Don Miguel Valero Grajeda, Alférez Mayor y Regidor de esta villa de Córdoba por Su Majestad, por él y en nombre de sus herederos y sucesores, otorga que vende a Antonio Martínez Romano, vecino de esta villa de Córdoba, una suerte de tierra que posee en jurisdicción de esta villa, que heredó del Alférez Mayor don Juan García Valero, su padre; la cual se ubica en los lindes de los ejidos de ella, en el paso de Sacatepeque [Zacatepec], que por la parte del oriente linda con 2 suertes de tierra que posee Francisco de Aguilar, por el norte con dichos ejidos, por el sur con suerte de tierra que hubo y compró de Pedro Rodríguez, uno de los fundadores de esta villa, y por el poniente con dichos ejidos. Dichas tierras libres están de empeño, enajenación e hipoteca y las vende en precio de 260 pesos de oro común, y sobre dichas suertes de tierras se han de quedar impuestos y cargados a censo principal, y de la renta que son 13 pesos, se ha de obligar el dicho Antonio Martínez Romano de entregar al señor cura que fuere de esta villa y su jurisdicción para la festividad del Señor San José, mientras tanto no redima el principal. Asimismo, se constituyó y nombró por patrón de esta festividad y por fin y muerte, sucedan en dicho patronato, sus hermanos y a falta de los susodichos lo han de ser perpetuamente sus parientes más cercanos; aceptando el comprador éstas y otras condiciones que se mencionan en el acta.
Sans titreFUNDADORES
50 Description archivistique résultats pour FUNDADORES
El Regidor y Depositario General don Balthazar [Baltazar] González de Velilla Blanco, vecino de esta villa de Córdoba, dijo que por cuanto en él se hizo remate en la Real Almoneda del oficio de regidor y depositario general de esta villa, aprobado por el Excelentísimo Señor Conde de Galve Virrey que fue de esta Nueva España, y en virtud del título que se le despachó en México el 12 de octubre de 1695, por la presente otorga poder a don Pedro Cristóbal del Alcázar, Caballero del Orden de Calatrava y Ayuda de Cámara de Su Majestad, y a don Juan Esteban de Aparicio, Agente de Negocios en la villa de Madrid, y por ausencia de ambos a don Juan Díaz de Madrigal, Caballero de la Orden de Santiago, y a don Juan Ambrosio de [la Calle] Madrigal [roto], su hijo, todos vecinos de la villa de Madrid y de la corte de Su Majestad, para que en su nombre comparezcan ante Su Majestad en su Real Consejo de Indias y ante quien con derecho deban, y presenten testimonio de su real título de regidor para que su alteza se sirva a confirmarlo; asimismo, presenten en el Real Consejo la información de filiación y demás papeles que les remite para que se le apruebe y declare el gozo de todas las honras y preeminencias y demás cosas que se le deban como descendiente de primeros pobladores de esta villa.
Sans titreIsabel Galván, vecina de esta villa de Córdoba, viuda de [Antonio] Hernández, vende al Capitán [Nicolás] Blanco, 2 suertes de tierra eriaza que posee en esta jurisdicción, a los linderos de las caballerías de tierra que fueron de Dionisio Francisco, uno de los fundadores de esta villa, hacia la sierra de Amatlán, por la cabezada de las tierras que fueron de Sebastián Fernández, también fundador de esta villa. Tierras que le tocaron por división y partición que se hizo de los bienes de su marido, y hoy vende por precio de 130 pesos de oro común.
Sans titreGonzalo Rodríguez, vecino de esta villa de Córdoba, natural de San Lorenzo de Belesar, junto a Bayona de Galicia en los Reinos de España, hijo legítimo de Rodrigo de Fuentes y de María de Acosta, ya difuntos, vecinos que fueron de dicho pueblo, ordena su testamento en la forma siguiente: Declara que debe a Luis García, vecino de Tascalaque [Tlaxcalaque], 12 pesos. Menciona por sus deudores a Diego, indio; Jusepe [José] Martín Durán, vecino del pueblo de Orizaba; Bartolomé Martín, vecino de esta villa; Dionisio Francisco, vecino de esta villa; Francisco Díaz, vecino de la jurisdicción de San Juan, de los cuales se le han de rebajar 14 pesos de dos botijas de vino que le dio; [roto] de Porras; Jorge Díaz; el Licenciado Pedro Arias de Paz, vecino del pueblo de Orizaba; así como otros deudores que se mencionan en la escritura. Declara por bienes 230 pesos en reales que están en una caja cerrada; ropa y utensilios; catorce caballos de diferentes colores que están en el potrero de esta villa; la casa cubierta de paja, en que vive, “que está en un solar que por merced de Su Majestad se me repartió como a uno de los fundadores de dicha villa” con más caballería, tierra y una suerte para huerta, la cual linda con el ejido de ella hacia la parte del sur. Declara que es casado con Inés González, natural de San Lorenzo de Belesar, durante el matrimonio tuvieron a María, niña, que quedó con la dicha su madre, “yo pasé habrá tiempo de cuarenta años y aunque he escrito a la susodicha algunas veces, no he tenido razón”. Nombra albacea al Alférez Gabriel Núñez de [roto], vecino de la jurisdicción de esta villa; y por su universal heredera a María, su hija legítima, o a sus herederos legítimos, de no haberlos, deja por su universal heredera a su alma.
Sans titreAlonso García, vecino de esta villa de Córdoba, uno de los fundadores de ella, otorga que vende a Juan Sid [Cid], vecino de esta villa, 2 suertes de tierra que tiene en términos de este lugar, que la Justicia y Cabildo de ella le repartió como a uno de los del número de su fundación; linda por la parte del poniente con cabezadas de Martín Hernández; al oriente con camino real; al sur con el potrerillo que llaman de Amatlán; al norte con suerte de tierra de Juan García. Las vende en precio de 55 pesos de oro común.
