Don Bernabé de Elías Vallejo, de este comercio y vecindad, como albacea del finado don Juan Melitón de Lascurain quién fue su socio; otorga que ha recibido de don Juan Francisco de Bárcena, de este comercio y vecindad, como tutor y curador ad bona de la menor doña María Dolores Castro, que también reside en este suelo, la cantidad de 4 000 pesos en reales, que le ha suministrado de los bienes de aquella. Y se obliga a tenerlo en calidad de depósito irregular por el tiempo que tarde la interesada en salir de la minoría o que se habite por derecho para percibir sus haberes. En cuyos casos hará la entrega de este principal previo aviso con antelación de cuatro o seis meses, abonándole el rédito de 5 por ciento anual hasta el día de la redención. Cuyo préstamo es precisamente con el fin de hacer redención de igual suma a la que está hipotecada la casa de que adelante se hará mérito. Y para el cumplimiento de esta obligación en favor de su acreedor, hipoteca dos casas altas y bajas contiguas, cubiertas de madera, ladrillo y teja, situadas en esta villa, en la calle que nombran Ancha a donde hacen frente al oriente y del otro lado casa alta de los herederos de don Domingo Franceschi y casas bajas de doña María Isabel Garzón y del finado don Pedro Martín del Puerto Vicario. La primera hace esquina y otro frente al norte, con la Plaza Principal y del Mercado y; la otra linda por el costado del sur con el de casa baja que fue de los herederos de don Miguel Eustaquio Cardeña y por el fondo del poniente linda ambas con casa alta de don José Fernández de Castañeda y el Hospital o Convento de la Pura y Limpia Concepción o de San Juan de Dios. Cuyas dos fincas, son las mismas que en unión del mencionado Lascurain hubo y compró de don José María de Goiri, de esta vecindad, por escritura pública, que a favor de ambos otorgó en esta villa su fecha a 25 de noviembre de 1820. Finalmente se obliga a no enajenar dichas fincas hasta no estar pagado dicho principal y réditos.
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Don José María Rodríguez Roa, actual prefecto de este distrito, dijo que en la ciudad de Nueva Orleans, Estado de Luisiana, el 29 de agosto de 1835 por ante Octavio de Armas, notario público de aquella ciudad, el señor don Luis Seré, como curador de los herederos de don Joaquín de Tajonar, le confirió poder general a la señora doña Manuela Larumbe de Tajonar, residente en esta república, y dicha señora lo sustituyó en el comparente, en la ciudad de Veracruz el 31 de octubre del presente año. Por tanto, otorga que vende, cede y traspasa en favor del excelentísimo señor general de división don Manuel Rincón, comandante general de este departamento, y para su hermano el señor general en brigada don José Antonio Rincón, una casa alta y baja, de cal y piedra, cubierta de madera, ladrillo y teja, que era propiedad del finado don Joaquín de Tajonar, situada en esta ciudad, en la calle que llaman de San Francisco, y es la que sale de la plaza Principal para la de Santiago, y se compone de 31 y media varas de frente hacia el sur, dicha calle en medio, y del otro lado la iglesia y convento de San Francisco, y 51 de fondo hacia el norte por donde linda con unas cuchillas de la casa del cura que fue de esta ciudad, don Alonso José Gatica, y la otra casa de la capellanía que pose don Juan Francisco de Bárcena, con cuyo costado linda por el rumbo del poniente, y por el oriente con casa que fue de doña Antonia Olmedo y hoy de don Ignacio Sánchez y con parte del fondo del mismo cura Gatica. Cuya deslindada finca es la misma que hubo y compró Tajonar de don Tomás Murphy, vecino que fue de la capital de México, por escritura otorgada en esta ciudad de Xalapa el 1 de junio de 1818. La vende en la cantidad de 4 400 pesos al contado. Y estando presente el escribano nacional don Ángel Benítez, como poderhabiente del general don Manuel Rincón, otorga que a nombre del expresado general y para su hermano don José Antonio Rincón, acepta la venta de la casa que en ella se relaciona y declara estar en posesión de la finca en los mismos términos que expresa esta escritura.
