El señor don Domingo de Retiz, Caballero de la Orden de Alcántara, Marqués de San Jorge, residente en esta villa de Córdoba, y de partida para los Reinos de Castilla en la presente flota surta en el puerto de San Juan de Ulúa a cargo del General don Ignacio de Barrios, Caballero de la Orden de Santiago, dijo que por cuanto a pedimento del [monasterio] de religiosas de San Juan de la Penitencia de la ciudad de México, se despachó Real Provisión por los señores presidente y oidores de la Real Audiencia de esta Nueva España, su data a 16 de junio de 1696, contra el Capitán don Antonio Orejón de la Lama, Caballero de la Orden de Santiago, como principal, y el señor otorgante como su fiador por 3 000 pesos de un depósito perteneciente a dicho convento, y 50 pesos por lo corrido de un tercio de sus réditos. Cuya cantidad el Señor don Domingo de Retiz pagó a dicho monasterio luego que tuvo noticia, siéndole otorgado por las religiosas del convento carta de lasto, cesión y traspaso, además de entregarle dicha Real Provisión. Por lo cual [roto] otorga substituye [un anterior poder] en [roto] Santa Cruz, residente en la Nueva ciudad de la [Veracruz], [para que en nombre del otorgante] use dicha Real Provisión trabando [roto] cualesquier bienes que pertenezcan al dicho Capitán don Antonio Orejón de la Lama, hasta que haya pagado la cantidad que se expresa en dicha Real Provisión y lasto.
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Doña Inés Moreno, vecina de esta villa de Córdoba, en voz y en nombre del Alférez don José de Brito Lomelín, su difunto marido, y en virtud del poder para testar que de él tiene otorgado, otorga su testamento como se lo tiene comunicado. Declara que su cuerpo fue amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco y sepultado en el convento de San Antonio. Señala fue casado con Inés Moreno y cuando se casaron ella llevó de dote lo que constará por recibo y el difunto tendría de capital como 500 pesos que heredó de sus padres, durante este matrimonio procrearon a Antonio, doña Luisa que se haya casada con Juan del Campo Vizcarra, Salvador, Juan y un póstumo que al otorgamiento de este poder se hallaba en cinta. Por bienes del difunto quedó una casa de su morada con el menaje y accesorias de ellas, de las que están hechas inventarios y avalúos. El difunto tenía cuentas personales con Antonio de Brito Lomelín, su hijo. También, le era deudor su sobrino el Licenciado don Juan de Sagade, Presbítero; Luis Núñez, don Juan del Campo Vizcarra; Santiago, el tabaquero; Licenciado don Juan Estévez; Salvador de Brito Lomelín, quien le debía de resto de las cuentas que con él tuvo; Juan de Aragón, el carrocero de Orizaba; y los indios que aparezcan en su libro de cuentas. El difunto tenía en poder de don Miguel de Val y Vega 268 pesos. El difunto debía al Capitán don Nicolás Rodríguez Dávila, a Juan Rodríguez Bazán, a Diego Márquez y a José Javier Reynarte, manda se paguen sus deudas y se cobre lo que a él debieren. Por bienes del difunto quedó un negro nombrado José y un rancho con sus aperos, también, una sortija de esmeralda, como consta en los autos de inventarios. En poder para testar el difunto la nombró por su albacea testamentaria y tenedora de sus bienes y usando de dicho poder, ella se nombra albacea y tenedora de sus bienes y nombra por herederos a sus hijos. Y usando de dicho poder, también se nombra tutora y curadora de sus hijos.
