El presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, vecino de esta Villa, albacea de su padre don Francisco Javier Fernández de Ulloa, otorga que vende a don Pedro del Puerto Vicario, vecino de la Nueva Veracruz, una casa de material, cubierta de madera, ladrillo y teja de edificio bajo en lo exterior y de altos en lo interior, construida en solar que de 40 varas de frente compró su padre a don Alonso de Alba, que hace su frente al Callejón de Quiñones hacia el norte y del otro lado con asesorías de la pertenencia de don Francisco Javier de Gorospe [Irala y Padilla], con 33 varas de fondo que lo hace al rumbo del sur por donde linda con solar de los herederos de Bartolomé Salvo, al oriente linda con casas que hoy es de don Antonio Guillén, y por el poniente con otra que también vende. Propiedad que vende al precio de 4374 pesos y 6 reales, que tiene recibidos de contado.
CALLEJÓN DE QUIÑONES
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Don Pedro Pérez de Llera, de este comercio y vecindad, como apoderado de don Domingo Ricoy Bermúdez, vecino y del comercio de Veracruz, vende a don Juan Lucas de Olavarrieta, vecino de Veracruz, una casa alta ubicada en la Calle Nueva de esta Villa, con la que hace frente al norte y del otro lado casa de don Juan Antonio Figueiras, por el costado del oriente linda con Callejón de San Vicente, y del otro lado casa de doña Rita Morales, por el costado del poniente linda con casa del comprador, y por su fondo al sur con Callejón que llaman de Quiñones, la que tiene de frente 16 cuartas varas y 43 y media de fondo. La vende por precio de 3,095 pesos inclusos 38 pesos y 5 reales que reconoce dicha casa a favor de doña María Antonia de Ugarte y doña Ana María de Bañares, igualmente 500 pesos que debe reconocer pertenecientes a la memoria de misas cantadas que fundó don Francisco González de Contreras en el convento de San Francisco de esta Villa.\t
Don Francisco Javier Fernández de Ulloa, vecino y del comercio de esta Villa de Xalapa, vende al Presbítero don José Mariano González de Castro, de esta vecindad, un par de casas contiguas, una chica de altos y bajos y otra baja, ubicadas en la calle de Belén, haciendo esquina la baja con el callejón que llaman de Quiñones. Cuyas casas están gravadas con 2 500 pesos que ha de reconocer el comprador con causas de réditos del 5 % a favor del Ministro de Escuela de enseñanza de niños pobres de esta villa. La vende en 9 000 pesos incluso los 2 500 pesos.\t
Don Dionisio y doña Gertrudis Noriega, doncella mayor de 25 años, hermanos y vecinos de esta Villa, deben y se obligan a pagar a don Miguel Ignacio de Miranda, vecino y del comercio de la Ciudad de Veracruz, la cantidad de 1 000 pesos, en el término de 4 años, cantidad que le ha prestado sin premio alguno por hacerle bien y buena obra para la reedificación de una de sus casas, y para mayor seguridad de dicho adeudo, hipotecan 3 casas de edificio bajo, contiguas, de piedra y madera, cubiertas de tejas, situadas en la Calle de la Raqueta, por donde linda al oriente con casas de doña Ana Petra Borja, doña Juana Rita Cardeña y doña Mariana de Cardeña, al sur y poniente con casas de don Nicolás Fernández, al norte con el callejón de Quiñones y casa de don Rafael José de Facio.
El Capitán don Francisco Javier López, de esta vecindad, ha recibido de don Miguel de Arieta, vecino y del comercio de esta Villa, como albacea testamentario de la difunta doña Paula Barradas Meléndez, 350 pesos correspondientes a dos legados que ordenó en su testamento dicha difunta, el primero de 100 pesos legados a su ahijado Juan Manuel, hijo de María Josefa Barradas y de José Pedro Amoroso, el segundo de 250 pesos legados a su sobrina María [del Carmen] Amoroso, de 8 a 9 años de edad, hija de Pedro Amoroso, cuya cantidad se obliga a tener en depósito irregular con causa de réditos del 5 % anual, por el tiempo que duraren dichos legatarios sin tomar estado o cumplir 25 años de edad. Como seguro de la deuda hipoteca una casa en esta Villa y Callejón de Quiñones, la cual tiene sobre si 200 pesos a réditos en depósito irregular de una obra pía que fundó doña Rita Morales.\t
Doña María Teresa Cardeña, vecina de Jalapa, viuda y albacea del difunto don Bernardo Quijano, nombrada de mancomún con don Francisco García Puertas, y don José de la Fuente, en nombre del referido don Francisco otorgan que venden a don Diego Leño, reciente avecindado en Jalapa, una casa en la calle Nueva, con la que hace frente al norte, al oriente linda con casa de la Cofradía de las Ánimas, al sur con un callejón que llaman de Quiñones, y al poniente con otro callejón. La vende por 1, 700 pesos; 1, 200 que ha recibido la otorgante y 500 que tiene la casa sobre si a censo redimible pertenecientes a la obra pía que fundó don Antonio Primo de Rivera.
Don Francisco Javier de Olartegochea, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga que vende a don José Antonio Liñeiro y Romero, vecino y del comercio de Veracruz, una casa de paredes de cal y canto cubierta de teja, situada en la calle Nueva de esta villa con la que hace frente hacia el norte por donde tiene 16 varas y media, al oriente linda con casa del sacramento perteneciente a don Gregorio Ochoa de Amézaga, al poniente con casa de la Ánimas, al fondo, que es el sur, linda con una plazoleta que hay en el callejón de Quiñones. La vende por precio de 3, 000 pesos al contado.
