Juan de Thormes, mercader y vecino del pueblo de Jalapa, dijo que habiéndolo nombrado albacea Juan Sebastián del Alamo y por tenedor de sus bienes a Sebastián la Valla, residente en la Ciudad de la Nueva Veracruz, por testamento que otorgó y habiendo cumplido con lo que le toca sin haber más que hacer, se desiste y aparta del albaceazgo por tener otras ocupaciones.
TESTAMENTOS
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María Rodríguez de la Higuera, vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de Vicente Rodríguez Cabaco y de Isabel Pérez de la Higuera, mujer legítima de Diego de la Torre Arnate, de la misma vecindad, otorga poder para testar a su marido, para que ordene su testamento. Declara que cuando se casó trajo como dote lo que su marido cobró al Licenciado Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, Cura que fue de este pueblo; tuvieron 2 hijos; asimismo pide que María Rodríguez, mulata criolla esclava que nació en su casa, de 35 años más o menos, hija de Micaela negra criolla esclava que trajo de la casa de sus padres, difunta, atendiendo a los buenos servicios que le ha dado, así como el amor que le tiene a María de la Encarnación, mulatica niña de 2 años más o menos, hija de María Rodríguez, queden libres.
Andrés García, natural y vecino del Desierto de Perote, hijo legítimo de Andrés García y de Isabel Hernández, otorga poder para testar a Catarina de la Rosa, su legítima mujer, a José Antonio y José García, sus hermanos, para que en su nombre, los 3 juntos de mancomún ordenen su testamento según las cláusulas, legados, mandas, declaraciones que les ha comunicado. Declara ser casado con Catarina de la Rosa con quien tuvo 4 hijos, de edad pupilar todos, a quienes nombra herederos universales.
Diego Sáenz Ibáñez, natural de la Villa de Anguiano en Castilla la Vieja, hijo de Juan Ibáñez y de María Ibáñez, otorga su testamento, donde declara tener como bienes: 160 pesos en reales que entregó al Capitán José del Alamo, vecino de la Ciudad de México. A Josefa de Soto, de esa vecindad, le debe 11 pesos. Nombra como herederos a sus padres y como albacea a Fray Francisco de Longoria Báez, Presbítero religioso de la Orden de la Caridad.
El Bachiller José de Villa y Grajeda, Presbítero Domiciliario de este Obispado, hijo legítimo de José de Villa y de Magdalena de Grajeda, vecinos que fueron de Zacapoaxtla, provincia de San Juan de los Llanos, de donde es natural, otorga su testamento donde declara ser ordenado presbítero a título con las lenguas mexicanas y totonacas. Entre sus bienes tiene un sitio de tierras de ganado mayor y 2 caballerías más donde fundó el rancho de labor de maíz en que tiene además otros bienes. Declara le son deudoras Juan Bautista Milanés, vecino de Perote, Simón de Guevara, vecino de Xilotepec, entre otras personas que menciona. Asimismo él es deudor de otras personas. Nombra como albaceas testamentarias a los Licenciados Juan Ruiz de Aguilar, Cura propio de Zongolica; y a don Tomás de Malpica, Presbítero vecino de Perote, y como heredera nombra a Magdalena de Grajeda, su sobrina.
Salvador Jiménez, natural de Tlacotalpan, vecino de Jalapa, hijo legítimo de José Jiménez y de María Bárbara Sánchez, otorga poder para testar al Capitán Bartolomé de Castro, su compadre de la misma vecindad, y a María de los Santos, su segunda mujer, para que en su nombre ordenen su testamento como se los tiene comunicados. Declara ser hermano de la Cofradía del Santísimo Sacramento en la iglesia parroquial de este pueblo, y en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario en la Ciudad de los Ángeles. Contrajo primer matrimonio con Florencia de Orantes, quien trajo como dote 2 machos, 3 yeguas y 1 caballo, y tuvo con ella una hija; en su segundo matrimonio con María de los Santos, quien trajo un atajo de 8 yeguas y con ella tuvo un hijo. Nombra como herederos a sus 2 hijos.
Doña Teresa de Córdoba y Arellano, vecina de Jalapa, natural del ingenio nombrado la Santísima Trinidad, hija natural del Capitán Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, otorga poder para testar a Juan Antonio Mosquera y Moscoso, para que en su nombre haga su testamento. Declara que en su primer matrimonio con el Capitán Lorenzo Romero Jurado llevó a su poder un capital y lo registró en escritura; procrearon a Juan Romero, fallecido, contrajo segundo matrimonio con Juan Antonio Mosquera y Moscoso. Entre sus bienes se encuentran: 5 esclavos mulatos blancos, a quienes les otorga libertad, por el amor y los buenos servicios que le dio su esclava Antonia, madre de los otros 4 esclavos que nacieron en su casa.
Micaela de la Peña, viuda de Lucas de Chávez, hija legítima de Manuel de la Peña y de María de Mendoza, vecina de Jalapa, otorga su testamento donde declara lo siguiente: cuando contrajo matrimonio no llevó dote alguna. Heredó de sus padres la casa de su morada que mide 53 varas de frente ubicada en la Calle Real, que colinda con casa del Licenciado Diego González, al norte con casa y solar que fue de Isabel del Castillo, al este con otro pedazo de solar que fue de sus padres y lo heredó Cristóbal de la Peña y al poniente con el callejón que atraviesa la Calle Real hacia la Plaza Pública. Nombra como herederos a sus hijos María y Ana de Chávez.
Doña Teresa de Córdoba y Arellano, vecina del pueblo de Jalapa, hija natural del Capitán Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, otorga su testamento donde declara haberse casado en primer matrimonio con Lorenzo Romero Jurado y en segundo matrimonio con Juan Antonio Mosquera y Moscoso. Entre sus bienes se encuentran la casa de su morada sobre la cual están impuestos 200 pesos, cuyos réditos se pagan a favor del Convento del Señor San Francisco, 13 mulas aparejadas, una tenería que se encuentra a la salida de este pueblo sobre la cual se impusieron 3, 000 pesos, una mulata llamada Antonia Catalina, otra esclava hija de Antonia, otro esclavo llamado Andrés Moreno; también cuenta con unas tierras contiguas a la tenería. Nombra como albacea al Presbítero Fray Francisco de Longoria Báez, religioso de la Orden de la Caridad.
Juan de Olmedo, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Juan de Olmedo y de María Rodríguez, otorga su testamento donde declara ser casado con Isabel León. Le debe 200 pesos Juan Rodríguez, su yerno, por 8 mulas que le vendió. Entre sus bienes se encuentra un solar con 2 casas de zacate y una mula de silla que tiene en su poder Juan Rodríguez. Debe a Isabel Bautista, parda libre, 18 reales. Pide a su albacea se le de a Josefa Micaela, huérfana que crió su hermana, 26 varas de su solar. Nombra como albacea y tenedora de sus bienes a Lucas Francisco de Ayala.