Ana Tla Cuyagua, india viuda, por lengua de Juan García, intérprete, solicita licencia para vender unas casas situadas a un lado del camino real que va de Orizaba a la ciudad de los Ángeles; y dada la licencia dijo que vende las dichas casas a Juan de Estrada, a quien las cedió y traspasó para que goce de ello como cosa suya.
LICENCIAS
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Rodrigo de Vivero, otorga licencia a doña Melchora de Aborruza, su legítima mujer, para que otorgue poder a Gaspar Porcadel [Forcadell], vecino de México, y se encargue de cobrar de Gaspar de Quintana, 60 panes de azúcar blanco y 36 arrobas, asimismo de azúcar blanco molido y cantidad de piezas de plata que ella le envió.
[Juan de Medina] y Ana de Oliveros, su mujer, declararon haber hecho donación de un sitio de molino y batan a Hernando de Llave y a María de Oliveros, hija legítima de dicha Ana y de Francisco de Muñoz, difunto, su primer marido, en términos de la ciudad de los Ángeles; y a pedimento de ellos otorgan licencia y expreso consentimiento para que puedan vender, ceder y traspasar, por el precio que les pareciere, el sitio de molino y batan con todo lo que en él estuviere hecho y edificado.
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, y Francisco de Rosas, Escribano nombrado de su audiencia y juzgado, pareció Juan Romero, vecino de las Minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado vacuno, compuesta de 1 650 reses, entre las cuales lleva 300 vacas, declarando que los 995 toros y novillos restantes los compró al Canónigo Santiago, por lo que tienen su hierro. Asimismo, declara que lleva 300 vacas por cuenta de Gaspar de Rivadeneira, en concepto de una licencia otorgada por el Visorrey de la Nueva España, para sacar 2 000 mil vacas de su estancia.\n\n
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, pareció Juan Romero, vecino de las minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado vacuno que tiene en la sabana de este pueblo, el cual sacó de las estancias de Gaspar de Rivadeneira, ubicadas en tierra caliente, entre río Blanco y el río de Alvarado, marcadas con el hierro de dicho Gaspar de Rivadeneira, y entre dicho ganado va alguno orejano de los cimarrones de las dichas estancias, cuya partida se compone de 1 700 reses, de las cuales 800 son vacas y las lleva a las minas de Pachuca, haciendo mención de una licencia que el señor Visorrey, don Luis de Velasco, dio a Gaspar de Rivadeneira para sacar dicho ganado. \n\n
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, y Francisco de Rosas, Escribano del Juzgado de este partido, pareció Domingo Martín, mayoral de [Alonso] Romero, vecino de las Minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado vacuno que lleva para las dichas Minas de Pachuca, cuya partida sacó de las estancias de Rivadeneira, que están en tierra caliente, entre el río Blanco y el río de Alvarado, y entre dicho ganado va alguno orejano de los cimarrones de las dichas estancias, cuya partida se compone de 1 150 reses, entre ellas van 400 vacas, haciendo mención de una licencia que el señor Visorrey de esta Nueva España dio a Gaspar de Rivadeneira para sacar dicho ganado
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, y Francisco de Rosas, Escribano nombrado de su audiencia y juzgado, pareció Juan Romero, vecino de las minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado que tiene en la sabana de este pueblo y que lleva para las dichas minas de Pachuca, cuya partida sacó de la estancia de Cuezpalapa Zamapa, en tierra caliente, propiedad de Gaspar de Rivadeneira, cuyo ganado tiene su hierro, declarando que entre ellos van muchos orejano. Asimismo, declara llevar ganado ajeno del canónigo Santiago, dos vacas de don Juan [López] Mellado, cuatro novillos en cuenta de siete que Juan Romero le dio que pasase, de Gonzalo Hernández una vaca, de Hernán García una vaca. Cuya partida se compone de 700 reses, 305 machos y 395 vacas, a cuenta de una licencia de 2 000 vacas otorgada por el Señor Visorrey.
Ante el Capitán don Juan de Peralta y Mendoza, Alcalde Mayor, pareció don Marcos Antonio, natural y Gobernador del pueblo de Acultzingo, de esta jurisdicción, y dijo que para herrar las bestias, mulas y otros ganados que tiene y tuviere, hace manifestación de su hierro, para lo cual suplica le conceda licencia para ello; visto por el dicho alcalde lo dio por manifestado y le concedió la licencia.
Gerónimo [Jerónimo] Ventura, vecino de este pueblo, pidió licencia al Alcalde Mayor don Diego de Alvarado Bolívar, para poner una tienda, haciendo manifestación de 60 pesos de cacao, azúcar, jabón, tabaco, candelas y otras menudencias; y visto por el alcalde mayor accedió a concederla.\n
Francisco Pérez de Guzmán, dijo que tiene puesto en el Ingenio de esta jurisdicción, como otras veces la habido, una tienda con un mozo, por lo que manifestó 60 pesos de cacao, azúcar, candela, tabaco, jabón, unos listones, y otras mercaderías de poco valor, y de lo que venda pagará la alcabala a Su Majestad. De cuya tienda otorga licencia el corregidor.\n