Doña Catarina García, viuda y albacea de don Juan Martín Blanco, otorga carta de libertad a su esclava mulata Elena de la Cruz, hija de María Josefa.
JALAPA, PUEBLO DE
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El Capitán Juan Ricardo Grant de Guzmán, vecino del pueblo de Jalapa, otorga libertad de esclavitud a un esclavo negro atezado, nombrado José Antonio Mariano, natural de este pueblo, de entre 16 a 17 años, hijo de José y Tomasa, también esclavos del otorgante.
Agustina de Orduña Castillo, vecina de este pueblo de Jalapa, dijo que en 1709 otorgó testamento y en 1712 codicilio, y ahora por vía de codicilio manda que queden libres los hijos de su esclava Josefa de Orduña, que son Antonio de Orduña, Ciprian de Orduña, Josefa de Orduña, Joaquina de Orduña, Juliana de Orduña, Margarita de Orduña y Mariana Gertrudis de Orduña, hija de Juana de Orduña, también manda que se les de libertad a Agustín de Orduña con cargo y gravamen de que pague su entierro y deudas; manda dicha otorgante que cuando fallezca se otorgue a Matiana un pedazo de solar y un metate.
Juan Narciso de Mora, vecino y mercader de México, dueño de un esclavo nombrado José del Rosario, de 36 años, moreno, alto, flaco, que hubo de Inés Casados, al cual otorga libertad, entregándole escritura para ello.
Mariana Josefa del Moral, viuda de Juan Prieto Rendón, vecina de este pueblo de Jalapa, informa que tiene un esclavo de nombre Pedro Francisco, mulato criollo nacido en su casa de oficio zapatero y con 19 años de edad, que heredó de su difunto marido, al que otorga libertad mediante poder irrevocable.
José Teodoro García, hijo legítimo, heredero y albacea de Diego García, otorga libertad a Eusebio, mulato simple.
Margarita Antonia de Alarcón, mujer de Joaquín Tomás de Rivera, ausente, vecina de la Ciudad de México, otorga poder especial a José Antonio Álvarez de Córdoba, su primo hermano, vecino de dicha ciudad, para que pase a la Ciudad de la Habana y traiga a Petra Nicolasa de Jáuregui hija de la otorgante y de Francisco Jáuregui, su primer marido, y a Bernardino de Alarcón, hermano de la otorgante, la primera de 13 y el segundo de 12 años, de oficio maromeros, junto con un negrito libre llamado Gregorio.
Don Manuel de Boza, vecino del pueblo de Jalapa y albacea de su difunto amo don Gregorio Fernández Mantilla, otorga poder especial a don Domingo Pérez de Iglesias, vecino de Veracruz, para que otorgue libertad a Tomasa, negra esclava, junto con su hijo Pascual, por tener recibida la cantidad de 300 pesos, que es el valor de ambos.
Catalina de Morales mulata libre y soltera, residente en este dicho pueblo, dijo que el licenciado Juan de Vera Betancurt, beneficiado que fue del pueblo y partido de Tlacolulan de esta jurisdicción, por cláusula de su testamento dispuso que Lucía de Vergara y Juana Morán de Betancurt mulatas esclavas, hijas de la susodicha, sirviesen en el convento de religiosas descalzas de la ciudad de los Ángeles, y en caso de que no se les recibiese de las puertas adentro, recobrarían su libertad. Y habiéndose solicitado su ingreso, éstas fueron rechazadas por el vicario de las religiosas, por ser contra sus constituciones y les cedieron el derecho para que pudieran gozar de su libertad. Atento a lo cual, don Antonio de Orduña Loyando, Alcalde Mayor, mandó que las diligencias realizadas se pongan en este registro y se les dé testimonio duplicado de la cláusula que se pide para en guarda del derecho de las mulatas.
Luisa Ordóñez, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, vecina de Jalapa, dio carta de libertad a su esclavo negro nombrado Marcos de la Cruz, natural de la Isla de la Palma, en Las Canarias, que hubo y compró para ella su hijo Gonzalo de Córdoba en la nueva Veracruz, habrá 30 años, y tendrá 45 años de edad, con la condición de que mientras viva la otorgante, le ha de dar 8 pesos de oro común cada mes para su sustento.