Doña Sebastiana Téllez del Moral, mujer legítima del Tesorero Diego de Gamboa, y Juan López Ruiz, vecinos de esta provincia, dueños del ingenio de San Sebastián Maxtlatlán, reconocieron un censo de 1,791 pesos de principal sobre dicho ingenio,en favor del Convento de Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de los Angeles.
CENSOS
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Don Antonio de Orduña Loyando, residente en el ingenio de San Pedro de Buenavista, hijo legítimo de Don Diego de Orduña, bisnieto del Conquistador Francisco de Orduña Barriga que vino con Don Fernando Cortés, dio su poder cumplido a Andrés Dallo, mercader vecino de la ciudad de México, y por su ausencia a Francisco de Orduña Castillo, su Mayordomo en el dicho ingenio, para que puedan cargar un censo de 14000 pesos sobre sus bienes que son el ingenio de azúcar San Pedro Buenavista, una hacienda de ganado mayor nombrada Espanta Judíos, con los sitios de estancia y una posesión de casas con sus tiendas, en la ciudad de Los Angeles, los cuales valen más de 230,000 pesos, sin muebles y menaje de casas.
Francisco Pérez Romero, vecino de esta provincia, estante en su ingenio Nuestra Señora del Socorro, vende a Juan Asturiano, vecino de la nueva Veracruz, como albacea de Juan de Tejada, difunto, 14 pesos de oro común de censo y tributo anual, por razón de 200 pesos de oro común que le dio en reales de contado y los situó sobre su ingenio de azúcar, esclavos, cañaverales, calderas, bueyes, casas y todo lo demás a él anexo.
Francisco de los Santos, natural de Santa María de Carracedo, Arzobispado de Santiago de Galicia, hijo legítimo de Antonio de los Santos y de Francisca de Canabal, otorga su testamento donde declara lo siguiente: tiene como bien la casa donde vive y en ella una tienda de mercader; dicha casa tiene sobre sí 2 mil pesos de principal que pertenecen a los censos de Diego Basilio de Somoza, vecino de San Martín; tiene un rancho arrendado a don Juan de Estrada en términos del pueblo de San Martín. Declara ser casado con María Josefa de Velasco, natural de la Ciudad de México y residente en el pueblo de San Martín. Asimismo declara deberle 3, 963 pesos a la viuda del Capitán Juan Díaz de Posadas, vecina de México, a don Luis José Chacón 2, 000, a José Sagardi, Contador Mayor de la Aduana, 600; a Pedro Carrasco 350, y otras deudas menores que están relacionadas. Nombra como albacea a don Juan de Zea Marino y Lamas, vecino de Pachuca, a don Pedro Bermúdez, vecino de México, a su mujer María Josefa de Velasco, y a Antonio Cabello, vecino de Jalapa.
Diego de la Torre Arnate, Síndico del Convento del Señor San Francisco de este pueblo de Jalapa, pareció en virtud de la patente expedida por el Padre Fray Clemente de Ledezma, de la religión de San Francisco, ex lector de Filosofía y Ministro Provincial del Santo Evangelio en la Ciudad de México. De la otra parte parecieron Sebastián Díaz de Acosta, patrono de la capellanía de misas que instituyeron y fundaron Diego González y su mujer Mariana de Astudillo, abuelos legítimos de dicho patrono, y asimismo padres que fueron del Licenciado Diego González de Astudillo, poseedor que fue de dicha capellanía. Para lo cual dicho Diego González y su mujer impusieron 1, 000 pesos de oro común sobre sus bienes con hipoteca a favor de Alonso García de la Torre, vecino que fue de este pueblo, correspondiéndole a éste 50 pesos de réditos anuales, y el cual fundó capellanía de misas en dicho convento de San Francisco de este pueblo, por cláusula testamentaria. Y por fallecimiento en 1692, de Diego González, hasta el presente no se han podido recaudar más que 36 pesos en un año, lo que perjudica a dicho convento en 14 pesos por cuya razón se procedió a hacer las diligencias de embargo de dichos bienes; ante esta situación, Diego de la Torre Arnate como Síndico, Sebastián Díaz de Acosta como capellán, y el Licenciado Miguel Pantaleón Díaz de Acosta, su hijo coincidieron en un acuerdo que se menciona en esta escritura. Declarando dicho Síndico que el pedimento para ejecución fue por 400 pesos de oro corridos de dichos censo, lo cual es un error pues sólo se restan 14 pesos anuales lo cual da 196 pesos hasta la fecha, más 60 pesos de costas y diligencias, importando 156 pesos, habiendo pagado 50 pesos dicho Pantaleón, y lo restante se pagará en dicho convento como está mencionado en la escritura.
