María Laureana Galindo, doncella vecina de Jalapa, hija legítima y heredera de Agustín Galindo y Antonia de Rivera, otorga poder a su hermano Pedro Galindo, para que judicial o extrajudicialmente pida, demande, reciba y cobre al Capitán Francisco de Avendaño y de Doña Aldonza Luisa de Luna y Arellano, vecinos y labradores en la provincia de Tepeaca, la parte y porción de 700 pesos declarados en una memoria que le quedaron debiendo a su padre por sus servicios personales.
LABRADORES
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Francisco del Río, vecino y labrador de la provincia de Tlaxcala, vende a Sebastián de la Peña, Escribano, 2 sitios de tierra, ambos de ganado menor, uno ubicado en términos del pueblo de Chiltoyac, de 3 caballerías de tierra, con una sabaneta y monte que llaman Xoloapan, linda con tierras que fueron de los herederos de Juan Machado. El otro sitio dista de Jalapa legua y media y 2 caballerías más, cerca de un arroyo nombrado Soloatl ubicado entre dos ciénegas de muchos y diversos árboles; las mencionadas tierras compró a Nicolasa Jurado. La venta se hace en 600 pesos, 400 se da por entregado y los 200 restantes pagará en un año.
Don Miguel Gómez de Soto, vecino y labrador de San Juan de los Llanos, marido y conjunta persona en segundo matrimonio de Micaela Cortés y Calva, heredera del Capitán Andrés de Calva, actuando con su poder, procedió a la formación de diligencias e inventario de sus bienes muebles y raíces, entre los que menciona de su segundo matrimonio con don Nicolás Jiménez resultó por capital 49, 098 pesos, 5 tomines y 3 gramos de oro común por las haciendas de labor y trapiche Nuestra Señora de la Concepción, Cuautotolapan, la hacienda de pastoría de ovejas, entre otros bienes, de cuya suma se restan 12, 800 pesos de censos redimibles que se hayan cargados en las fincas; 9, 000 pesos sobre la hacienda La concepción, a favor del convento y monasterio de religiosas de la Señora Santa Clara de la ciudad de Puebla; y 800 pesos de principal de censo sobre unas tierras de pastoría de ovejas en la jurisdicción de Tulancingo cuyos réditos pertenecen al Convento de religiosos agustinos del pueblo de Huachinango. En tanto, como marido y actuando con poder de ella, recibe del Alférez Sebastián de Flores Moreno, vecino y mercader de este pueblo, 3 000 pesos en reales, que paran en su poder por vía de depósito, que pagará en 3 años con 5% de réditos y por defecto de paga se ejecutarán los bienes y haciendas mencionadas sin perjuicio de los censos que están mencionados en la satisfacción sobre el crédito y residuo de los 36, 298 pesos, 5 reales y 3 gramos que son de su caudal.
Juan Bravo de Alarcón, natural del pueblo de Guagoapa, hijo legítimo de Juan Bravo y de Polonia de Torres, vecino y labrador en esta jurisdicción, otorga poder para testar y asimismo nombra albaceas al Capitán Bartolomé de Castro y a Antonio Barradas. Declara fue casado con María de Guevara Antúnez, quien al tiempo de casarse no trajo dote, ahora está casado con Antonia de Arce Tovar y Gálvez, quien tampoco trajo dote. Tiene entre sus bienes alrededor de 700 reses, un rancho con 7 caballerías de tierra y otras 12 que tiene compradas a censo, 40 caballos, 30 yeguas de vientre. Tiene pendientes algunas deudas. Nombra como herederos universales a sus 3 hijos.
