Doña Ana de Alfaro, vecina de Jalapa, hija legítima de Sebastián Méndez y de Ana de Alfaro, difuntos, vecinos que fueron de Jalapa, de donde es natural la otorgante, viuda de segundo matrimonio del Capitán Don Sebastián de la Peña, dio su poder cumplido al Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado de Jalapa, al Lic. Diego de Rebollar, su ayudante, y a Don Gonzalo Márquez de Acevedo, su yerno, para que en su nombre hagan y ordenen su testamento.
LICENCIADOS
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Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, dio su poder cumplido al Lic. Diego Fernández de la Higuera, su tío, presbítero, domiciliario del Arzobispado de la ciudad de México, y a Melchor Arias de Amaya, de la misma vecindad, para que en su nombre en la dependencia del débito que tiene perteneciente al convento de monjas de San Jerónimo, y con otras personas ante los señores de la Real Audiencia de la Nueva España, se opongan y contradigan cualesquier despachos, repitiendo sus derechos, ajustando y liquidando sus deudas; generalmente, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere.
Domingo de Oliveros, como principal, vecino de Jalapa, y el Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, como su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de los Ángeles, 215 pesos de oro común que valieron y montaron los diezmos de semillas, ganados y demás géneros en este partido, correspondientes al año pasado de 1671, menos los de los azúcares, y ganados de los ingenios y hacienda de Espanta Judíos; para el día 25 de diciembre que viene del presente año.
El Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado del partido eclesiástico de Jalapa, en nombre de Doña Francisca de la Peña, viuda del Capitán Don Fabián Chacón, su albacea tenedora de bienes y curadora de sus menores hijos, dio en arrendamiento a Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, el ingenio de azúcar nombrado Nuestra Señora de la Concepción alías El Chico, el cual linda por los lados con tierras del Ingenio Grande, las de Pacho y Lencero, con todas sus tierras, por tiempo de cuatro años y al precio de 125 pesos anuales.
Ante el Capitán Don José Morera, Alcalde Mayor de Jalapa, el Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado de este partido, tutor de Don Diego Yllan de Gamboa y de Doña Micaela de Gamboa, para la información que ofrece presentó por testigo a Gonzalo Márquez de Acevedo, español, vecino de Jalapa, el cual dijo conocer a quien le presenta y a los menores, y de diez años a esta parte que trajina en esta provincia, ha visto en diferentes ocasiones el ingenio de Maxtlatlan, donde dichos herederos tienen sus porciones y legítimas. Dicha fábrica está muy deteriorada por falta de avíos y los pocos negros que tiene son tan viejos que ya no pueden acudir a sus tareas, por lo tanto, los menores corren el riesgo de perder el capital de su caudal; y este testigo, fue de la opinión que el medio más eficaz para restaurarlo y asegurar su renta, es firmar un convenio para que Doña Ana María de Alemán Maldonado, ciudad del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, se quede con el ingenio y lo ponga de nuevo corriente.
Los naturales de San Andrés Acatlán, y su sujeto, San Miguel Aguasuelos, de esta jurisdicción, mediante José Martín Ibáñez, intérprete de este juzgado, aprobaron y ratificaron la transacción y concierto celebrado entre el Tesorero General de la Santa Cruzada del obispado de Los Ángeles, el Capitán Don Juan Dávila Galindo y Vargas, albacea del Lic. Don José de la Peña Tejeda, religioso profeso de la Orden de San Francisco, y como Síndico del Convento de Santa Bárbara de la ciudad de los Ángeles, y los naturales de San Pedro Tonayán, San Pablo Coapan, San Andrés Acatlán y San Miguel Aguasuelos, sobre la propiedad de ciertas tierras de que tenían pleito en la Real Audiencia.
Juan de Cabrera, oficial de carpintería, vecino de Jalapa, vende al Lic. Jerónimo Gisberto, presbítero, residente en el ingenio Nuestra Señora de la Concepción, una negra llamada Victoria, de tierra Conga[o], con una hija suya de cuatro años de edad, con las faltas y defectos que tuviere, por el precio, madre e hija, de 400 pesos de oro común.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio nombrado Nuesta Señora de la Concepción, hijo y albacea del Capitán Don Francisco Hernández de la Higuera; y el Lic. Don Bernabé de la Higuera y Amarilla, presbítero, Comisario del Santo Oficio de la Inquisición, heredero y albacea de Doña María González de Amarilla, su madre, dieron su poder cumplido a Alonso Díaz Gallardo, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que en sus nombres parezca ante las justicias de la ciudad de Tepeaca y saque una escritura de censo de un mil pesos de oro común que está impuesto en la hacienda de Tecuitlapa, propiedad de Jácome Vigil, vecino de San Andrés, jurisdicción de Tepeaca, el cual fue traspasado por Francisco López Hidalgo, vecino que fue de Tepeaca, en favor de Doña María González de Amarilla y de Don Andrés Pérez de la Higuera.
El Bachiller Sebastián de Torres, presbítero, cura en los ingenios de Nuestra Señora de los Remedios y de San Pedro(Buena Vista), en esta provincia, dio su poder cumplido al Licenciado Diego Bautista, capellán del ingenio de Alonso de Toro, presbítero, para que en su nombre cobre de Don Baltazar de Guevara, dueño del ingenio del Espíritu Santo, lo que pareciere deberle de los réditos corridos de una capellanía que sirve, la cual instituyó Doña Leonor Iñiguez de Villanueva, señora que fue del dicho ingenio.
El Lic. Alvaro de Sámano y Quiñones, presbítero, residente en su ingenio nombrado San Miguel Arcángel (Almolonga), dio su poder cumplido a Luis de Tovar Godínez, su hermano, Secretario de la Gobernación de esta Nueva España, para que en su nombre pueda recibir y cobrar los corridos de un censo principal de 1 000 pesos de oro común, que están impuestos en unas casas y huertas que son de Diego García Camargo; asimismo, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar los pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le debieren.