Don Francisco de Echevarría y Garay, exhibió una escritura hecha en Cádiz en la que se obliga don José de Sierra, vecino de Cádiz, dueño y maestre de navío nombrado “El Jasón” que vino en conserva de la presente feria, a pagar a don Juan de Garay y Leanis 3, 540 pesos escudos de plata, y por tener recibida dicha cantidad, da por cancelada la escritura.
CÁDIZ, CIUDAD DE
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Don Juan Martín de Aguirre, del Comercio de España, exhibió una escritura en la que se obliga don Sebastián Fernández Tendilla, del Comercio de España, vecino de la ciudad del puerto de Santa María, a pagar a don Baltazar de Arrillaga, vecino de Cádiz, 177 pesos escudos de a 8 reales de plata antigua que le prestó por hacerle buena obra, cantidad que se da por entregado, por lo que cancela dicha escritura.
Don Antonio de Villar y Lanzagorta, vecino y del comercio de la Ciudad de México, exhibió escritura hecha en Cádiz, en la que se obliga don Antonio Sáenz de Santamaría, vecino de la Ciudad de Cádiz, a pagar a don José de Lanzagorta, vecino de la Ciudad de México, 4, 760 pesos escudos de a 128 cuartos cada uno, cantidad que ha recibido por lo que da por cancelada la escritura.
Don Antonio Tomati, del Comercio de España y residente de este pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de don José de Sierra y Moya, dueño y maestre del navío nombrado Nuestra Señora de las Angustias, alias el Jasón, uno de los de la conserva de la presente flota, 10, 077 pesos dos reales en plata doble del cuño mexicano, los mismos que debía y se obligó a pagar al señor don Tomás Micon, vecino de Cádiz y del Consejo de Su Majestad en el Tribunal de la Contaduría Mayor de Cuentas, por escritura hecha en Cádiz, por lo que da por cancelada la escritura.
Don Francisco Mayo Álvarez, del Comercio de España y residente en Jalapa, dijo que ha recibido de don Francisco Carballeda, del Comercio de España, 8, 751 pesos y 4 reales en plata doble del cuño mexicano, los mismos que le suplió don Juan Bautista Bonelli, residente en la corte de Madrid, por mano de don Francisco Mayo Álvarez, los que por escritura hecha en Cádiz se obligó a pagarle en la Nueva Veracruz a los noventa días de cumplidos los riesgos de cuenta de dicho Bonelli desde la Bahía de Cádiz hasta el puerto de Veracruz, cantidad que ha sido saldada por lo que se da por cancelada la escritura.
Don Matías de la Mora Castañeda, natural de la Villa de Reynosa, Obispado de Santander en los Reinos de Castilla y vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don José Antonio de Quevedo, vecino de Cádiz, para que en su derecho demande al escribano o ante quien pasó el testamento de su padre y se le de traslado y forma para la tenencia y posesión de los bienes que el otorgante heredó.
Don Domingo Ignacio de Lardizabal y don Francisco Ignacio de Amenabar, apoderados de Butler Matheus y Compañía, vecinos de Cádiz y residentes en el pueblo de Jalapa, solicitan la cancelación de una escritura, por la cantidad de 2, 360 pesos plata efectiva, los cuales reciben de don Ignacio Huarte, Caballero de la Orden de Santiago, vecino de Cádiz, quien se obligó a pagarlos a don Antonio Butler.
Don Domingo Ignacio de Lardizabal y don Francisco Ignacio de Amenabar, vecinos de la Ciudad de Cádiz y residentes en el pueblo de Jalapa, apoderados de Butler Matheus y Compañía, solicitan la cancelación de una escritura, por la cantidad de 2, 360 pesos en plata efectiva, por obligación de deuda de don Ignacio Huarte, Caballero de la Orden de Santiago, vecino de Cádiz y Capitán de Batallones de la Tropa de Marina, con dicho Butler; recibiendo los declarantes cuatro tercios de grana fina, a satisfacción del préstamo y de la demasía de la venta de esta plata, obligándose dicho Butler Matheus y Compañía a pagar a Huartte la diferencia que haya.
Don Manuel José de Alba, hijo legítimo de don Juan José de Alba y doña Beatriz de Aragón, natural de la Villa de Chiclana en el Reino de Andalucía, de los Reinos de Castilla, vecino de la Ciudad de Cádiz y residente en el pueblo de Jalapa, casado con doña Manuela Josefa de la Torre, a la cual otorga poder para testar y nombramiento de albacea, y como heredero designa a Juan José de Alba, su legítimo hijo.
Don Andrés Gil de la Torre, vecino de España y residente en el pueblo de Jalapa, dijo que en 1764 en la Ciudad de Cádiz otorgó poder para testa y nombramiento de administradores de bienes a don Francisco de Aguirre, don Juan Martín de Aguirre y José Ortuño Ramírez, por lo que a través de codicilio, nombra como albaceas a sus hermanos don Manuel Gil de la Torre y José Gil de la Torre, vecinos en la Nobilísima Villa y Corte de Madrid.