Don José Manuel de Acosta, dueño de recua y vecino del pueblo de Jalapa, albacea de Josefa Lagunas[Lagunes], viuda de Mateo José Viveros, quien dejo por herederas a las siguientes cofradías representadas por los Mayordomos Antonio Ribot de la Cofradía de Jesús, Antonio Apolbón de la Cofradía de la Señora de la Concepción del ingenio Chico y Diputado primero de la Cofradía de las Ánimas, junto con los albaceas de Juan de Viveros, venden a don Diego Domingo Núñez, vecino de la Nueva Veracruz, una caballería de tierras que lindan al norte con tierras de los herederos de dicho Juan Viveros, al oriente, sur y poniente con tierras del ingenio de don Diego Domingo Núñez, vecino de la Veracruz, al precio de 200 pesos.
VIUDAS
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Antonio Méndez, hijo legítimo y heredero de los difuntos Antonia Hernández y Diego Méndez, declara que cuando su difunta madre quedó viuda, cedió al difunto don Agustín Suárez un pedazo de solar de 15 varas de frente y 15 varas de fondo, el cual esta frente a un callejón y casas que fueron de Agustina de Acosta, que llamaban las Tinas, contiguo a las casas de doña María Nicolasa de Torquemada y al fondo hasta la casa que fue del Capitán Juan de Malpica, y dado que en su momento no se hizo alguna escritura, realiza esta declaración y ratifica dicha cesión del solar a favor de María Nicolasa de Torquemada, albacea del difunto Agustín.
Doña María Nicolasa de Torquemada, viuda y albacea de don Agustín Suárez, junto con sus hijos, el Doctor don José Suárez, Cura de la Doctrina de Jalapa, Vicario y Juez Eclesiástico, los Licenciados Carlos Suárez y don Miguel Suárez, Clérigos Presbíteros, Domiciliados del Obispado de este pueblo, informan que dicho José, metió a su costa en las casas de su morada, el agua que sube a una pila donde esta corriente y le vendió una paja de esta agua en 200 pesos a Bartolomé de Borja y a su esposa María de Jesús Acosta, cuya casa esta contigua a la de los otorgantes, y ambas hacen frente con la Calle Real que sale a la plaza de este pueblo, para la Nueva Veracruz, la que sacaren de la pila de los otorgantes a su costa dichos Bartolomé y su esposa y a de ser a su cargo el componer su cañería hasta su pila.
Doña Mariana de Campo, viuda, albacea y heredera de don Francisco Javier Yáñez Remusgo de Vera, vecina del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de esta jurisdicción, para que pague las cantidades de réditos que se deben a los herederos de don Antonio de Herrera, a favor del cual se hipoteco una casa que el difunto Francisco labró de cal y canto de altos, techada de tejas en su sitio correspondiente, que linda al norte con la Calle Real que sale de esta plaza hacia el Camino Real de la Veracruz, al oriente con casas y solar de Manuel de Villa Pinto, al sur y poniente con casa de don José de la Calle, en la cantidad de 250 pesos.
Don Francisco Agudo, vecino del pueblo de Naolinco, con poder especial otorgado a su favor por María del Moral, viuda de Francisco Carranza, junto con Antonio Carranza, hijo legítimo de la otorgante, vende a Francisco Munguía, vecino de Naolinco, una casa de paredes y tejas, que linda al oriente con la calle de la Amargura y casas que fueron de Pascual de Ledezma, al norte con casa y solar de don Francisco de Arellano, al poniente con solar que fue de Magdalena Luis y al sur con casas y solar de Manuel de Olmedo, al precio de 400 pesos, 150 pesos de contado y los 250 pesos restantes el comprador los reconocerá a censo de 5 % anuales a favor del convento de San Francisco.
El Capitán Manuel de Olmedo, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Isabel de Castro, viuda de Pedro Romero, una casa de madera, embarrada de cal y cubierta de tejas, con su sitio de 14 varas de frente y 23 varas de fondo, linda al norte con la calle de la Caridad y casa de Domingo Díaz Mier, al oriente con casa y solar que fue de Bernabela Antonia Montiel, al sur con solares de Pedro Montiel y al poniente con solar y casa de Joaquín Felipe Sarmiento, al precio de 120 pesos.
