Don Juan de Rivera, reafirma las declaraciones registradas en la escritura de testamento, acompañado de los testigos presentes en la citada escritura.
TESTAMENTOS
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Don Juan López Meilán, natural y vecino del partido de Misantla, jurisdicción de la Antigua Veracruz, hijo legítimo de los difuntos don Gervasio López Meilán y doña Antonia de Torres Mogollón, junto con doña María de Jesús Álvarez de Guzmán, su legítima mujer, natural y vecina del pueblo de Naolinco, hija legítima de don Lorenzo Benito Álvarez de Guzmán y de doña Gertrudis Jacinta García de Baldemora, vivos, realizan testamento, en el cual se instituyen como albaceas y como heredero designan a su hijo legítimo Juan José.
Don Juan de Rivera, español y vecino del pueblo de San Mateo Naolinco, casado con doña María de Jesús de Acosta, otorga su testamento, en el cual nombra como albacea a su citada esposa, junto con su hermano don Felipe de Rivera, y como herederos a sus hijos legítimos Juan, José Antonio, Mariano, Antonio y José.
Don Domingo Pérez, hijo de los difunto don Domingo Pérez y de doña Catarina Boo, natural de la Villasante, Arzobispado de Burgos en los Reinos de Castilla y vecino del pueblo de Jalapa, junto con doña Juana de los Reyes, su legítima esposa, natural del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Leonardo de los Reyes y Rosa María de Guevara, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, junto con don Francisco, hijo mayor de ambos, y como herederos designan a sus hijos legítimos el Bachiller Francisco Pérez, María, Juan, Josefa, Pedro y Domingo.
El Sargento Felipe de Acosta e Inés de Guevara, su legítima mujer, vecinos del pueblo de Naolinco, dijeron que uno al otro se tienen comunicado lo conveniente para hacer y ordenar su última voluntad, por lo que se otorgan poder para testar recíproco para que el sobreviviente ordene su testamento. Declaran que al tiempo de casarse él no trajo caudal alguno hasta después de la muerte de sus padres tuvo 614 pesos 7 reales de la división y partición de sus bienes, y ella no trajo dote. Durante su matrimonio no tuvieron hijos. Se nombran como albacea uno al otro, a Nicolás y Salvador de Acosta, así también se nombran mutuos herederos.
Doña Antonia de Arellano, y don Juan Manuel Domínguez, viuda e hijo de don Antonio Domínguez, vecinos del pueblo de Naolinco, con poder para testar que les otorgó dicho difunto, proceden a realizar testamento de dicho Antonio, en el cual los nombró albaceas y como herederos a sus 4 hijos del primer matrimonio con doña Antonia de Acosta, junto con los 5 que tuvo en su segundo matrimonio con la citada Antonia de Arellano.
Don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, hijo legítimo del difunto Alférez Francisco Muñiz y de doña Antonia Felipa de Acosta, viva; y doña Gertrudis Josefa de Guevara, hija legítima de los difuntos Capitán Nicolás de Guevara y doña Marcela Ruiz Cañete, vecinos del pueblo de Jalapa, marido y mujer, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, y como herederos designan a sus hijos legítimos.
Josefa Lagunes, natural del pueblo de Naolinco y vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos José Lagunes y Antonia Pérez, otorga poder para testar a Manuel José de Acosta, nombrando como heredera a la cofradía de la iglesia del Ingenio Chico.
Don Felipe Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Sargento don José de Acosta y doña Josefa Lagunas, junto con doña María Gertrudis Lagunas, vecina de este pueblo, hija legítima de don Felipe Lagunas y doña Josefa de Meza, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, en compañía de don Miguel Pérez, vecino de este pueblo y Antonio de Acosta, hijo legítimo del primer matrimonio del citado Felipe de Acosta y como herederos, el citado Acosta nombra a sus hijos del primer matrimonio con la viuda Gertrudis García, los cuales son además de Antonio, Micaela, María, Antonia y José, y la citada María Lagunas, viuda del primer matrimonio con Juan de Oliva, a Norberto, hijo de dicho primer matrimonio.
Francisco de Aguilar, natural y vecino de este pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Juan de Aguilar y Antonia de Guevara, difuntos, casado con Francisca Pérez, a quien le otorga poder para testar y nombramiento de albacea testamentaria. Como herederos universales nombra a José de 18 años, María de 15 años, Francisco de 12 años, Mariana de 10 años, Vicente de 7 años, Paula de 6 años, María de 4 años, Miguel de 2 años y Felipe de 3 años, hijos legítimos de ambos.