Testamento de Don José de Ceballos y Burgos, dueño que fue del Ingenio Nuestra Señora del Rosario Tenampa, el cual con su poder fue hecho de común acuerdo por Fray Boecio Ceballos, actual prior del convento de Santo Domingo de la nueva ciudad de Veracruz, el Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio de San Miguel Almolonga, y el Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, dueño de los trapiches de azúcar nombrados Nuestra Señora de la concepción.
CONVENTOS
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El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, dijo que el padre fray Juan Alfonso, conventual del convento de Santo Domingo de la ciudad de Puebla de los Ángeles, con su poder arrendó a José de Quevedo, vecino de la ciudad de Tlaxcala, una hacienda de ovejas nombrada La Asunción, en la jurisdicción de Tepeaca, con su casa de trasquila y con comederos que le pertenecen, así en esta provincia de Jalapa como en la de Veracruz Vieja, con 12 000 cabezas de ganado ovejuno, 400 padres, 8 mulas aparejadas y demás aperos, por tiempo de 6 años, a razón de 1000 pesos anuales de renta y 200 carneros, a partir del 11 de octubre de 1673. Para ello, ha recibido 2500 pesos a cuenta de los primero dos años y medio; y por la presente, aprobó y ratificó dicha escritura de arrendamiento.
El Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, como albacea testamentario de Isabel López Muñoz, vende a doña Ana Fernández de la Calleja, viuda de Fernando de Arriaga, unas casas de piedra cubiertas de teja y un solar a su linde, que quedaron por bienes de la dicha difunta en este pueblo, en la Calle Real que baja a la plaza, linda con calle que va a las casas de Luis López, dueño de recua, y casas de Doña María de Estupiñán; hacen frente con solar de Juan de Argaiz y casa de Doña Sebastiana de la Gasca, por el precio de 1500 pesos de oro común, los 600 pesos de censo principal y los 30 pesos de renta anual a favor del convento de San Francisco de Jalapa, por la memoria de misas que se ha de fundar a favor de Isabel López Muñoz; y los 900 pesos restantes, se han de pagar a María de la O Muñoz y a Gerónima Díaz de San Antonio y Muñoz, a razón de 150 pesos anuales, una paga en pos de la otra.
El Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, como albacea testamentario y tenedor de los bienes de Isabel López Muñoz, vecina que fue de Jalapa, funda una capellanía de misas por el alma de la difunta a favor de los religiosos de San Francisco de este pueblo, con 600 pesos de principal y 30 pesos de renta en cada un año, sobre las casas y solar que la susodicha dejó en la Calle Real que baja a la plaza de este pueblo, cuya venta tiene celebrada en 1500 pesos con Doña Ana Fernández de la Calleja, vecina de Jalapa, y ésta reconocerá el censo a los padres guardianes del convento de San Francisco de Jalapa.
Doña Ana Fernández de la Calleja, vecina de Jalapa, viuda, dijo haber comprado a Gonzalo Márquez de Acevedo unas casas y solar en este pueblo, que fueron de Isabel López Muñoz en la cantidad de 1500 pesos, de los cuales 600 se impusieron a censo principal con 30 pesos de renta en cada un año, a favor de los religiosos del convento de San Francisco de Jalapa; atento a lo cual, por la presente, reconoce al referido convento como dueño del censo principal señalado, y se obligó a pagar los 30 pesos de réditos anuales, hasta en tanto no se redima el principal.
Don Andrés Pérez de la Higuera y don Francisco Hernández de la Higuera, hermanos, albaceas testamentarios de Juan Díaz Matamoros, y como esposos de doña Francisca y doña Inés Díaz Matamoros, hijas del referido Juan Díaz, fundaron una capellanía de misas por el alma de su suegro, con 710 pesos de oro común de principal y 35 pesos y medio anuales de renta, los cuales fueron situados en el ingenio de Nuestra Señora de la Concepción; se nombró por primer capellán al bachiller Bartolomé Pérez, con la obligación de decir 24 misas rezadas anuales, en reverencia de la Santísima Cruz, en el altar del Covento de Jalapa.
Fray Juan de Torquemada, de la orden de los frailes menores de la regular observancia del seráfico padre San Francisco, ministro provincial de esta provincia del Santo Evangelio y sus custodias de Tampico, Nuevo México y monjas de Santa Clara, concedió [donación] en propiedad a Juan Díaz Matamoros un altar que se halla en la iglesia del Convento de Jalapa, en la capilla mayor, frontero del púlpito y al lado del Evangelio, del cual se desistieron los Hermanos de la Cofradía de las Ánimas; con cargo de que adornará el altar poniendo un retablo y el adorno conveniente.
En junta de Cabildo presidida por fray Miguel Postigo, guardián del Convento de San Francisco, los miembros de la Cofradía de las Ánimas del Purgatorio integrada por don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, los diputados Francisco Martín Matamoros y Martín López de la Plaza, los mayordomos Juan Rodríguez de Herrera y Cristóbal de Lozana Salazar, el capitán Cristóbal Román, juez de caminos; y los cofrades Francisco Pérez Romero, Alonso García de la Torre, Diego González, Juan Ortuño y Domingo Díaz, se desistieron del derecho que tenían a una capilla en la capilla mayor al lado del Evangelio, en la iglesia del Convento de San Francisco, de que les hizo merced el padre Provincial fray Juan de Elormendi, para que dicho guardián la dé a quien fuere servido.
Juan Martín de Abreo[Abreu], vecino y mercader de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a pagar al muy Reverendo Padre Fray Juan de Ordiñana, guardián predicador del Convento de San Francisco de este pueblo, y Comisario Apostólico de la Santa Cruzada, 310 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para fin del mes de abril del presente año, juntos en una paga.
Francisco Martín, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al muy Reverendo Padre Fray Juan de Ordiñana, guardián predicador del Convento de San Francisco de este pueblo, Comisario Apostólico de la Santa Cruzada, 220 pesos de oro común, por otros tantos que le prestó en reales de contado, para de la fecha de esta escritura en dos meses corridos.