Sem títuloEl Bachiller don Juan López de Sagade Bugueiro, Presbítero, vecino de esta villa de Córdoba y natural de ella, hijo del Capitán don Tomás López de Sagade y de doña María de Brito Lomelín, difuntos, otorga su testamento en la forma siguiente: Manda su cuerpo sea amortajado con las vestiduras sacerdotales y sepultado en la iglesia parroquial de esta villa delante del altar de Nuestra Señora de Guadalupe, donde está enterrada su madre. Declara que las cuentas y sus dependientes que tiene con algunos vecinos de esta villa constan en libro de cuentas las cuales manda a sus albaceas se ajusten y liquiden, y cobren los alcances que resultaren a su favor, asimismo, se pague lo que él debiere. Declara por bienes una hacienda de beneficio de hacer azúcar nombrada Señor de San Joseph [José Suchiatl] y una casa en esta villa en la que habitualmente vive, que quedaron por bienes de sus padres, sobre los cuales se procedió a la cuenta de división en la que se le aplicaron las fincas y sus principales, en las que él se obligó en el ínterin a pagar sus réditos al Bachiller don José López de Sagade Bugueiro, Comisario del Santo Oficio de la Inquisición de este reino, y a don Tomás López de Sagade Bugueiro, sus hermanos, no habiendo entrado en parte de la herencia el Capitán don Alonso López de Sagade Bugueiro, por haberla renunciado, cuya hijuela de repartición consta en el oficio público de esta villa. Declara ha tenido cuentas con sus hermanos José y Tomás sobre su principal y legítimas que tienen en las fincas a los que les ha pagado sus réditos que constan de los libros y recibos. Declara que sobre la hacienda están 500 pesos de censo a favor de la cofradía de las Benditas Ánimas de esta villa. Sobre la hacienda está una capellanía a su favor de 3 000 pesos de principal de la que él es capellán propietario. Asimismo, en la hacienda hay otra capellanía de otros 3 000 pesos a favor del Bachiller don José de Sagade. También son bienes suyos, otra casa baja, frontero de la iglesia de esta villa, sobre la cual está un censo; y dos sitios de tierra para ganado menor que hubo y compró de don Gaspar Carlos de Rivadeneira. Manda se saquen de sus bienes el valor que hubiere dos blandoncillos de plata del tamaño que les pareciere a sus albaceas para Nuestra Señora de Consolación, que está en el convento del Señor San Agustín de la ciudad de la Puebla. Se deben de sus bienes 3 000 pesos a la persona que sabe su albacea. Nombra por su albacea y tenedor de bienes al Bachiller José López de Sagade Bugueiro, y del remanente de sus bienes nombra heredero de don Tomás López de Sagade, sus hermanos.
Sem títuloFrancisco de Solís, vecino de esta villa de Córdoba, Alguacil Mayor en ella y en el partido de San Antonio Huatusco, hijo legítimo de Juan Pérez y de Inés Díaz, sus padres difuntos, vecinos que fueron del pueblo de Martín [Martín] Longo de la jurisdicción de Alcoutin en el Argalbe [Algarve] Reino de Portugal, otorga su testamento en la forma siguiente: Declara que fue casado con Andrea de Morales, viuda que era de Antonio de Chávez, vecinos que fueron de la Veracruz, no tuvieron hijos; después del fallecimiento de la susodicha, contrajo matrimonio con doña Gertrudis de Gatica, tampoco tuvieron hijos. Señala que tiene el oficio de Alguacil Mayor, el cual ha ido renunciando en Gregorio Martínez de Solís, vecino de Córdoba, su sobrino. Declara que tiene adeudos con el Licenciado José de Escamilla, Clérigo Presbítero, vecino de la Veracruz; doña María de Ortega [y Bonilla] y doña Catalina de Ortega [y Funes], vecinas de esta villa, herederas del Bachiller Juan [Yáñez] Ortega [de la Pava]; el Licenciado José de Casillas, Clérigo Presbítero; y el Capitán Ignacio de la Torre. Asimismo, señala que las personas siguientes le deben los pesos que se mencionan en la escritura: El Capitán Ignacio de la Torre, vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz; el Capitán Juan de Villalobos; Pedro de Alguero, vecino de la Veracruz; un tendero llamado Juan de Aguayo; un carpintero llamado Francisco; Pascual de Landa Verde [Landaverde], carpintero, vecino de Veracruz; Martín Roldán de la Calle, vecino del pueblo de Xalasingo [Jalacingo]; el Capitán Francisco de las Casas, vecino de la ciudad de México; Pedro García de Novoa, vecino de la ciudad de los Ángeles; la villa de Córdoba y sus propios; su compadre Gerónimo [Jerónimo] de Leiva; el Alférez Mayor de esta villa don Miguel Valero [de Grajeda]. Declara por sus bienes unas casas de vivienda altas de piedra, situadas en la calle de la Merced en la Nueva ciudad de la Veracruz; el oficio de Alguacil Mayor; las casas de su morada que tiene en la villa de Córdoba, así como otras dos casas situadas en la misma villa; 13 piezas de esclavos. También menciona que se comunicó con el reverendísimo provincial de los descalzos de “Nuestro Padre San Francisco” de la provincia de San Diego de esta Nueva España para que en esta villa se fundara un convento de dicha religión, por lo que dicho padre provincial y padres definidores vinieron en ello, y para que tuviese efecto de su buena voluntad por escritura que otorgó en la ciudad de México se obligó a dar la casa de su vivienda para que en ella se funde dicho convento y 2 000 pesos de oro común con cargo y calidad que si pasados seis años desde la fecha de dicha escritura no tuviere efecto la fundación, quedaba la escritura sin ningún valor, en cuya atención ordena que se guarde y se cumpla. Por último nombra como universal heredera a doña Gertrudis de Gatica, su mujer.
