Marcelo Antonio manifestó 4 botijas de vino, una carga de cacao y un cajón de jabón, para vender en su tienda, y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.\n
TIENDAS
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Jorge Desa [y Sotomayor], vecino de este pueblo, manifestó 100 pesos de cacao, azúcar, jabón, tabaco, candelas y 4 botijas de vino, para vender en una tienda que tiene en este mismo pueblo, y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.\n
Nicolás Díaz, vecino de este pueblo, manifestó 50 pesos de azúcar, candelas, tilmas de la tierra y otras menudencias, para vender en su tienda y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala pagará la alcabala. \n
Nicolás Díaz, vecino de este pueblo, manifestó 60 pesos de tabaco, azúcar, añil, y menudencias, para vender en su tienda, y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.\n
Nicolás Díaz, vecino de este pueblo, manifestó 100 pesos de cacao, azúcar, algunas mantas de la tierra, y otras menudencias para vender en su tienda y pagar la alcabala.\n
Fray Francisco de Llerena, Hermano Mayor del Hospital de la Limpia Concepción de Nuestra Señora de Jalapa, dio en arrendamiento a Esteban de Amaya, vecino de este pueblo, una casa y tienda perteneciente a este hospital, ubicada en la esquina de la plaza, linda con casas de vivienda suya, por tiempo de un año y en el precio de 50 pesos de oro común.
Jacinta Domínguez, vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue de Francisco de Los Santos, dio en arrendamiento a Juan Lorenzo Velázquez, vecino de Jalapa, una casa y tienda de paredes de piedra, cubiertas de teja, a la salida de este pueblo, en la Calle Real que sube a la plaza (hoy Avenida Revolución); linda por una parte con casas en que vive Domingo Blanco; y por la otra, con solar de José Cortés, maestro zapatero; y por sus espaldas, con la barranca de Xallitic; por tiempo de 9 años, a partir del 1 de febrero de 1676, y en el precio de 26 pesos de oro común.
Fray Juan Vázquez, Hermano Mayor del Hospital de la Limpia Concepción de Jalapa, dio en arrendamiento al Capitán Francisco García López, vecino de Jalapa, una tienda y casa que está en la esquina de la plaza que pertenece a este hospital, linda por una parte con otras casas de él; y por otra, con la cerca del patio del hospital que cae a la plaza, por tiempo de dos años, a partir del 1 de abril del presente año, al precio de 50 pesos anuales.
Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, y Juan Rubio, oficial de sastre, residente en esta provincia, formaron una compañía para vender ropa y otros géneros durante dos años, en esta manera: el primero entregó al segundo 1 000 pesos de oro común en mercaderías de Castilla, de China y de la tierra, como son ruanes, creas, jerguetas, tafetanes, sedas, mitanes, paños, naguas, huipiles y otros géneros, para venderlos en una tienda que Cristóbal de Lozana tiene en este pueblo; y el dicho Juan Rubio, pone su oficio y trabajo de sastre; al término de los dos años, Cristóbal de Lozana se llevará dos tercios de las ganancias, y Juan Rubio, un tercio de las mismas.
Francisco de Escalante, mercader, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Esteban de Valladares, mercader, su compañero en una tienda que tienen en este pueblo, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren; especialmente, para que pueda comprar a crédito en la Veracruz o en otra parte, mercadería de creas, ruanes, fardos, frutas de Castilla, pipas de vino y lo obligue a la paga en los tiempos y plazos que concertare.