El Capitán don Francisco Javier López, de esta vecindad, ha recibido de don Miguel de Arieta, vecino y del comercio de esta Villa, como albacea testamentario de la difunta doña Paula Barradas Meléndez, 350 pesos correspondientes a dos legados que ordenó en su testamento dicha difunta, el primero de 100 pesos legados a su ahijado Juan Manuel, hijo de María Josefa Barradas y de José Pedro Amoroso, el segundo de 250 pesos legados a su sobrina María [del Carmen] Amoroso, de 8 a 9 años de edad, hija de Pedro Amoroso, cuya cantidad se obliga a tener en depósito irregular con causa de réditos del 5 % anual, por el tiempo que duraren dichos legatarios sin tomar estado o cumplir 25 años de edad. Como seguro de la deuda hipoteca una casa en esta Villa y Callejón de Quiñones, la cual tiene sobre si 200 pesos a réditos en depósito irregular de una obra pía que fundó doña Rita Morales.\t
CALLEJÓN DE QUIÑONES
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Don Francisco Javier de Olartegochea, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga que vende a don José Antonio Liñeiro y Romero, vecino y del comercio de Veracruz, una casa de paredes de cal y canto cubierta de teja, situada en la calle Nueva de esta villa con la que hace frente hacia el norte por donde tiene 16 varas y media, al oriente linda con casa del sacramento perteneciente a don Gregorio Ochoa de Amézaga, al poniente con casa de la Ánimas, al fondo, que es el sur, linda con una plazoleta que hay en el callejón de Quiñones. La vende por precio de 3, 000 pesos al contado.
Don Bernardo Sayago, de esta vecindad, dijo que es dueño de una casa marcada con el número uno, de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en este suelo en la calle Nueva, con la que hace su frente al norte y del otro lado casa que hoy es del presbítero don Félix María Ruiz y casa de los herederos de don José Ignacio Pavón y Muñoz; por el costado del oriente linda con casa de Nuestra Señora de los Dolores; por el poniente con un callejón que del de Quiñones atraviesa para dicha calle Nueva y del otro lado casa que fue de don Gregorio Ochoa, hoy de don Juan Ignacio Saldaña y Bonilla; y por el costado del sur con casa alta y baja de doña María Francisca Fernández. Cuya deslindada finca, la hubo por donación que le hizo doña María Josefa Morales de Argüello, por escritura otorgada en esta ciudad el 29 de diciembre de 1835. Y es la misma que con el permiso del señor gobernador de este Departamento, librado el 2 de abril del presente año, sacó para enajenar por medio de una rifa pública, convocada por el Periódico Jalapeño, fijando la suma de su actual valor en 4 200 pesos, divididos en 2 100 acciones de a 2 pesos cada una. Asimismo, dijo que habiéndose expedido los billetes y fijado el día 25 de septiembre pasado para celebrar el sorteo, se anunció al público que este se verificaría en los corredores de las casas consistoriales a las once de la mañana, extrayéndose del globo todas las bolas numeradas, hasta que quedase la última que sería la agraciada con la casa. Y el día 25 de septiembre tuvo esta oferta su cumplimiento bajo la presencia del señor alcalde primero interino, habiendo salido uno por uno todos los números hasta quedar el último, resultando ser el número 374, en consecuencia, dicho señor alcalde lo declaró agraciado y dueño legítimo de la finca, como aparece el certificado que por la misma fecha dirigió a este oficio público. Y habiendo presentado don Dionisio José de Velasco el billete del citado número y el poder otorgado en la ciudad de Orizaba por don Felipe Carrau, tenedor de esta acción. Resta solo formalizar a favor del citado don Felipe la correspondiente escritura, por lo tanto, don Bernardo Sayago otorga que le enajena, cede y traspasa la finca ofrecida en dicho sorteo, bajo los linderos que quedan sentados.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANO NACIONAL PÚBLICO INTERINODoña Antonia Franceschi y Castro, viuda de don Juan Bautista de Echagaray, dijo que para terminar con las diferencias que se suscitaron por la división y partición de los bienes de sus finados padres don Domingo Franceschi y doña Rosa de Castro, se celebraron convenios con fecha de 12 de julio de 1824 entre lo que se acordó lo siguiente: que las deudas pasivas se satisficiesen con las casas del mesón nombrado de las Ánimas, su contigua que llaman de Bellido y la de Orizaba, y que para las legítimas quedase el resto de las fincas, que se sortearían en junta de interesados. Posteriormente, en junta de herederos y representantes a los bienes de dichos finados, se procedió al sorteo de acciones, por el cual salieron de compañeros la que habla y su hermano don Domingo María Franceschi y Castro. Que el 31 de julio de 1824, llevaron a efecto el reparto que se propusieron de las fincas que les habían tocado, quedándole a la relacionante la casa de la calle Principal titulada de los Villares [Billares]; y a su hermano la casa de altos de la calle de Belén y la del callejón de Quiñones, reconociendo la primera 550 pesos, parte de 2 200 pesos que sus difuntos padres mandaron imponer sobre las fincas de la calle Principal, y para que quedase libre la tercera e igualados los haberes hereditarios de ambos hermanos, impuso don Domingo sobre la segunda, que es la de altos ubicada en la calle de Belén, 1 000 pesos a censo en favor de la relacionante. Dicha señora siguió diciendo que desde aquella fecha han llevado cuentas del principal y réditos de la citada cantidad, resultando a su favor 540 pesos, de cuya cantidad por hacerle bien y buena obra a su citado hermano don Domingo le ha rebajado 100 pesos, y con acuerdo de éste han convenido con el señor don Antonio María de Rivera en que le satisfará los 440 restantes en abonos de 40 pesos mensuales sin rédito ni premio alguno. Y en consecuencia la mencionada doña Antonia Franceschi, sin revocar el poder que le tiene conferido a su hijo don Juan Hilario de Echagaray, declara haber recibido de su hermano don Domingo Franceschi 460 pesos parte de los 1 000 pesos que le reconoció y el premio corrido hasta la fecha. Por último, señala que la casa de la calle de Belén le queda a su hermano enteramente libre de toda responsabilidad. Y estando presente los ya citados don Domingo María Franceschi y Castro y don Antonio María de Rivera, dijeron que están conformes con el contenido de la escritura, obligándose este último a satisfacer los 440 pesos en los plazos estipulados.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANODon José Antonio Rincón, labrador, y doña María Sebastiana Rincón hermanos, herederos de los difuntos don Juan José Rincón y de doña Ángela Francisca de Acosta, como albaceas de sus padres y como apoderados de sus hermanos coherederos, otorgan que venden una casa a don Diego José de Gorozpe Irala y Padilla, por la cantidad de 3, 974 pesos uno y medio real; dicha casa hace esquina entre la calle de Belén y el Callejón de Quiñones, parte de ella baja y parte alta de paredes y teja que tiene el frente hacia el poniente a la calle de Belén con 34 varas y de fondo 54 varas y media.
