Don Diego Martín de los Reyes, cura beneficiado del partido eclesiástico de Naolinco, con poder del Bachiller Juan de Alcántara, mayordomo de las religiosas del Convento de San Gerónimo de la ciudad de Los Ángeles, recibe de Don Cristóbal Flores Altamirano, con poder de su padre Don Nicolás Flores Altamirano, el trapiche nombrado la Limpia Concepción de Nuestra Señora, con su esclavos, ganados y demás aperos.
CONVENTOS
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Micaela de la Peña, viuda de Lucas de Chávez, María de Chávez y Ana María de Chávez y Peña, sus hijas legítimas; las últimas actuando con licencia de sus maridos Pascual de Castro y Diego de Castro respectivamente, a quienes les otorgan poder especial para que lo que uno empiece lo pueda continuar el otro, asimismo parezcan ante el Escribano Provisor y Vicario General de este Obispado y ante el señor Juez de Capellanías Testamentarias y presente el testamento de Catalina Velázquez para que pidan sean restituidas las casas y ranchos con sus rentas y frutos, atento a que las partes que las poseen dicen haberlas comprado con el cargo de 650 pesos de principal y 250 pertenecen al Convento del Señor San Francisco de este pueblo.
Luis Pacho Mejía, vecino de la ciudad de México, residente y dueño del ingenio Nuestra Señora de los Remedios, en esta jurisdicción, dio su poder cumplido al Doctor Pedro Cano, relator de la Real Audiencia de México, para que lo pueda obligar por escritura pública a la evicción y saneamiento de todo aquello que se hiciere de Bernardino de Paredes, a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, instituida en el Convento de Santo Domingo de la ciudad de México, y esto, por el censo principal y sus corridos que sobre ellas tiene cargado la dicha cofradía, de tal suerte que Luis Pacho Mejía quede libre del dicho censo.
El Capitán Don Diego de Orduña Loyando, residente en su ingenio de San Pedro de Buenavista de su libre y espontánea voluntad hizo donación a María de Zepeda, mujer soltera, vecina de Jalapa, de una casa y solar de este pueblo, cubierta de paja, que está en la calle que baja de las gradas del Convento de San Francisco a la ermita del Señor Santiago a la mano izquierda, con todo lo que le pertenece.
El Licenciado Juan de Vera Betancurt, cura y beneficiado del pueblo de Tlacolulan y su partido, dijo que por cuando la real caja de la ciudad de México le debe los salarios del referido beneficio desde 30 de abril de 1651 hasta 30 de abril del presente año, atento lo cual, dio su poder cumplido al padre Fray Alonso de la Barrera, Prior del Convento de Santo Domingo de la ciudad de México, para que en su nombre cobre los dichos salarios y de la carta de pago en forma.
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño de este ingenio, dio su poder cumplido a Don Nicolás de Villanueva y Guzmán, su tío, vecino de la ciudad de Los Angeles, para que en su nombre busque de la persona o personas que hallare, en una o más partidas, hasta en la cantidad de 12,000 pesos de oro común a censo redimible que imponga sobre la posesión de casas y tiendas que tiene en la ciudad de Los Angeles, en la calle que va de la plaza pública al Colegio de San Luis, lindan por la una parte , con casas de los herederos de Marcos Pérez, y por la otra con casas de Doña Florencia de Grajeda, y lo pueda obligar a la paga de los réditos; asimismo, redima en su nombre de los 12,000 pesos que hallare, 4000 pesos de censo principal que sobre dichas casas está impuesto a favor del Convento de Santa Clara.
El Padre Fray Boecio de Ceballos, actual Prior del convento de Santo Domingo en la nueva Veracruz, dijo que por cuanto su hermano el Capitán Don José de Ceballos y Burgos, por cláusula del poder que para hacer su testamento, de fecha en este ingenio a los 23 días del mes de julio de 1671, le nombró por su albacea testamentario, junto con otros; y respecto de hallarse muy ocupado en negocios muy importantes de su religión, no puede acudir al cumplimiento del albaceazgo; por lo tanto, se desistió de él y consintió que los demás nombrados, usen el cargo libremente.
El Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, dio su poder al Lic. Don Francisco de Zúñiga Maldonado, presbítero, y a Antonio de Aguirre Soasnava, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre puedan administrar y arrendar dos posesiones de casas altas y bajas que posee en dicha ciudad; las unas, en la calle cerrada de Santo Domingo, yendo al Convento de Monjas de Santa Clara; y las otras, en la calle del Colegio Real de San Juan, a espaldas del Colegio de las Monjas de San Jerónimo, por los tiempos y precios que les pareciere.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, se obligó a pagar al convento de religiosas de San Gerónimo de la ciudad de México y al Bachiller Mateo Ortiz de Torres, presbítero, mayordomo y administrador de dicho convento, la cantidad de pesos de oro que constare, por cesiones que hicieron el señor Inquisidor Don Bernabé de la Higuera y Amarilla y el Lic. Don Diego Fernández de la Higuera, sus tíos, difuntos, al Capitán Juan de Vargas, vecino de la ciudad de México, quien la dejó al referido convento, a razón de 200 pesos de oro común anuales, a partir de hoy día de la fecha en adelante, hasta satisfacer el valor de las cesiones.
María de la O Muñoz y Gerónima Díaz [Muñoz], hermanas, doncellas, mayores de 25 años, vecinas de Jalapa, hacen gracia y donación a los padres guardianes y síndicos que son y adelante fueren del convento de San Francisco de Jalapa, de un negro esclavo nombrado Juan López, hijo de Isabel López, negra criolla, su esclava, soltera, de 6 años de edad, para que todo el tiempo de su vida sirva en la sacristía del convento, usen de su servicio, conforme a las reglas y lo monástico de su profesión, con la condición de que ninguno de los susodichos ni prelados puedan sacarlo de la sacristía para otro convento, ni venderlo ni enajenarlo.