Testamento de María Balera [Valera], vecina de la nueva ciudad de Veracruz, estante en este pueblo, hija natural de Cristóbal de los Ríos y de María Balera [Valera], vecinos que fueron de la dicha ciudad.
HIJOS NATURALES
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Testamento de Catalina Montes, residente en el ingenio del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, nombrado Nuestra Señora de la Limpia Concepción, natural de La Antigua Veracruz, hija natural del Contador Juan López de Otamendi y de Leonor Picaso, difuntos.
Doña Micaela Francisca Barradas, natural y vecina de esta Villa de Xalapa, soltera mayor de 25 años, hija legítima de don Sebastián Barradas y de doña Ana Gertrudis [Díez] de Sollanos, difuntos, otorga su testamento donde declara tener 3 hijos naturales que se nombran Rafaela de 11 años, José Francisco de 7 años y Mariano de 4 años, a quienes deja al cuidado de su albacea don Diego Rafael López, de esta vecindad. Nombra como herederos a sus 3 hijos.
Don Gregorio Cervantes, soltero, natural de San Juan del Río, vecino de San Francisco Soyoniquilpan [Soyaniquilpan] y hace seis días residente en esta ciudad, de oficio arriero, de cuarenta y cinco y medio años de edad, hijo legítimo de don José Cervantes y de doña María Tomasa Celis, difuntos, otorga su testamento de la siguiente manera: Declara por bienes cuarenta y cuatro mulas aparejadas de lazo y reata que tiene en esta ciudad; un mil y pico de pesos que le debe el Gobierno Federal de fletes; un caballo y una casa libre de gravamen en el pueblo de su vecindad. Reconoce por hijos naturales habidos en Juana María Resendes, viuda al tiempo de la concepción, a Micaela, a Francisca y a Irineo Cervantes y Resendes. Nombra como herederos a sus tres sobrinos, Gabino de veintiún años de edad, Tomás de veinte y Marín de diecisiete, hijos legítimos de su hermano don Manuel Cervantes; y también a su hijo natural Irineo Cervantes y Resendes. Nombra como albacea a don José María Ramírez, vecino del pueblo de Soyoniquilpan [Soyaniquilpan], hoy residente en esta ciudad.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANOEl ciudadano José Manuel Arcos, hijo de don Antonio Arcos y de doña María Josefa Ortiz, difuntos, vecinos que fueron del pueblo de Perote, otorga su testamento de la forma siguiente: manda ser sepultado como lo dispongan sus albaceas. Declara es casado con doña María Prajedes Pacheco, durante este matrimonio no han tenido hijos. La citada su esposa, llevó al matrimonio 115 pesos que le tocaron por herencia materna en el valor de una casa, cuya cantidad ha gastado en sus urgencias, por lo cual manda se le reintegren de sus bienes, que consisten en lo que le toque de herencia de sus padres, cuya testamentaria pende en el Juzgado de Jalacingo, y fuera de esto, él no llevó nada al matrimonio. Declara tiene un hijo natural nombrado Rafael, que María Trinidad Aguirre donó a la dicha su mujer, y que actualmente tiene 21 años. Señala por sus bienes, lo que le corresponderá por herencia de sus padres, y no cuenta con bienes gananciales durante la unión conyugal. Nombra por heredera a su esposa doña María Prajedes, y a su huérfano Rafael. Por sus albaceas, señala a la mencionada doña María Prajedes, y al nominado Rafael.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODoña Ana Josefa Moreno, natural de la Heroica ciudad de la Veracruz, hija legítima de Juan Antonio Moreno y de doña Manuela Antonia López, difuntos, de edad de setenta y un años, otorga su testamento de la siguiente manera: Declara estar casada con don José María Campoverde, de cuyo matrimonio no han tenido sucesión. Asimismo, declara que antes de este matrimonio, tuvo tratados esponsales de futuro matrimonio con don Fernando Gómez Muñoz, natural de los reinos de Castilla de la península española, de quien tuvo dos hijos naturales nombrados don Fernando y don José María Gómez Muñoz y Moreno; de los cuales José María