Sem títuloDon Bernabé de Elías Vallejo, de esta vecindad y comercio, dijo que el reverendo padre Fray José María Valle, Religioso Franciscano y conventual actualmente en el de Nuestro Padre San Francisco de esta ciudad, ha obtenido un breve pontificio para su secularización, cuyo rescripto se halla en la secretaría del Excelentísimo e Ilustrísimo Señor Obispo de la Puebla de los Ángeles para su efecto, previos los requisitos provenidos por su santidad, siendo uno de ellos que dicho religioso acredite en forma legal tener una congrua competente para mantenerse con la decencia que corresponde al estado eclesiástico. Y el compareciente penetrado de las ideas más benéficas hacia el referido fraile y hallándose por la misericordia de Dios con suficiente caudal, otorga que consigna por vía de patrimonio o como más bien visto sea, el capital de 3 000 pesos a favor del supradicho Fray José María Valle para que, con sus réditos de 5 por ciento anual, que se obliga el compareciente a satisfacerle por tercios o mesadas, pueda conservar el decoro correspondiente a su estado y ministerio siempre que consiga su secularización. Cuyo capital impone, carga y sitúa el otorgante sobre las casas de su propiedad, contiguas una a la otra, de altos y bajos, ubicadas en esta misma ciudad, haciendo un frente a la plaza Principal por el rumbo del norte y otro a la calle Ancha por el rumbo del oriente, las cuales son valiosas en más de 23 000 pesos.
Sem títuloDoña Rafaela Josefa Salvo, mujer y conjunta persona de don Ignacio [de] Urrea de quien tiene licencia para efectuar esta escritura, otorga que vende a don Domingo Franceschi, de este comercio y vecindad, una casa de cal y piedra de edifico alto y bajo, que se ubica haciendo esquina con la Plaza Principal y Callejón de Flores, hace frente con la Calle de Belén con 17 y media varas, al otro lado casa esquina de doña María Guadalupe de la Pedreguera, al fondo que es el oriente con casa de don Francisco Rica por donde tiene 92 varas, linda también con fincas de doña María Ignacia de Alba al norte, y con casa de don Manuel Allen y al sur con Callejón de Flores. La vende con tres empeños, 3 000 pesos a la capellanía que mandó fundar el abuelo de la otorgante, 500 pesos que situaron los albaceas de su abuelo y pertenecen al convento de San Francisco; 1 000 que la compareciente impuso sobre la misma casa. La venta la hace en 18 500 pesos, 6 500 importe de los tres capitales mencionados y los 12 000 restantes se los ha entregado a su satisfacción.
Don José María de Goiri, de este comercio y vecindad, otorga que vende a don Juan Melitón de Lascuráin y a don Bernabé de Elías [Vallejo], dos casas de cal y piedra, alta y baja, ubicadas en la Calle Ancha, contigua una a la otra, linda con casa de la testamentaria de don Domingo Franceschy, otras dos bajas de doña María Isabel Garzón y de la testamentaria de don Pedro del Puerto Vicario, una hace esquina y otra frente a la Plaza Principal, al poniente linda con casa alta de don José Fernández de Castañeda y con el costado de la iglesia, al sur con casa que fue de don Miguel Eustaquio Cardeña. La venta se hace en 19 200 pesos, 3 000 de ellos ya han sido pagados, 1 400 han de reconocer a censo perpetuo con causa de réditos a favor del Convento Hospital, 800 pesos a favor de una memoria de misas rezadas, 6 000 impuestos sobre una de las casas, 2 000 sobre las dos casas, y los 6 000 restantes han de reconocer a premios sobre las fincas a favor del vendedor.
Juan de Chávez natural de la Fuente del Maestre, en los Reinos de Castilla, y Catalina Velázquez, su legítima mujer, vecinos de Jalapa y residentes en el rancho nombrado San Sebastián, fundan una nueva capellanía de misas rezadas con 2 000 pesos de oro común de principal, los cuales situaron a censo redimible sobre unas casas de su propiedad ubicadas en el pueblo de Jalapa, en la calle que va de la plaza principal a el cerro de Macuiltepec; un rancho en términos de Jalapa, con sus casas, trojes de piedra, 2 caballerías y 2 suertes de tierra; 8 rejas, 24 bueyes de arada, 30 yeguas y otros aperos, los cuales hubo de Alonso Guilarte; con cargo de dicha casa de 12 pesos de censo anual a favor del Convento de San Francisco. Y los fundadores, herederos y sucesores se obligaron a pagar al capellán que se nombrare, 100 pesos de oro común de censo en cada 1 año, a partir del 15 de febrero del presente año.