Sem títuloJuan Rodríguez Durán, Alcalde Ordinario de esta villa de Córdoba, dijo que por cuanto los Reverendos Padres Descalzos de la Provincia de San Diego de México, del Orden de Nuestro Seráfico Padre Señor San Francisco, pretenden fundar y elegir en esta villa un convento de su religión con vocación y título de San Antonio de Padua, para cuyo efecto han enviado al Reverendo Padre Fray Joseph [José] de Melluegui, Definidor y Secretario de Provincia, y respecto de que Francisco de Solís, Alguacil Mayor de esta villa, tiene hecha donación de un pedazo de tierra en esta villa [roto] para la fundación de dicho convento, y porque para ello se necesitan [otras] [roto] varas de tierra más [roto] para que su fábrica [roto] tenga la perfección necesaria, por la presente hace gracia y donación a los Reverendos Padres Descalzos de un solar de tierra en esta villa, que linda por el sur con dicho pedazo de tierra asignado para dicha fundación.
Sem títuloDon Miguel Valero Grajeda [Grageda], Alférez Mayor de esta villa de Córdoba; don Francisco Valero [de] Grajeda [Grageda] y don Diego Valero [Grajeda], Regidores perpetuos de ella; y doña María Valero [Grajeda], mujer legítima del Capitán Joseph [José] Blanco, todos hermanos, declaran que habiendo fallecido el Alférez Mayor Juan García Valero y doña Josefa de Grajeda [Grageda], sus padres, otorgaron escritura de división y partición de bienes, y por ello se aplicaron a dicho Alférez Miguel Valero cantidad de tierras, una cuadrilla de carros y otros bienes, con cargo de pagar al convento de religiosas de San Gerónimo [Jerónimo] de la ciudad de los Ángeles, 1 500 pesos de resto de la dote de la madre [roto] de Jesús Nazareno, hermana de los susodichos, así como también 237 pesos de los réditos corridos. Y para satisfacer las dos partidas el Alférez Miguel Valero pidió al Ilustrísimo don Manuel Fernández de Santa Cruz, Obispo de la Puebla de los Ángeles, hiciera espera de dichos pesos en los plazos que se mencionan en la memoria que le presentó y la que a su vez fue aceptada por el obispo con la condición de que el alférez y sus hermanos se obligaran por escritura a la paga de dicho principal. Por lo que todos los otorgantes cumpliendo con lo decretado por Su Majestad otorgan que dan su poder cumplido a don Joseph Valero Grajeda, su hermano, uno de los herederos, Cura Beneficiado de la ciudad de Tlaxcala, para que los obligue a la paga de los 1 500 pesos más los réditos corridos, mismo que pagarán en el citado convento.
Sem títuloEl Alférez Francisco de Brito [Lomelín], vecino de esta villa de Córdoba, en nombre y con poder del Reverendo Padre Predicador Fray Gerónimo [Jerónimo] de Galindo del Orden de San Agustín, Prior actual de su convento de la ciudad de la Nueva Veracruz, otorga que vende a Joseph Gómez Dávila, vecino de la misma villa, un negro nombrado Agustín de nación rayado, en 360 pesos de oro común.