Juan Bravo de Alarcón, natural del pueblo de Guagoapa, hijo legítimo de Juan Bravo y de Polonia de Torres, vecino y labrador en esta jurisdicción, otorga poder para testar a su hermano Antonio Barradas y al Capitán Bartolomé de Castro, vecinos del pueblo de Jalapa. Declara fue casado con María de Guevara Antúnez, quien al tiempo de casarse no trajo dote; al presente está casado con Antonia Arce Tovar y Gálvez, quien tampoco trajo dote. Tiene entre sus bienes un rancho con 7 caballerías de tierra y otras 12 que tiene compradas a censo; 700 reses, 40 caballos, 30 yeguas, entre otros bienes menores. Declara tener algunas deudas, pide se ajusten. Nombra como tenedor, curador de sus 3 hijos a su hermano Antonio Barradas.
El Licenciado Gabriel Pérez de Alvarado, Presbítero, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de Zacatlán, dijo que Rodrigo Fernández de la Calleja, impuso una capellanía de 3, 000 pesos de principal a censo redimible sobre un sitio de tierras nombrado Macuiltépetl, con rédito de 5%, cuya fundación consta en la escritura de imposición, quien trabó ejecución y vencido el artículo fue declarado por legítimo dueño e hizo su venta a censo redimible en 1, 000 pesos de principal a Juan Bravo Laguna, labrador, vecino del pueblo de Jalapa, difunto, quien le pagó sus réditos en vida y le quedó debiendo el principal. Por lo que otorga poder especial al Licenciado Juan de Alvarado, Presbítero, Cura del partido de Teziutlán, para que en su representación cobre y reciba de los bienes que quedaron por muerte de Juan Bravo Laguna lo que le quedó debiendo.
José de Lima, vecina de la provincia de Tlaxcala, labrador en el Pago de San Agustín Tlaxco, dueño de recua, dio su poder cumplido a Baltazar de Lima, su sobrino, vecino de dicho pago, para que en su nombre administre su recua, la cual se compone de 50 mulas de carga y de silla.
Antonio Beltrán, Inés Velázquez, Magdalena Velázquez y Margarita Velázquez, hijos del Capitán Don Antonio Beltrán y de Doña Juana Velázquez, difunta, cuya herencia tienen aceptada con beneficio de inventario, mayores de 25 años, con licencia de su padre como su tutor y curador, juntos venden a Don Juan Méndez, vecino y labrador de la jurisdicción de Jalacingo, un sitio de estancia para ganado menor ubicado en términos del desierto de Perote; de que se hizo merced al Capitán Don Antonio Rodríguez Lovillo, bisabuelo de los otorgantes, por el Virrey Marqués de Salinas; el cual está a mano izquierda, yendo por el camino del Marqués a la ciudad de la Puebla, en un puesto de piedras que corre de Oriente a Poniente, y hace una media luna hasta donde remata la Sierra Blanca; libre de censo, empeño, hipoteca y otro gravamen, en el precio de 200 pesos de oro común.
Esteban Álvarez de Palacios, Escribano de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles con poder del Bachiller Gabriel Pérez de Alvarado, Clérigo Presbítero Domiciliario de este Obispado, labrador en la Provincia de Huejotzingo, vende a Juan Bravo de Alarcón un sitio de venta nombrado Los Naranjos, molino de pan moler y 10 caballerías de tierra eriaza, con todo lo anexo, libres de censo e hipoteca, cargados a la capellanía que se fundó de 3, 600 pesos, pero que sólo se reconocen 1, 000 por haberse deteriorado las fincas. El remate se hizo en Gabriel Pérez, y los dichos 1, 000 se cargaron sobre dichas fincas a censo principal redimible de 20, 000 el millar, para pagar sus réditos que corren a partir de noviembre de 1701 al dicho Bachiller Gabriel Pérez de Alvarado.
El Capitán Juan de Malpica, Escribano del Desierto de Perote, dueño de recua y labrador, dijo que por el amor que le tiene al Bachiller Antonio Zavala y Landa, Presbítero Teniente de Cura y por haber recibido de él buenas obras, hace gracia y donación pura, perfecta e irrevocable de 100 varas de tierra en términos de ese desierto, ubicada junto a las tierras del hospital. Dichas tierras las compró a la viuda de Pedro de la Almoguer Angulo, Alguacil Mayor que fue de la provincia de Jalapa.