Sans titreJuana Leonarda Notaria, vecina de esta villa de Córdoba, mujer que fue de Hernando de Arellano [roto], difunto y uno de los pobladores de esta villa, otorga que vende al Alférez Juan García Valero, vecino de esta villa, [roto] tierras que tiene en términos de ella [roto]. Las vende por precio de 70 pesos de oro común.
Sans titreEl Capitán Juan de Miranda, Alcalde Ordinario y el Alférez Juan García Valero, ambos vecinos de esta dicha villa, dijeron que cada uno posee 3 caballerías de tierra, el primero le fueron dadas como uno de los treinta fundadores de esta villa de Córdoba, situadas en las lomas que llaman la Mata de los Otates; y el segundo son las mismas que pertenecían a Jacinto Ruiz y Rodrigo Sánchez. Dichas caballerías lindan unas con otras, pasa una barranca y arroyo que por la parte de abajo hacia el oriente las divide; hacia la parte del poniente, que es hacia el cerro de Sacatepeque [Zacatepec], sube torciendo hacia el norte por tierras del citado capitán [roto]. Asimismo, los otorgantes señalan que para aprovechar sus tierras es más útil el tenerlas juntas y no separadas; por lo que otorgan que hacen trueque y cambio de las mencionadas tierras, todas las que pasaren de la dicha barranca y arroyo hacia el sur que pertenecen a Juan de Miranda le pertenezcan de hoy en adelante al Alférez Juan García Valero; y al contrario las que de las dichas 2 suertes de tierra pertenecientes al dicho alférez que estuvieren de la parte del arroyo hacia el norte le pertenezcan al Capitán Juan de Miranda.
Sans titreJuan Francisco Ramírez, vecino de esta villa y Regidor perpetuo en ella, vende a Joseph [José] de Brito, el mozo, vecino de esta villa, 4 suertes de tierra que el susodicho tiene en esta jurisdicción por la parte de abajo de una mata que llaman de Lemos, cuyas tierras lindan por la parte del oriente con las de Gaspar González; por el norte con tierras que posee Francisco de Aguilar, que divide el arroyo de Equimiapan [Quimiapa]; por el sur con tierras del dicho Gaspar González; por el poniente hacia dicha Mata de Lemos. Las cuales hubo y compró de Francisco de la Calle, difunto, vecino que fue de esta jurisdicción, y son las que éste tuvo pobladas y las que se dieron y repartieron a Baltazar Domínguez, Rodrigo Sánchez [roto] y Pedro Rodríguez [roto]. Las vende en precio de 200 pesos de oro común.
Sans titreNicolás Blanco, vecino de esta villa, otorga que vende a Francisco de Aguilar, vecino de esta jurisdicción, 3 suertes de tierra que posee junto a los ejidos de esta dicha villa, las cuales compró de Lucía Martín, mujer que fue de Juan Martín de la Piedra, fundadores que fueron de esta villa. Las vende por precio de ciento y oc[roto].
Sans titreEl Capitán don Antonio de Leiva Esparragosa, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda de hacer azúcar en su jurisdicción, vende al Señor don Francisco Valero y Espinosa, Alcalde Ordinario por Su Majestad, una hacienda de dicho beneficio nombrada San Juan Baptista [Bautista] en esta jurisdicción, la cual linda por el oriente con ejidos del cabildo de esta villa; por el poniente con el comedero de Sacatepeq [Zacatepec]; por el norte con tierras del Licenciado don Andrés de Meza y Mendoza, Presbítero; y por el sur con tierras de Francisco Valero. Dicha hacienda la hubo y heredó del Regidor José de Leiva, su padre, asimismo, las tierras son las mismas que el Ilustre Cabildo de esta villa le repartió a Juan de Miranda y Leiva, su abuelo, como uno de los treinta primeros fundadores. La hacienda se compone media caballería de tierra, casa de vivienda de cal y canto, un asoleadero, una casa de calderas con su colgadizo, hornallas y pilares, trapiche con su molienda corriente, casa de purga, dos espumaderas, una bomba y un remillón, dos negros esclavos, nueve machos, doce suertes de cañas. La vende al precio de 7 300 pesos de oro común a censo sobre la hacienda y sus aperos, con la obligación de hipotecar y obligar al seguro de ellos 5 caballerías de tierra que posee el comprador por suyas a la linde de la citada hacienda. Asimismo, será obligado a pagar los réditos a razón de 5 por ciento anuales, por cuatrimestre y de la manera siguiente: 2 000 pesos que exhibirá de contado a Rafael y Miguel de Leiva, menores hijos y herederos del Regidor don Miguel de Leiva Esparragosa, su hermano, y entregará para cuando tengan la edad competente; 500 pesos de los que entregará reconocimiento en favor de la obra pía para casar huérfanas que mandó instituir el Licenciado Juan Francisco Álvarez Ricardo, Presbítero; 2 000 pesos que quedarán cargados sobre dicha hacienda a censo en favor de la Madre Nicolasa Teresa de la Concepción, su hermana, Religiosa del convento de Santa Clara de la ciudad de Los Ángeles; 1 800 pesos sobre dicha hacienda a censo en favor de las religiosas Madres Nicolasa Teresa de la Concepción y Gertrudis de San Miguel, sus hermanas, Religiosas Profesas del convento de Santa Clara de los Ángeles, y por fallecimiento de ambas, volverá el principal a los herederos y sucesores del Regidor José de Leiva; y los 1 000 pesos restantes se reconocerán sobre la hacienda a censo en favor del Comisario don José de Sagade.
Sans titre