Sem títuloAntonio de Olivera, vecino de esta villa de Córdoba, natural de San Juan Coscomatepec, hijo legítimo de Simón de Olivera y Petrona Gómez, difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Manda 30 pesos en reales a la cofradía de las Benditas Ánimas; 10 pesos a la cofradía del Santísimo Sacramento; cincuenta carretadas de piedra para la obra del señor San Antonio; y cien carretadas de piedra para la obra de la iglesia parroquial. Menciona que debe a las personas siguientes: Joseph [José] de Nares, Matías Tamariz, Joseph [José] de Figueroa, Juan García, Joseph [José de] Mañas; y como sus deudores a Juan [Yáñez] Ortega [de la Pava] y Francisco de la Cruz. Declara que es casado con Ana de Algarin, de cuyo matrimonio tienen una hija nombrada Antonia de Olivera y el póstumo de que queda encinta la susodicha. Señala por sus bienes cuatro mulas de recua, una negra que está preñada, entre otros artículos que se mencionan en la escritura. Nombra por sus albaceas testamentarios a Domingo Melodio [de Merodio] y a su hermano Juan de Arévalo; y como herederos universales a Antonia de Olivera su hija y al póstumo de que queda preñada la dicha su mujer.
Sem títuloDoña Margarita Jaimes Alfonso, vecina de esta villa de Córdoba, viuda mujer que fue del Capitán don Diego Dávila Barrientos, quién le otorgó poder para testar, debajo de cuya disposición falleció en la ciudad de México el 18 de mayo pasado; por la presente otorga y ordena el testamento con las cláusulas, mandas, legados y declaraciones que le comunicó su difunto marido: Declara haberle dado sepultura según su voluntad en la iglesia del convento de Nuestro Padre San Diego, en la ciudad de México. Declara que cuando contrajeron matrimonio, llevó a su poder 2 000 pesos de dote, en parte del valor de la hacienda de labor nombrada Cozitlan [Cotzitla], que está en la jurisdicción de Quichula [Quechula], y su marido le dijo que trajo al matrimonio como caudal unos 300 pesos en ropa de vestir y en el valor de un negrito que vendió y lo procedido lo gasto en casamiento de una pobre. Y durante su matrimonio procrearon diez hijos legítimos cuatro varones nombrados Diego, Alonso, Juan y Francisco Dávila Barrientos; y seis hijas nombradas María, Margarita, Agustina, Ana, Ángela Dávila Barrientos, mujeres casadas a quienes les brindó diferentes cantidades de dote; e Isabel Dávila Barrientos, doncella de dieciséis años. Declara como bienes la hacienda nombrada San José Cozitlan [Cotzitla], que está en el paso de Quichula [Quechula]; una hacienda o rancho de labor nombrado San Isidro, en dicha jurisdicción; y asimismo, otro rancho nombrado San Bartolomé, en dicha jurisdicción, con las características y condiciones que se mencionan en la escritura; y una hacienda de trapiche de hacer azúcar nombrada San José de Omealca, en la jurisdicción de la Veracruz Vieja y doctrina de esta villa de Córdoba; así como, una casa en el pueblo de Quichula [Quechula]; entre otros bienes. Por último, en dicho testamento nombró como sus albaceas testamentarios y tenedor de bienes a la dicha doña Margarita Jaimes Alfonso y a sus hijos Diego, Alonso y Juan Dávila Barrientos. Y por sus herederos universales a los diez hijos, mencionados en el acta.
Sem títuloDoña Josefa de Acosta, viuda del Capitán don Nicolás de Guevara, ha recibido del Teniente don Bartolomé Salvo, Síndico actual del Convento de San Francisco del pueblo de Jalapa, la cantidad de 250 pesos a censo redimible, con rédito de 5% anual, por tiempo de 5 años en plazos de 2 pagos cada 6 meses desde la presente fecha, a favor del Síndico de dicho Convento, cantidad que estuvo impuesta bajo el mismo gravamen sobre la casa que poseía Bartolomé García y posteriormente don Francisco Munguía, quien la redimió, como seguro de la deuda hace hipoteca de unas casas de cal y piedra, cubiertas de madera y teja en la Calle Real de este pueblo.