Doña Lorenza Gertrudis Sánchez [y Navarro], viuda de José Roque de Castro; Anastasia Rojas, hija de Sebastiana Vanegas, primera mujer de dicho José Roque de Castro y viuda de Eusebio de Rojas; Pedro Nolasco González, marido de Eufrasia López; Luis García ídem de Gertrudis López, hermanas hijas de Vicencia Josefa de Rojas, hermana de dicha Eufrasia; Rafael Castro, María Castro y Catarina Cabañas, viuda de José Antonio de Castro, hijos y nietos de dicho José Roque de Castro y de Sebastiana Vanegas, venden a don Felipe Díaz, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, una casa baja ubicada en el Barrio de Arriba y calle que de esta Villa sale para los pueblos de Chiltoyac y Naolinco, con la que hace frente al sur y del otro lado casa que fue de don Carlos Roso y de Joaquín López, por el oriente linda con casa de María Pérez Chamorro [Mariana Pérez Chamorro], por el norte con solar de los herederos de don Roque Jacinto Florido, por el poniente con sitios de cabañas y don Antonio Guillen. La vende en 600 pesos.\t
CAMINO A CHILTOYAC
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María Josefa González, viuda de Manuel Francisco García, María Pascuala y Lorenzo Antonio García, mayores de 25 años, hijos legítimos de la primera y su citado marido Manuel Francisco García, todos vecinos de esta Villa, venden a Francisco Rueda, de esta vecindad, un solar de 40 varas de frente y 80 de fondo, el cual hace frente al poniente con calle que de esta Villa sale para Sosocola y Chiltoyac, por el fondo al oriente linda con callejón que va para la laguna, por el norte con 10 varas que se le agrandaron a dicho solar, y por el sur con solar de los indios de esta Villa. Lo venden en 200 pesos.\t
Doña María Ana Rozo, viuda de don Antonio Merino, y actual esposa de don Pedro Bartolomé Aragón, otorga poder a su actual esposo, para que del caudal de ella, reedifique la casa que se le adjudicó en inventarios y juicio divisorio de su difunto marido, ubicada en la barranca de Xallitic en la calle que sale para el camino de Chiltoyac, sin que para ello tenga que dar cuenta a su hijos, ni curadores, ya que sus tuteles están caucionadas a satisfacción del Juzgado con audiencias a los interesados.