Doña Magdalena de la Cruz, mujer legítima de Don Luis Martín, mestizos, vecinos de Jalapa, dio su poder cumplido a su esposo para que en su nombre pida, reciba, cobre y demande de cualesquier personas, albaceas y otros interesados, la parte o partes que le pudiera caber de la herencia de sus padres Lorenzo Calvo y María de la Cruz, vecinos que fueron de la ciudad de Cholula, y como heredera de su abuela paterna Magdalena Calvo; y especialmente reciba de Antonio de Linares, vecino de dicha ciudad, 180 pesos y 6 tomines de oro común que paran en su poder por la dicha herencia. Asimismo, reconozca el estado que tiene un rancho de sembrar maíz y otras semillas que fue de la dote de su madre, Doña María de la Cruz, que poseyó con su padre en Tlautla, de la jurisdicción de Cholula, el cual está hoy a cargo del Lic. Juan de Sayas, pida y ajuste cuentas con el susodicho.
HERENCIAS
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Don Cristóbal de Bustillos, vecino de Jalapa, dio en empeño a Gonzalo Márquez de Acevedo, mercader y vecino de Jalapa, una esclava mulata nombrada María de la O, de 25 años de edad, hija de María de la Cruz, mulata criolla, esclava que fue de sus padres, la cual hubo por herencia de su madre Doña Tomasina Ruiz Matamoros; para que le sirva en lo que la ocupare, a cambio de 250 pesos de oro común que le ha prestado Gonzalo Márquez de Acevedo. Dicha esclava le habrá de servir durante un año, a partir de hoy día de la fecha.
El Capitán Don José de Ceballos y Burgos, vecino de la jurisdicción de Jalapa, hizo gracia y donación a su hijo el Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, que está próximo a casarse con Doña María Ana Rengel de Espinosa, vecina de Cosamaloapan, jurisdicción de Amatlán, de los trapiches nombrados Nuestra Señora de la Concepción, ubicados en términos de los pueblos de Xilotepec y Chiltoyac, los cuales el otorgante heredó de su hermano Don Alonso Gutiérrez de Ceballos, y fueron patrimonio de sus difuntos padres.
El Capitán Don Sebastián de Mora y Medrano, Alcalde Mayor de Jalapa, mandó se notifique a los herederos de Don Alonso de Neira Claver para que digan y aleguen lo que les convenga, aceptando o renunciando la herencia del susodicho, y asistan al avalúo de sus bienes, para efectuar su partición entre los legítimos coherederos.
El Capitán Don Sebastián de Mora y Medrano, Alcalde Mayor de Jalapa, notificó el auto de arriba a Doña María a Doña Gertrudis y a Doña Isabel de Neira Claver, vecinas de este pueblo, las cuales dijeron que como hijas de Alonso de Neira Claver, les toca la herencia de su padre y la aceptan con beneficio de inventario.
Francisco Domínguez Muñiz como marido y conjunta persona de María Ortiz de Zárate, hermana del difunto Diego Ortiz de Zárate, confesó haber recibido 30 pesos de Juan Ortiz de Zárate y de Diego Ortiz de Zárate, que alcanzaron de la herencia del dicho difunto.
Don Sebastián de la Peña, vecino de Jalapa, vende a Melchor Fernández, vecino de Jalapa, un solar en este pueblo que heredó de su madre Doña Ana de Alfaro; linda su frente con casa del comprador y con casa de Petrona de la Cruz, de 40 varas de frente y 24 varas de fondo; linda por las espaldas con casas de Francisco de la Cueva, en el precio de 25 pesos de oro común, libres de alcabala.
Juan de Aparicio y María de San Sebastián vecinos de Jalapa, hijos legítimos de Lázaro González y de Francisca de Yépez, difuntos, vecinos que fueron de este pueblo, de común acuerdo se dividieron la herencia de sus padres, cuyos bienes fueron tasados por dos personas de ciencia y conciencia.
Doña Ana Pérez, viuda de Alonso Bermúdez, vecina de la ciudad de Los Ángeles, como hija legítima y una de las herederas de Juan de Barrionuevo y de Ana Pérez de la Torre, vecinos que fueron de Jalapa, cuya herencia tiene aceptada, dio su poder cumplido a Don Juan de Thormes, vecino de Jalapa, para que en su nombre venda de contado a Matías de Espinosa, vecino de Jalapa, la parte que a la otorgante le tocó de un solar que quedó por bienes de sus padres, al precio de 40 pesos de oro común.
Doña Petronila de Rosas y Velasco, mujer legítima del Alférez Don Antonio de Campo, vecina de Jalapa, como hija legítima y una de las herederas de Don Juan de Rosas y Doña Jacinta de Velasco, difuntos, vecinos que fueron de la ciudad de Los Ángeles, cuya herencia acepta con beneficio de inventario, con licencia de su marido, dio su poder cumplido a su esposo para que en su nombre pida y tome cuentas a los albaceas de sus padres; y para en todos sus pleitos civiles y criminales, que al presente tiene o adelante tuviere.