murió sin sucesión en defensa de la justa causa de la libertad de la patria, por el año de 1815. En cuanto a su hijo Fernando, habiendo seguido las mismas banderas, obtuvo el grado de teniente coronel y después de haberse casado con doña Dolores Ortega de Muñoz, falleció repentinamente en esta ciudad en el año de 1829, sin haber dejado sucesión testamentaria y dejando a dos hijos vivos de los seis que tuvo en su matrimonio, nombrados doña Ana Josefa y don Fernando Gómez Muñoz y Ortega. También declara que doña Dolores Ortega falleció el año de 1831, bajo la disposición testamentaria que otorgó en el pueblo de Naolinco, de donde era vecina, dejando como herederos a sus dos hijos y como albacea a don Antonio Rodríguez Rojo, vecino de la hacienda de Santa Bárbara del partido de Misantla. Declara que su nieto don Fernando Gómez Muñoz y Ortega, también falleció a la edad de doce a trece años. Lega a su actual esposo el quinto de sus bienes. Nombra albacea a su esposo don José María Campoverde. Nombra heredera a su nieta doña Ana Josefa Gómez Muñoz y Ortega.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINOAntonia Luis de Castro, natural y vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de Domingo Luis y de María de Castro, difuntos, otorga su testamento donde declara lo siguiente: tiene entre sus bienes una casa de piedra y lodo cubierta de teja ubicada en la Calle Real; debe a María de Thormes, de la misma vecindad, 10 pesos; declara ser soltera y haber tenido 2 hijas naturales a quienes nombra como sus herederas. Como albacea testamentaria nombra a José Ramos.
Andrés Pérez, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Andrés Pérez y de Beatriz Rizo, difuntos, estando enfermo en cama en su entero juicio otorga su testamento de la siguiente manera: hace las mandas acostumbradas. Deja a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario 100 pesos cargados sobre su casa. Declara que debe a Juan José de Thormes algunas menudencias de pesos, pide se paguen. Tiene entre sus bienes un esclavo nombrado Antonio de los Reyes quien anda huido; a Manuel Díaz, a María Ramos, hija de Melchora de los Reyes y su hijo de pecho, pide se les liberte con la condición de que esta última mande decir 25 misas por su alma; tiene otros 5 esclavos. Todo el ajuar que tiene en su casa se lo deja a su esclava María Ramos. Nombra como albacea testamentaria a don Francisco de Aguirre y como heredero a su nieto José, hijo de Josefa Pérez, su hija natural.
Testamento de Margarita Márquez, vecina de Jalapa, hija natural del Lic. Antonio Rodríguez que pasó por Oidor de los Reinos de Castilla para las Islas Filipinas y residió en la ciudad de México, de donde es natural la otorgante. Declara no ha sido casada y que tiene por hijos naturales al Alférez Antonio de Medina y a María de Medina, casada con Francisco de Castro, y a Isabel, niña que ha criado el capitán don Antonio de Orduña Loyando en su casa. Nombra a su hijo y a su yerno como sus albaceas. Nombra como herederos a sus hijos.
Bartolomé Zurita, vecino del pueblo de Naolinco, hace presentación del testamento y memoria de Miguel Zurita, su padre, ante el Bachiller Bernardo de Molina, Cura propio de Naolinco, donde declara fue casado y velado con Leonor Domínguez, difunta española, quien no trajo dote alguna al casarse. Debe a Pascual lo que aparezca en su memoria. Diversas personas le deben por suplementos. Tiene entre sus bienes 4 piezas de esclavos. Otros 4 esclavos que son hijos de Gregoria Isabel, mulata su esclava, cuya voluntad es que queden horros después de su muerte. Tiene la casa de su morada donde habita Bartolomé Zurita, su hijo natural que tuvo con una mujer soltera. 6 bestias mulas aparejadas. Declara ha criado a un niño llamado Juan Cayetano, hijo legítimo de Diego García, su primo. Nombra como albacea a Bartolomé de Zurita, su hijo natural y a su sobrino Juan de Guevara y como heredero universal al primero.