Don Diego Briseño, vecino de la jurisdicción de la Antigua Veracruz, residente en esta Villa, dijo que en 1796 recibió la cantidad de 4 170 pesos y 7 cuartos que corresponden a la herencia de su hija política, doña María de la Soledad Duarte, cuya cantidad se le otorgó con anuencia de su curador ad litem, don Manuel de Betancourt, con fianza de don Anastasio Cruz, de esta vecindad, y debido a que éste no puede continuar por más tiempo como fiador, por la presente se obliga a tener dicho principal en calidad de depósito irregular por el tiempo que dure la minoría de edad de doña María de la Soledad, y como seguro del principal hipoteca una casa ubicada en la tercera cuadra de la Calle Real que va para la iglesia de San José, con la que hace frente hacia el norte y del otro lado casa de don José Antonio Vivero; por el fondo, hacia el sur, linda con casita y solar del maestro albañil Agustín María; por el oriente con casa baja que fue del difunto don Francisco Escalona; y por el poniente con otra casa baja que pertenece al declarante.
HIPOTECAS
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Juan Camacho, vecino la jurisdicción de Jalapa, vende a Marcos Mojica, de la misma vecindad, un sitio de 10 caballerías de tierra de ganado mayor, que es la tercia parte que le cupo en 4 sitios de que se compone la hacienda nombrada Santa Bárbara en la jurisdicción de La Antigua Veracruz, que están proindivisos entre él y sus coherederos. Dicho sitio se encuentra libre de empeño, la venta se hace en 500 pesos de oro común, 200 de ellos le ha entregado y los 300 restantes le ha de pagar en 6 meses de la fecha de esta escritura con especial hipoteca de esas tierras.
Don José Antonio de Santa Ana y doña Gertrudis Margarita Velázquez Zavala, su legítima esposa, informan que han recibido de Fray Manuel Tenorio, religioso Presbítero del Sagrado Orden de Predicadores, la cantidad de 200 pesos, que el citado fraile ha donado a la hija del matrimonio antes mencionado, de nombre Ana María, con la cual se obligan sus padres a pagar la citada cantidad de pesos, para cuando la dicha Ana María cumpla 25 años, y para cubrir dicho adeudo hipotecan un molino para moler pan por la citada cantidad de 200 pesos, con réditos a favor de la Cofradía del Santísimo Sacramento de la parroquia de Misantla, jurisdicción de La Antigua Veracruz; dicho molino esta ubicado en este pueblo de Jalapa, linda al oriente con el llamado Chorro de Sedeño, al poniente con tierras de don Juan Ricardo y el río de Santiago, al sur con tierras de los Quiroses y al sur con solar de los deudores, dicha hipoteca tiene como fiador de una casa a don Antonio López, vecino de este pueblo.
Don Andrés Rodríguez Rojo, vecino de Jalapa, otorga que ha recibido de don Pedro Domínguez, Mayordomo de la Cofradía de las Benditas Ánimas de la parroquia del pueblo de Actopan jurisdicción de la Antigua, 700 pesos de oro común en calidad de depósito irregular por tiempo y espacio de 5 años, pagando 35 pesos de réditos cada año, y para el seguro del principal, hipoteca un rancho que tiene en términos de Jalapa nombrado Agua Santa, hacia el paraje de las Ánimas, y una casa en la calle de la Amargura frente a la casa del difunto Don Domingo Díaz Mier, entre la casa del capitán don José Antonio de la Pedreguera y la de don Bonifacio Fernández.
Don Tomás y don Marcos Roso, vecinos de la Villa de Xalapa, el primero como principal deudor y el segundo como su fiador, otorgan que el primero ha recibido del Licenciado don Bernardo María Sánchez de Ibáñez, Cura Propietario, Vicario y Juez Eclesiástico de la parroquia y Doctrina de San Francisco Actopan, jurisdicción de la Antigua, la cantidad de 900 pesos en calidad de depósito irregular, por tiempo de 5 años, cantidad que pertenece a la Hermandad de las Benditas Ánimas, obligándose a contribuir con 45 pesos anuales, y para su seguro pago hipoteca una casa con su sitio que le pertenece, ubicada en la calle de la Amargura, al norte linda con de don Domingo de Castro, al sur con casa de don Juan de Bárcena y al poniente con solar de don José de Zárate.
Don Manuel de Acosta, vecino de Naolinco de esta jurisdicción, otorga que ha recibido de don Marcos de Acosta, hijo del Sargento don José de Acosta, vecino de la doctrina de Actopan de la jurisdicción de la Antigua Veracruz, la cantidad de 500 pesos que le ha prestado, por lo que se obliga a pagarlos dentro de 9 años pagando 25 pesos de réditos anualmente. Como seguro de la deuda hipoteca unas casas ubicadas en el pueblo de Naolinco.
Don Antonio Vázquez Ruiz, vecino del pueblo de Jalapa, otorga en arrendamiento a don Marcos Dionisio de Acosta, vecino de la jurisdicción de la Antigua, la hacienda de las Cañuelas, ubicada desde el pie de la cuesta de la Rinconada, Rancho Nuevo hasta la Antigua Veracruz, por el tiempo de 9 años, con una paga anual de 850 pesos, y para hacer más valido este arrendamiento, el citado Dionisio otorga en hipoteca, unas casas de piedra y cubiertas de teja, ubicadas en la calle llamada del Beaterio.
Don Sebastián López, Administrador de la recua de don Pedro Vértiz y vecino del pueblo de Jalapa, junto con don Felipe de Acosta, dueño de una hacienda de ganado mayor en la jurisdicción de la Antigua y vecino del pueblo de Naolinco, se constituyen en fiadores de don Marcos Dionisio de Acosta, subarrendatario de la hacienda las Cañuelas, incluidas en el Mayorazgo de Cervantes y la Higuera, de las cuales es arrendatario don Antonio Vázquez Ruiz, cuyo subarrendamiento es por el tiempo de 9 años, en la cantidad de 850 pesos anuales, dando en hipoteca especial el ganado que tiene en las Cañuelas y unas casas de piedra y teja que tiene en este pueblo en la calle del Beaterio, y los declarantes se obligan a cubrir todos los pagos de dicho Marcos, sin pleito alguno.
Don Francisco Pérez de Arellano, obligado de los abastos de carne del pueblo de Jalapa, de donde es vecino, debe y se obliga pagar a don José Francisco de Cuevas Aguirre y Espinosa, Abogado de la Real Audiencia y Regidor Perpetuo de la Ciudad de México, la cantidad de 3, 588 pesos y 3 reales, que son el resto de 5, 000 pesos, cantidad en que le arrendó una hacienda de ovejas y las tierras que tiene en la jurisdicción de la Antigua, pertenecientes a su esposa, otorgando como fiador a Francisco Julián Aravalles, vecino de este pueblo, y para seguridad de esta deuda, hipoteca una casa de su morada deslindada en esta escritura, misma que no tiene más gravamen que 400 pesos, que reconoce a censo redimible a favor del convento de San Francisco.