Doña Josefa Domínguez Muñiz, natural y vecina del pueblo de Naolinco, hija legítima de los difuntos Salvador de Domínguez y Juana Molina, viuda y albacea de Blas de Aguilar, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a los Presbíteros Francisco Pérez y Francisco Lagunes, vecinos de este pueblo, y dado que la declarante no tiene hijos ni herederos forzosos, distribuye sus bienes en obras piadosas a la Cofradía del Santísimo Sacramento de esta Parroquia, al señor del Calvario, a las imágenes de la Señora del Rosario, Dolores, Santana, San Mateo y San Antonio, mencionando entre sus bienes 2 solares y casas.
VIUDAS
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Doña María de la Barreda Gayón, viuda de don Felipe de Acosta, tutora de su hija María Josefa, con inventario hecho a los bienes de su difunto marido, vendió dos casas; una a don Lucas Rosete y la otra al Capitán don Juan Antonio de Zavalza; de lo obtenido le tocó a su hija 137 pesos 7 reales, mismos que solicitó al Alcalde Mayor, don Antonio Primo de Rivera, para mantener a su hija, y que se obliga a dar a su hija o a quien le indiquen, y para seguridad de esta deuda hipoteca una casa que tiene en este pueblo de Jalapa, la cual linda al norte con la Calle de Tecuanapa y casas del Alguacil Mayor, don Juan de Quiñones, al oriente con casas de María Magdalena Luis, al sur con solares de los Viveros y al poniente con casa y solar del Escribano Público, Diego Cardeña.
El Licenciado don Pedro García de Baldemora, Cura de la Doctrina de Tlacolula, junto con doña María Antonia Díaz de Acosta, hija legítima del difunto don José Díaz de Acosta, viuda de don José Rodríguez y mujer legítima en segundas nupcias de don Tomás García, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas de dicho difunto y haciendo uso de ese nombramiento, venden a don Tomás Borro, vecino del pueblo de Jalapa, una casa labrada de paredes y cubierta de madera y tejas, la cual mide 28 varas de frente y 44 varas de fondo, linda al norte con la Calle Nueva, al sur con el callejón de Quiñones, al oriente con casas de la viuda de Antonio Vanegas y al poniente con las de José de Ugarte, al precio de 2, 766 pesos.
Doña Rita Apolonia Jiménez, vecina del pueblo de Jalapa y viuda de don Ramón de Osorio, otorga poder general al Bachiller Juan Bernardo Díaz Mier, Clérigo, Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla, para que la defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don Diego Morales [Carlos del Moral y Guerrero], Alguacil Mayor de esta jurisdicción y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Pedro del Moral y de doña Victoria de Guerrero [Herrero], casado en terceras nupcias con doña María Ignacia de Acosta, viuda de Antonio Rivera, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a su citada esposa, en compañía de don Juan Gómez de Estrada, y como heredera a su mencionada esposa.
Doña Beatriz Boquillón, viuda de don Jerónimo Herrera, junto con doña Francisca Boquillón, mujer de Nicolás de la Cruz, hermanas, vecinas del pueblo de San Juan de los Llanos, reciben de don Diego López, la cantidad de 400 pesos, y le otorgan poder a dicho Diego para que haga, demande, reciba y cobre de la testamentaria de su abuelo las legítimas que les corresponden.
Doña Mariana Josefa Viveros, viuda y albacea de don Miguel Ponce de León, mujer legítima en segundas nupcias de don Matías de la Mora Castañeda, vecina del pueblo de Jalapa, vende a don Miguel de la Vega, vecino de la Nueva Veracruz y albacea de doña María Vázquez, una casa de paredes y tejas con 10 varas y media de largo y 9 y media de ancho, al precio de 175 pesos.
Doña Josefa de Acosta, hija legítima de los difuntos don Manuel de Acosta y de doña Lucía Lagunes, natural del pueblo de Naolinco y residente en el pueblo de Jalapa, viuda de don José Ruiz Cañete, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a don José Francisco Ruiz Cañete y Clemente Ruiz Cañete, sus hijos legítimos, junto con el Licenciado José Nicolás Díaz de Acosta, y como herederos a los dos antes citados, junto con doña Antonia y doña Mariana Ruiz Cañete, sus hijos legítimos.
Don Antonio Primo de Rivera y doña Luisa Margarita de la Rosa Hernández, viuda de don Tomás Borro, vecinos del pueblo de Jalapa, hacen la cancelación de una imposición de Capellanía u Obra Pía con los nombramientos de patronos y capellanes que la habían de servir, quedando vigente la escritura de venta de una casa y solares en la cantidad de 500 pesos, mismos que la viuda se obliga a cargar a censo de 5 % sobre las casas que dicho su difunto marido compró a los herederos de don José Díaz de Acosta.
Doña María Josefa Ruiz de Morales, viuda y albacea de don Juan Antonio de Zavalza, en compañía de los herederos de dicho Juan, reciben la cantidad de 4, 000 pesos, mismos que ocuparan para pagar lo que el dicho difunto quedó debiendo a varios sujetos, los cuales se obligan a tener en depósito irregular la cantidad de 4, 000 pesos, mismos que pagarán a don Antonio Vázquez Ruiz, en el plazo de 6 años, con obligación de réditos, para lo cual hipotecan 4 casas de paredes techadas de madera y tejas, 3 situadas en la Calle Real y la cuarta en la Calle del Alcabalero.