Doña Gertrudis Josefa de Guevara, viuda, con poder para testar y nombramiento de albacea de don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecina del pueblo de Jalapa, procede a realizar el testamento de dicho difunto, en el cual además de los nombramientos que le hizo, designa como herederos a Antonia, Ana María, Francisco Antonio, Gertrudis, José Marcelo, Nicolás Mariano, Josefa Anastasia, Mariano Nicolás, María de Jesús, Lucia Antonia, Rita Rosalía Ignacia Rafaela, José Mariano y Petrona, sus hijos legítimos, así como la mención de diversos adeudos.
Doña Petra [Antonia] Bonilla, viuda de don Manuel [José] Bellido, a recibido de don Juan Esteban de Elías, como hermano mayor de la Venerable Tercera Orden de Nuestro Seráfico Padre Señor San Francisco de esta Villa, la cantidad de 600 pesos pertenecientes a dicha venerable orden tercera, obligándose a tenerla en calidad de depósito irregular por 5 años y a reconocer y contribuir 30 pesos anuales de réditos, y como seguro de la deuda hipoteca el mesón que tiene en la Plaza Mayor de esta Villa, el que hace frente al poniente, por el costado del sur linda con casa de don Francisco Javier Fernández de Ulloa, por el poniente con casa de don Mariano de Campo y por el norte con el Callejón del Arco; cuyo mesón junto con el de San Antonio, situado en la Calle Real que va para San José en esta Villa, se encuentran con un gravamen de 7 600 pesos, de los cuales 4 000 corresponden a una capellanía que mandó fundar don Bartolomé Salvo para enseñanza de gramática a los jóvenes de este suelo; 3 000 pesos pertenecientes a las fijas de Veracruz, don Juan Manuel Bonilla; y 600 pesos restantes a favor de los indios naturales de esta Villa, cuyos tres principales los reconoce la otorgante a censo redimible de un 5% anual.
Feliciana Antonia Rodríguez, viuda y albacea de don Rafael López, quien a su vez lo fue de Ana Gertrudis Sollanos, quien entre otros bienes dejó dos casas en esta Villa, ubicadas en la Calle del Señor San José, dejando por herederos de ellas a sus dos hijos legítimos, Sebastián y Micaela Francisca Barradas, por la presente adjudica, cede y traspasa al nominado Sebastián Barradas una de las nominadas casas, la que mide 17 y dos tercias varas de frente hacia el sur, ubicada en dicha Calle del Señor San José; por el fondo, hacia el norte, tiene 65 varas y linda con solar del indio Baltazar; por el oriente con casa de los sobrinos de dicho Barradas; y por el poniente con casa de don Juan Lagunas. La adjudica en precio de 818 pesos 1 y medio reales, importe de sus avalúos que le cupo de su porción hereditaria.
Doña Andrea Dorotea Hernández y doña Gertrudis López, viuda y sobrina respectivamente del Capitán de la Compañía de Pardos Francisco Javier López, sus albaceas testamentarias según cláusula del poder para testar que confirió en esta Villa, y en uso de dicho poder venden a don José Ignacio Pavón y Muñoz, del comercio de la Nueva Veracruz, una casa situada en la Calle Nueva con 14 varas 2/3 de frente, que lo hace hacia el sur con la boca del callejón que baja al del Diamante y casa esquina de doña Rita Morales; y 88 varas de fondo que lo hace al norte con el pasadizo o camino que va para el aguaje de Xallitic, por donde cruza el desperdicio de aquéllas y otros manantialitos a su frente. Por el costado del oriente linda con solar de las señoras Acosta o Rodríguez y al poniente con casa nueva de don Juan Antonio Figueiras. La vende en 3 300 pesos, 1 900 de contado y 1 400 que reconoce en parte de una capellanía que mandó fundar doña Paula Barradas [Meléndez].