Sebastián Fabián, Alcalde, Francisco de la Cruz, Regidor pasado del pueblo de Santiago Ayahualulco, en su nombre y demás común y naturales por quienes prestan voz y caución, dijeron que en cumplimiento de Real Cédula que dispone la fundación de escuelas con maestros que enseñen a los indios la lengua castellana, se obligan a pagar a Felipe Díaz de la Rosa, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, 90 pesos de oro común en cada año, más un huevo que ha de dar cada muchacho por semana y él ha de ser obligado a asistir a la enseñanza\r\n
LENGUA CASTELLANA
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Don Juan Gregorio, Gobernador; don Juan Francisco, Alcalde, don Juan Marcos y Andrés García, Regidores, en voz y en nombre del común y naturales del pueblo de Ixhuacán de los Reyes, por medio de Andrés Pérez, intérprete, dijeron que en cumplimiento de Real Cédula que dispone la fundación de escuelas con maestros que enseñen a los indios la lengua castellana, aprendan en ella la doctrina cristiana, a leer y escribir, se obligan a pagar a Lázaro Domingo, de esa vecindad, 90 pesos, 6 fanegas de maíz y un huevo que ha de dar cada muchacho por semana.
Don Pedro Diego, Gobernador, don Francisco Lucas, don Diego Cortés, Diego Francisco, Lorenzo Juan, en voz y en nombre del Andrés Pérez, intérprete, y demás común y naturales del pueblo de San Pedro Chiconquiaco, dijeron que en cumplimiento de lo mandado por el virrey y en despacho de Real Cédula, en donde se manda en que en todos los pueblos haya escuelas, para que los muchachos y muchachas aprendan la lengua castellana, leer, escribir; y las muchachas a la doctrina cristiana, por lo que se han ajustado y convenido con Juan Francisco de Paredes, residente en este pueblo, para que los asista en dicho ministerio, por tiempo de 4 años, que empezarán a correr desde el primero de febrero próximo pasado, dándole 96 pesos en reales anuales, 10 fanegas de maíz, y cada muchacho le dará un huevo semanalmente. Los reales serán entregados por tercios corridos cada 4 meses.
Don Antonio Jerónimo, Gobernador del pueblo de Chapultepec, Domingo Hernández y Sebastián Juan, Alcaldes, Antonio Diego y Felipe de Mendoza, Regidores; y Juan Mendoza, Escribano, por medio de Andrés Pérez, intérprete, dijeron que en cumplimiento de Real Cédula que dispone la fundación de escuelas con maestros que enseñen a los indios la lengua castellana, aprendan en ella la doctrina cristiana, a leer y escribir, han convenido con Agustín Grajales, vecino de la jurisdicción de Jalapa, para que les asista en ese ministerio por 4 años, pagándole 70 pesos, le han de sembrar media cuartilla de maíz, y cada muchacho le ha de llevar 2 huevos cada semana.
Don José Hernández, Gobernador, don Mateo de Aguilar y don Pedro Juan, Alcaldes, Francisco de Santiago y Esteban de la Cruz, Regidores, y Francisco Martín, Escribano, en voz y en nombre del común y naturales del pueblo de San Andrés Acatlán dijeron por medio de Andrés Pérez, intérprete, que en cumplimiento de Real Cédula que dispone la fundación de escuelas con maestros que enseñen a los indios la lengua castellana, aprendan en ella la doctrina cristiana, a leer y escribir, han convenido con Mateo Ignacio Pulido, vecino de la Nueva Veracruz, para que les asista en ese ministerio por 4 años, pagándole 70 pesos, más 10 fanegas de maíz, y cada muchacho le ha de llevar un huevo cada semana, leña y agua.
Don Matías de la Cruz, Gobernador, don Mateo Francisco, Alcalde, Pedro de Santiago, Regidor y Bernabé de Santiago, Escribano, en voz y en nombre del común y naturales del pueblo de Santiago Coacoatzintla, por medio de Andrés Pérez, intérprete, dijeron que en cumplimiento de Real Cedúla que dispone la fundación de escuelas con maestros que enseñen a los indios la lengua castellana, a leer y escribir, han convenido con Lucas Manuel, vecino del pueblo de Naolinco, para que les asista en ese ministerio obligándose a pagarle 5 pesos 4 reales en cada mes, 2 huevos por muchacho cada semana, una fanega de maíz cada mes, leña, agua y una molendera.
Don Nicolás de la Cruz, Gobernador del pueblo de Coatepec, sus alcaldes y oficiales dijeron que en cumplimiento de lo mandado por el Virrey de esta Nueva España para que en todos los pueblos haya escuela de la lengua castellana, en tal virtud se obligan a pagar a don Pedro de los Ángeles, indio, ladino en la lengua castellana, 50 pesos de oro común, 12 fanegas de maíz, y un huevo cada muchacho por semana.
Don Diego Juan, Gobernador del pueblo de Altotonga de la jurisdicción de Jalacingo, y Pedro Hernández, Alcalde, dijeron mediante Andrés Pérez intérprete de esta jurisdicción, que en cumplimiento de lo mandado acerca de las escuelas que debe haber en los pueblos, han buscado a Domingo López para que sea su maestro por 2 años que han de correr desde el 1 de julio del presente año, para ello se obligan a pagar 80 pesos de oro común, más 2 fanegas de maíz, 2 huevos cada semana, obligándose el maestro a enseñar la lengua castellana, la doctrina cristiana, a leer y escribir, ocupando 3 horas en la mañana y 3 en la tarde.
Don Francisco de Mendoza, Gobernador del pueblo de Tlacolula; Miguel Rodríguez, Esteban García, Alcaldes; Pedro Durán y Pablo Sánchez, Regidores; y Francisco García, Escribano, dijeron mediante intérprete que en cumplimiento de lo mandado para que en todos los pueblos haya escuela, se obligan a pagar a Francisco de Buendía, residente en esta jurisdicción, durante 3 años que han de correr desde el 1 de mayo, 108 pesos por año, más 12 fanegas de maíz, agua y leña, que le muelan las tortillas, un huevo por muchacho cada semana con cargo y calidad de enseñar la lengua castellana, a leer y escribir a los muchachos desde los 5 años hasta que se casen y a las muchachas hasta los 10 años.
Don Miguel Martín, Gobernador del pueblo de San José Miahuatlán; Francisco Juan, Diego Baltazar, Antonio Francisco, Alcaldes, Miguel Andrés y José García, Regidores, dijeron mediante Andrés Pérez, intérprete, que en cumplimiento a lo mandado acerca de que haya escuela, han convenido en dar y pagar durante 2 años a Julián Vázquez, vecino de la Nueva Veracruz, 60 pesos, más 12 fanegas de maíz por año y un huevo cada semana por muchacho y el maestro se obliga a enseñar la lengua castellana, la doctrina cristiana, a leer y escribir.