El Licenciado Miguel Pérez de Medina, Cura Vicario y Juez Eclesiástico de Jalapa, dijo que atento a que Juan de Thormes, mercader, en cláusula de testamento manda que de sus bienes se saquen 400 pesos y se pongan sobre finca segura a censo redimible, para que con los 20 pesos de réditos se le mande decir una misa cantada en la iglesia parroquial en el día de San José. Por lo que se impone y cargan 400 pesos sobre 7 sitios de tierra para ganado que pertenecen al ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, con 20 esclavos negros varones, sobre sus casas de vivienda y todo aquello que tenga o aumente. Asimismo declara que el ingenio ya tiene cargados 400 pesos de principal y por lo demás se haya libre de otro censo, empeño e hipoteca, cuyo principal recibe de mano de Sebastián de Flores Moreno y de Gertrudis de la Gala y Thormes, su legítima mujer, albaceas y tenedoras de los bienes.
Manuel de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Félix de Acosta y de doña Luisa Barradas Villavicencio, difuntos, otorga poder para testar al Alférez Felipe de Acosta, su hermano, y a Antonio García de Baldemora, su yerno, para que en su nombre puedan otorgar su testamento. Declara tener 7 hijos legítimos; a los casados les tiene dadas las porciones que les comunicó a sus albaceas. Tiene entre sus bienes 2 trapiches de hacer azúcar, uno nombrado Nuestra Señora de la Concepción, sobre el que está litigioso un censo que se ha de imponer; y el otro nombrado San Diego, del que tomaron razón sus albaceas. Nombra como herederos a sus hijos y como albaceas a los arriba mencionados.
Manuel de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, dueño de haciendas y trapiches en términos de esta jurisdicción, dice que por remate público que se le celebró por los señores inquisidores de un trapiche nombrado la Limpia Concepción de Nuestra Señora con sus tierras, cañas y esclavos, en seguimiento de ejecución hecha a los bienes que fueron de Claudio Teodoro de Ceballos, y siguiéndose concurso de acreedores en el cual fue opuesta la parte del Convento y religiosas del Señor San Jerónimo y Jesús María de la Puebla de los Ángeles, por el crédito de principal de 2, 000 pesos, resto de 7, 000 que reportaba el convento a su favor contra la hacienda y bienes, cuyo remate se le celebró el 27 de abril de 1705 con la obligación de reconocer los principales censos cargados sobre el trapiche, con la paga de un 5% de rédito anual; así reconoce el adeudo que tiene al colegio y convento por dueños en el directo dominio de los 2, 000 pesos de este censo.
El Licenciado Miguel Pérez de Medina, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico en el Pueblo de Jalapa, dijo que habiendo otorgado poder a José Julio Lospillosi, Agente de Negocios en el Real y Supremo Consejo de Indias, y que otorgó otro poder a Diego Verdugo y Ávila, vecino de la Ciudad de Sevilla en los Reinos de Castilla, con revocación de dicho poder que se notificó y en su virtud don Diego Verdugo le otorgó poder a Pedro Foronda para que lo sustituyera, quien ya tiene noticia de todo lo referido por Diego Verdugo, por lo que ahora otorga su poder a éste, para que en su nombre continúe en la pretensión del censo de prebenda de una de las iglesias catedrales metropolitanas de la Ciudad de México o de la Puebla de los Ángeles.
Don Bartolomé Cosío, residente en el pueblo de Jalapa, y don Juan Antonio Sánchez de Mosquera, de la misma vecindad, el primero albacea testamentaria de doña Teresa de Córdoba y Arellano, marido y heredero universal el último, como consta en el codicilio que otorgó, en cuya conformidad venden a don Luis González de Lucena, mercader, unas casas que demuestran en una memoria de que las heredó del Capitán Lorenzo Romero Jurado, su primer marido, miden de frente 125 varas y 54 de frente, ubicadas en la Calle Real que sube de la plaza, cuyas colindancias son con casa de Francisca Zavala, al frente con casas de Inés López y el Capitán Antonio Cardeña, al fondo con calle que sube de la parroquia al Calvario. La venta se hace con el censo de 200 pesos, quedando revocada la imposición y satisfechos sus réditos, en precio y cantidad de 1750 pesos.