Don José Mariano Lucido, de esta vecindad, ha recibido de don José Miguel Rodríguez Rojo, albacea de su difunto padre don Andrés Rodríguez Rojo, por mano de su apoderado don José María de Bausa, la cantidad de 100 pesos, suma que por cláusula de testamento del citado difunto, deben imponerse en finca segura para que de sus réditos se recen misas por su alma los días de la Santa Cruz, cuya cantidad se obliga a tener en calidad de depósito irregular por término de 5 años y el pago de 5% de réditos anuales a favor del Mayordomo de la Cofradía de la Santa Veracruz. Y para que a un tiempo mismo pueda usarse a favor de sus acreedores, hipoteca una casa ubicada en la tercera cuadra de la Calle del Ganado, afecta únicamente con 400 pesos a favor de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen de esta parroquia.
CAPELLANÍAS
4 Archival description results for CAPELLANÍAS
Don José Mariano Lucido, de esta vecindad, ha recibido de don José Miguel Rodríguez Rojo, albacea de su difunto padre don Andrés Rodríguez Rojo, por mano de su apoderado don José María de Bausa, la cantidad de 100 pesos, suma que por cláusula del testamento del citado difunto, deben imponerse en finca segura para que de sus réditos se rece por su alma una misa cantada anual y perpetuamente en el Convento de San Francisco de esta Villa, cuya cantidad se obliga a tener en calidad de depósito irregular por término de 5 años y el pago de 5% de réditos anuales, que se han de entregar al Hermano Mayor que fuere de la Venerable Orden Tercera de San Francisco, en quien reside el patronato de las fundaciones y obras pías del convento. Y para que a un tiempo mismo pueda usarse a favor de sus acreedores, hipoteca una casa ubicada en la tercera cuadra de la Calle del Ganado de esta Villa, afecta únicamente con 400 pesos a favor de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen de esta parroquia y 100 pesos a favor de la Cofradía de la Santa Veracruz.\t
Doña María Magdalena de la Torre y don Santiago Cardel, viuda e hijo de don Bernardo Cardel, dijeron que de los bienes que quedaron del difunto, se encuentran 2 casas y un solar; la primera casa esta ubicada en la calle del Ganado, mirando hacia el poniente y del otro lado solar de la carnicería, al norte linda con casa de los herederos de don Antonio Ribot, por el fondo al oriente con solar de la casa de don Domingo de Castro, y al sur con la otra casa que venden, y que hace esquina entre las calles del Ganado y de la Caridad; ésta queda al sur y la otra al poniente, frente a las casas de doña María Ochoa de Amezaga y de don Juan Bautista Guido, al oriente linda con casa de la otorgante, tiene de frente por la calle de la Caridad 17 varas y desde la esquina hasta la casa comprada a don Nicolás Vanegas 50 varas. Cuyas casas otorgan que venden a don Felipe Cruz, al precio de 3, 545 pesos, 2, 045 pesos en dinero de contado, y el resto la otorgante cargó a censo redimible sobre ellas, como parte de la capellanía que fundaron don Juan Sebastián Flores y su mujer, mismos que el comprador ha de reconocer junto con sus réditos.
Don Pedro Pérez de Llera, de este comercio y vecindad, como heredero y albacea de la difunta doña María Josefa Ribot, vende a doña Gertrudis Hernández, mujer legítima de don Luis García, una casa ubicada en la esquina de la Calle del Ganado y Callejón de Gallos, compuesta de 26 y media varas de frente hacia el poniente, dicha calle en medio y del otro lado casa de los herederos del maestro herrador Molina; y 46 varas de fondo hacia el oriente por donde linda con la casa de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de Nazareno de esta iglesia parroquial, por el sur linda con casita del Presbítero don José Flores; por el norte hace otro frente hacia el citado Callejón de Gallo y del otro lado solar de la casa de don José Fernández de Castañeda. Cuya casa tienen un gravamen de 480 pesos, de los cuales 200 están a favor de las Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, cita en la iglesia de San José de la Laguna; 100 pesos a favor de la imposición para las misas de doce de los días festivos de esta iglesia parroquial; 130 del ramo de la capellanía que hoy sirve el Presbítero Juan Nepomuceno de Ulloa; y los 50 restantes que con sus réditos se aplica anualmente una limosna al señor de las tres caídas en el Convento de San Francisco.