Copia de mandamiento de 21 de junio de 1687 por el cual don Melchor Portocarrero Lazo [Laso] de la Vega, Conde de Monclova, Comendador de la Zarza en la Orden y Caballería de Alcántara, Virrey y Capitán General de esta Nueva España, concede licencia a Francisco Rodríguez de Olmedo, vecino de la jurisdicción de Huatusco, para que en las tierras que tiene y posee en la jurisdicción de la villa de Córdoba, cerca de la Peñuela, Boca del Monte y Totutla, pueda sembrar caña y fundar un trapiche donde moler y hacer azúcares y panochas de la permitida.
Zonder titelLICENCIAS
83 Archivistische beschrijving results for LICENCIAS
Doña Ana María Zugadi Soltero del Toro, vecina de la Villa de Xalapa, esposa de don Juan Joaquín de Cendoya y Arizabaleta, al cual se le ha dado la maestría de la Fragata de Guerra nombrada la Venus, anclada en la bahía de San Juan de Ulúa del puerto de la Nueva España, y próxima a realizar viaje a la Península, que es de gran importancia para la solicitante, esposo e hijos, por lo que otorga poder y consentimiento y licencia a su esposo para que haga dicho viaje por el tiempo de año y medio o más si necesita.
Doña María Isabel Garzón, mujer legítima de don Miguel de Remolina Cabo, vecina del pueblo de Jalapa, concede licencia a su citado esposo para que por el tiempo de 3 años realice viaje a Europa y residir en las partes y lugares que le fueren convenientes para el mayor adelantamiento de su caudal y poder llevar con mayor comodidad las cargas del matrimonio.
Rodrigo de Vivero, otorga licencia a doña Melchora de Aborruza, su legítima mujer, para que otorgue poder a Gaspar Porcadel [Forcadell], vecino de México, y se encargue de cobrar de Gaspar de Quintana, 60 panes de azúcar blanco y 36 arrobas, asimismo de azúcar blanco molido y cantidad de piezas de plata que ella le envió.
Francisco Pérez de Guzmán, dijo que tiene puesto en el Ingenio de esta jurisdicción, como otras veces la habido, una tienda con un mozo, por lo que manifestó 60 pesos de cacao, azúcar, candela, tabaco, jabón, unos listones, y otras mercaderías de poco valor, y de lo que venda pagará la alcabala a Su Majestad. De cuya tienda otorga licencia el corregidor.\n
Don Bernardo Cervantes, Procurador de Número, se presentó a declarar por parte de Alonso de Somoza, diciendo que éste es residente en el pueblo de Jalapa, casado en Sanlúcar de Barrameda con Jerónima Fernández Pardo, a quien le había solicitado una licencia en la que pedía se le librase despacho, la que se le remitió por el tiempo de 3 años para que afianzando con Juan Santiago Lobo de que se regresaría a España en las urcas, y obligándose dicho fiador de que remitiría testimonio de haberse embarcado en ella, por lo que se le alzare la carcelaria y se le excusase el embargo de sus bienes. De todo lo mencionado, el Escribano Manuel de la Roja y Castillo, vecino de Veracruz, mandó certificación, señalando que Somoza había embarcado el día 25 de marzo del presente año, en la urca nombrado San Juan, y pedía se cancelara la fianza dada y se le diere testimonio de haber cumplido con lo mandado.
Doña Mariana Morales, vecina de este pueblo de Jalapa, mujer legítima de don José de la Calle, con licencia de su citado esposo, para permanecer en los Reinos de España, el tiempo que sea necesario, para negociar y hacer comercio.
Francisco Hernández de la Higuera y su mujer, María González de Amarilla, vecinos de la Puebla de los Ángeles, dieron carta poder a don Agustín Meléndez, vecino de la misma ciudad, para que haga en sus nombres todas las diligencias ante Su Majestad y su Real Consejo de Indias, con el propósito de que les hagan merced y den licencia para fundar un mayorazgo perpetuo en sus propiedades.
Juan Cid, juez de ingenios en la provincia de Jalapa, se obligó a sacar una licencia del Marqués de Guadalcazar, Virrey de Nueva España, para que Francisco Pérez Romero pueda sembrar caña de azúcar y beneficiaria en su ingenio, sirviéndose de los indios laboríos voluntarios, según se acostumbra en las haciendas con la obligación de pagar al referido juez, doscientos pesos de oro común.
Luis de Córdoba y Ríos, como principal y el Bachiller Nicolás Diaz de Córdoba, clérigo presbítero, como su fiador, vecinos de la provincia de San Juan de los Llanos, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, 423 pesos, 6 tomines y 8 gramos de oro común, por otros tantos que valieron y montaron las semillas del diezmo del año pasado de 1678, que compraron al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.