Don Bernardo Sayago, de esta vecindad, dijo que es dueño de una casa marcada con el número uno, de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en este suelo en la calle Nueva, con la que hace su frente al norte y del otro lado casa que hoy es del presbítero don Félix María Ruiz y casa de los herederos de don José Ignacio Pavón y Muñoz; por el costado del oriente linda con casa de Nuestra Señora de los Dolores; por el poniente con un callejón que del de Quiñones atraviesa para dicha calle Nueva y del otro lado casa que fue de don Gregorio Ochoa, hoy de don Juan Ignacio Saldaña y Bonilla; y por el costado del sur con casa alta y baja de doña María Francisca Fernández. Cuya deslindada finca, la hubo por donación que le hizo doña María Josefa Morales de Argüello, por escritura otorgada en esta ciudad el 29 de diciembre de 1835. Y es la misma que con el permiso del señor gobernador de este Departamento, librado el 2 de abril del presente año, sacó para enajenar por medio de una rifa pública, convocada por el Periódico Jalapeño, fijando la suma de su actual valor en 4 200 pesos, divididos en 2 100 acciones de a 2 pesos cada una. Asimismo, dijo que habiéndose expedido los billetes y fijado el día 25 de septiembre pasado para celebrar el sorteo, se anunció al público que este se verificaría en los corredores de las casas consistoriales a las once de la mañana, extrayéndose del globo todas las bolas numeradas, hasta que quedase la última que sería la agraciada con la casa. Y el día 25 de septiembre tuvo esta oferta su cumplimiento bajo la presencia del señor alcalde primero interino, habiendo salido uno por uno todos los números hasta quedar el último, resultando ser el número 374, en consecuencia, dicho señor alcalde lo declaró agraciado y dueño legítimo de la finca, como aparece el certificado que por la misma fecha dirigió a este oficio público. Y habiendo presentado don Dionisio José de Velasco el billete del citado número y el poder otorgado en la ciudad de Orizaba por don Felipe Carrau, tenedor de esta acción. Resta solo formalizar a favor del citado don Felipe la correspondiente escritura, por lo tanto, don Bernardo Sayago otorga que le enajena, cede y traspasa la finca ofrecida en dicho sorteo, bajo los linderos que quedan sentados.
Sans titreDoña Antonia Franceschi y Castro, viuda de don Juan Bautista de Echagaray, dijo que para terminar con las diferencias que se suscitaron por la división y partición de los bienes de sus finados padres don Domingo Franceschi y doña Rosa de Castro, se celebraron convenios con fecha de 12 de julio de 1824 entre lo que se acordó lo siguiente: que las deudas pasivas se satisficiesen con las casas del mesón nombrado de las Ánimas, su contigua que llaman de Bellido y la de Orizaba, y que para las legítimas quedase el resto de las fincas, que se sortearían en junta de interesados. Posteriormente, en junta de herederos y representantes a los bienes de dichos finados, se procedió al sorteo de acciones, por el cual salieron de compañeros la que habla y su hermano don Domingo María Franceschi y Castro. Que el 31 de julio de 1824, llevaron a efecto el reparto que se propusieron de las fincas que les habían tocado, quedándole a la relacionante la casa de la calle Principal titulada de los Villares [Billares]; y a su hermano la casa de altos de la calle de Belén y la del callejón de Quiñones, reconociendo la primera 550 pesos, parte de 2 200 pesos que sus difuntos padres mandaron imponer sobre las fincas de la calle Principal, y para que quedase libre la tercera e igualados los haberes hereditarios de ambos hermanos, impuso don Domingo sobre la segunda, que es la de altos ubicada en la calle de Belén, 1 000 pesos a censo en favor de la relacionante. Dicha señora siguió diciendo que desde aquella fecha han llevado cuentas del principal y réditos de la citada cantidad, resultando a su favor 540 pesos, de cuya cantidad por hacerle bien y buena obra a su citado hermano don Domingo le ha rebajado 100 pesos, y con acuerdo de éste han convenido con el señor don Antonio María de Rivera en que le satisfará los 440 restantes en abonos de 40 pesos mensuales sin rédito ni premio alguno. Y en consecuencia la mencionada doña Antonia Franceschi, sin revocar el poder que le tiene conferido a su hijo don Juan Hilario de Echagaray, declara haber recibido de su hermano don Domingo Franceschi 460 pesos parte de los 1 000 pesos que le reconoció y el premio corrido hasta la fecha. Por último, señala que la casa de la calle de Belén le queda a su hermano enteramente libre de toda responsabilidad. Y estando presente los ya citados don Domingo María Franceschi y Castro y don Antonio María de Rivera, dijeron que están conformes con el contenido de la escritura, obligándose este último a satisfacer los 440 pesos en los plazos estipulados.
Sans titreEl Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, albacea de su padre don Francisco Javier Fernández de Ulloa, otorga que vende a don Domingo Franceschi, de esta vecindad, una casa de edificio bajo por lo exterior y alta en lo interior, cubierta de madera, ladrillo y teja, ubicada en el callejón de Quiñones donde hace su frente con 16 varas. Linda con casa baja que pertenece a don Francisco Javier de Gorospe [Irala y Padilla] hacia el norte y con 33 y 1/3 varas de fondo que lo hace hacia el sur con solar de los herederos de don Bartolomé Salvo; por la banda del oriente linda con otra casa baja, que con esta fecha ha vendido también a don Pedro del Puerto Vicario, y por la del poniente casa que también era de la testamentaria de su difunto padre y que anteriormente le vendió a dicho Franceschi. La vende en 1 935 pesos y medio real.