales, vecinos y residentes, no consintiéndoles embriagueces, guarapo ni tepache.
El Gobernador, Alcalde y demás naturales del pueblo de Maltrata, otorgan poder general a Juan Pérez Oyanguren y a Álvaro Ruiz.\n\n\n
Don Francisco de las Casas y Orellana, Corregidor de este partido, Juez de Caminos y de Registros, Cobranzas y demás comisiones, dijo que está en sus manos el amparo de los naturales del pueblo de Acultzingo y el de Maltrata por la vejación y molestias que les hacen los trajineros y vecinos de ellos, por las bestias de carros, recuas y trajino donde ordinario es menester el despacho, por lo que nombra como su Lugarteniente a Pedro Fernández de la Fuente para que detenga a los transgresores que de cualquier manera delinquieren, los meta a la cárcel pública, detenga cualquier recua y carros para que sean castigados en las penas que hayan incurrido.\n
Alonso de Cozar, gobernador, el regidor y principales del pueblo de Maltrata, por lengua de Gaspar Ávalos, dijeron que arriendan a Hernando de la Plata, la casa en que al presente vive el susodicho, ubicada frente al descargadero, por tiempo y espacio de cinco meses, en 6 pesos de oro común.\n\n
Marcos Hernández Linares y Felipe Hernández, Alcaldes; Juan Hernández y Vicente García, Regidores; y Pedro Hernández, Cándido García, Alguacil Mayor; y Simón Hernández, indios principales del pueblo de Maltrata, mediante lengua de Juan García, dijeron que arriendan el mesón de dicho pueblo a Andrés de Lebrija, por tiempo de un año por razón de 40 pesos de oro común.\n\n
El Capitán Nicolás Ferrera Figueroa, Justicia Mayor y Capitán de Guerra de este pueblo y su partido, dijo que ha sido costumbre en los pueblos de Maltrata y Acultzingo, que los alcaldes mayores nombren un teniente para que ampare a los indios de las vejaciones, por lo que nombra a Diego Notario, vecino del pueblo de Maltrata, como Teniente de ambos pueblos y sus territorios para que ejerza en los casos y cosas con la calidad de que, habiendo sucedido cualquier dependencia o heridos no pueda proceder a más que hacer información, aprehender los reos y de las mandas cuantiosas que ante él se pusieren y dar cuenta a su merced, manda a los vecinos acaten y obedezcan los mandatos de dicho teniente.
El Capitán Juan de Vargas Basurto y de la Cueva, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de este pueblo y su partido, dijo se ha acostumbrado en los pueblos de Maltrata y Acultzingo, que los alcaldes mayores nombren un teniente para que ampare a los indios de las vejaciones que suelen hacerles los pasajeros de dichos pueblos por estar en camino real, por lo que nombra a Diego Notario, vecino del pueblo de Maltrata, como Teniente de ambos pueblos y sus territorios para que lo ejerza en los casos y cosas con la calidad de que habiendo sucedido cualquier dependencia o heridos no pueda proceder a más que hacer información, aprehender los reos, dé las mandas cuantiosas que ante él se pusieren de cuenta a su merced; manda a los vecinos acaten y obedezcan los mandatos de dicho teniente.
El Capitán Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra de este pueblo y su partido, Juez de Caminos y de Registros, dijo que ha sido costumbre en los pueblos de Maltrata y Acultzingo, que los alcaldes mayores nombren un teniente para que ampare a los indios de las vejaciones que suelen hacerles los pasajeros de dichos pueblos por estar en camino real, por lo que nombra Teniente de ambos pueblos a Diego Olaso, para que lo ejerza en las cosas y casos que quedan referidas, con la calidad de que habiendo sucedido cualquier dependencia o heridos no pueda proceder a más que hacer información, aprehender reos, y de las mandas cuantiosas que ante él se pusieren dé cuenta a su merced, por lo que ordena a los vecinos acaten los mandatos de dicho teniente.