Francisco Javier López, pardo libre, Maestro sastre, vecino del pueblo de Jalapa y heredero de doña Margarita Beatriz López, junto con Pedro, hermano de la citada difunta, vende a don Manuel Rincón, vecino de este pueblo, un solar de 16 y media varas de frente y 39 varas de fondo, el cual linda al oriente con la plazoleta y el callejón de Quiñones, al norte con dicho callejón, al poniente con casa y solar de Gaspar Álvarez y al sur con solar de don José Tavera, al precio de 725 pesos, incluidos los 137 pesos y 1 real de censo.
Don Juan Lucas de Olavarrieta, de este comercio y vecindad, tutor y curador ad bona, de los menores hijos de don Juan de Unanue, vecino y del comercio que fue de la Nueva Veracruz, otorga que ha recibido de don José Carrillo de Hermida, vecino de la Nueva Veracruz, la cantidad de 1 500 pesos con sus correspondientes premios devengados en reales efectivo; cuyo principal es el mismo que estaba impuesto y cargado en favor de los menores, en una casa que posee en esta villa, en la calle Nueva con el frente al norte, y del otro lado la boca del callejón del Síndico y casas esquinas del finado don Juan Antonio Figueiras, por su fondo al sur hace otro frente al callejón de Quiñones. Dicha casa es la misma que le vendió doña María Salomé Pérez Mota, viuda albacea del finado don Manuel Allén, con el gravamen que Allén los había cargado a favor del presente compareciente en 1822. Cuya acción y derecho cedió y endosó a sus menores pupilos en cuenta de sus haberes por declaración que otorgó en el año citado; en cuya virtud estando, como está pagando del principio y premios, declara al citado José Carrillo por exonerado de la obligación a que estaba constituido y por libre su finca en lo absoluto de tal afección.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANODoña María Luisa de Castro y doña María Dolores Ladrón de Guevara, la primera viuda y albacea de don Mariano Ladrón de Guevara y Campo, y la segunda hija y heredera del mencionado Guevara, casada en segundas nupcias con don Antonio Landa, Alférez de Navío de la Armada Nacional, dijeron que por fin y muerte de don Mariano, se procedió a la facción de inventarios y descripción de bienes, otorgándole a la primera, por el haber que trajo al matrimonio y sus gananciales, 11 392 pesos 6 y medio reales, valor de una casa ubicada en la Calle Real; 1 935 pesos, 4 y una cuartilla reales por el valor de otra casa ubicada en la Calle[jón] de Quiñones, más otras cantidades de dinero. A la hija y heredera se le da una casa ubicada en la Calle de Belén, 3 244 pesos 6 y 3 cuartillas reales valor de otra casa, más otros bienes que se detallan en el registro.
Doña María Gertrudis Quintana, viuda en primeras nupcias de José Silverio Gómez, y casada en segundas nupcias con José Pomposo Aguilera, vecino de Veracruz, otorga recibió de don Juan Francisco Cardeña, Escribano Público Interino, la cantidad de 100 pesos en reales efectivos, mismos que Gómez dejó a favor de su menor hijo José Santos Gómez, pero por fallecimiento de éste, dicho dinero quedó vigente para sus otros dos hijos; de lo cual se entrega cancelación, dejando por libre la hipoteca de la casa ubicada en el Callejón de Quiñones.\t
El presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, vecino de esta Villa, albacea de su padre don Francisco Javier Fernández de Ulloa, otorga que vende a don Pedro del Puerto Vicario, vecino de la Nueva Veracruz, una casa de material, cubierta de madera, ladrillo y teja de edificio bajo en lo exterior y de altos en lo interior, construida en solar que de 40 varas de frente compró su padre a don Alonso de Alba, que hace su frente al Callejón de Quiñones hacia el norte y del otro lado con asesorías de la pertenencia de don Francisco Javier de Gorospe [Irala y Padilla], con 33 varas de fondo que lo hace al rumbo del sur por donde linda con solar de los herederos de Bartolomé Salvo, al oriente linda con casas que hoy es de don Antonio Guillén, y por el poniente con otra que también vende. Propiedad que vende al precio de 4374 pesos y 6 reales, que tiene recibidos de contado.