La Justicia, Cabildo y Regimiento de esta villa de Córdoba de esta Nueva España, congregados en este Ayuntamiento a saber: don Miguel Valero Grajeda, Alférez Mayor; don Gregorio Martínez de Solís, Alguacil Mayor; don Diego Valero Grajeda, don Francisco de Aguilar, don Gaspar Ramírez de Carvajal Benavente y don Juan Valero Grajeda, Regidores perpetuos por el Rey Nuestro Señor; en voz y en nombre de los demás capitulares y vecinos de esta villa, otorgan poder general, en primer lugar, al Reverendo Padre Fray Juan de Ayeta, Custodio Padre de la Provincia del Santo Evangelio y Procurador General de las Indias Occidentales de la Orden de Nuestro Padre San Francisco; en segundo, a don Nicolás de Lona, Teniente en la villa de Madrid; y por su ausencia, a don Pedro Cristóbal del Alcázar, Caballero de la Orden de Calatrava, Regidor en dicha villa; y por la de éste, a don Juan Esteban de Aparicio y a don Gregorio Jerónimo Andamo, Agentes de Negocios; y por la de todos, al Procurador más antiguo de los del Número Real y Supremo Consejo de Indias; para que en nombre de esta villa, su cabildo y moradores comparezcan ante el Rey Nuestro Señor y el Real Consejo de Indias, donde en virtud de las mercedes hechas por Su Majestad en esta villa, cédulas expedidas, posesiones adquiridas y confirmaciones con que se haya, defienda su derecho sobre la pretensión del Capitán Juan Mellado de Revadeneira, quién tiene hechas diferentes diligencias ante el Licenciado don Baltazar de Tovar, Oidor en la Real Audiencia de la ciudad de México y Juez de Composición de Tierras, pretendiendo derecho a dichas tierras.
Sem títuloCUSTODIOS DE LA PROVINCIA DEL SANTO EVANGELIO
2 Descrição arquivística resultados para CUSTODIOS DE LA PROVINCIA DEL SANTO EVANGELIO
Fray Manuel de Segura y Ceballos, Religioso de la Orden del Señor San Francisco y Procurador de los Santos Lugares de Jerusalén, sus limosnas, sus derechos y acciones, nombrado por tal por el Muy Reverendo Padre Fray Luis Morote, del Orden de los Frailes Menores de la Regular Observancia de Nuestro Seráfico Padre San Francisco, Lector Jubilado, Calificador del Santo Oficio, Notario Apostólico, Padre de la Santa Provincia de San José de Yucatán, Ministro Provincial de la Provincia del Santo Evangelio, Custodias de Tampico y Nuevo México, Monjas de Santa Clara y Hermanos de la Tercera Orden, como consta en [la patente] hecha en la ciudad de México el día [roto] de mayo de 1701, signada de dicho Reverendo Padre y refrendada por Fray Martín de Zearreta. En virtud de dicho cargo, otorga poder a don Pedro de Villanueva, vecino de esta villa de Córdoba, para que en su nombre como tal procurador parezca ante la Real Justicia de ella, especialmente ante el señor juez ante quien está radicado el juicio divisorio de los bienes que quedaron por fin y muerte del Capitán don Diego Dávila Barrientos y el de Pedro García de Meza, vecinos que fueron de esta villa, y en su representación cobre a los herederos del dicho don Diego Dávila la cantidad de 2 320 pesos, que el susodicho les estaba debiendo al Licenciado don Diego Jaimes Ricardo Villavicencio, difunto, quien los dejó para los Santos Lugares. Asimismo, cobre de los bienes albaceas y herederos de Pedro García, como Síndico que fue en esta jurisdicción de los Santos Lugares de Jerusalén, la cantidad que conste estar debiendo de las limosnas que entraron en su poder y que tiene declarado en su testamento.
Sem título