Don Antonio Cayetano de Alarcón, Cura y Juez Eclesiástico de Misantla, natural de la ciudad de Puebla de los Ángeles e hijo legítimo de don Agustín de Alarcón y de doña María Martínez, realiza testamento en el cual nombra a doña María de Escobedo Ladrón de Guevara, su prima y viuda de don Luis de Ortega, como albacea y a falta de esta, al primer heredero que cite en la memoria que escribirá para registrar todos sus legados y legatarios.
TESTAMENTOS
3003 Descripción archivística resultados para TESTAMENTOS
María de Escobedo Ladrón de Guevara, viuda de don Luis de Ortega y vecina de este pueblo, realiza testamento, en el cual nombra como albacea al Licenciado don Antonio Cayetano de Alarcón, Cura de esta doctrina, y en su ausencia a sus hijos don Fernando, don Antonio, don José Antonio, don Cristóbal, don Manuel, don José Mariano y doña Micaela, a quienes nombra herederos.
Don Nicolás Fernández de la Calleja, vecino de Misantla e hijo legítimo del Capitán don Benito Fernández de la Calleja y de doña Juana Jerez Tavera, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas testamentarias a don Nicolás de Acosta, don Juan López Meilán y Manuel Romero, vecinos de este pueblo.
Doña María de Jesús Zorrobiaga, doncella mayor de 18 años y vecina de este pueblo, hija legítima de don Francisco de Zorrobiaga y de doña Agustina Francisca de Thormes, realiza testamento en el cual nombra como albacea y heredero a don Antonio de Acosta, vecino de este pueblo.
Don Carlos José de Montes, vecino del puerto de Santa María, con poder para testar de Luis Ignacio Sánchez, realiza el testamento del citado difunto, en el cual nombró como heredera a su alma.
Doña Francisca de Barreda Gayón, vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de don Francisco de Barreda y doña Micaela García de Baldemora, difuntos, casada en primeras nupcias con José de Acosta, en segundas con don José de Acosta y en terceras nupcias con don Manuel Polanco, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas testamentarios al Licenciado don Pedro García de Baldemora, Clérigo Presbítero y vecino de este pueblo, junto con su yerno don Juan Domínguez, y su hijo Juan José, y como herederos a Margarita, María de Jesús y Juan José, sus hijos legítimos de su primer matrimonio.
Juan Domínguez, pardo libre y vecino del rancho del Coyolillo, jurisdicción de Jalapa, casado con Juliana de los Reyes, morena libre, otorga poder para testar a su citada esposa, en compañía de su hijo José Antonio, así como de albaceas testamentarios y únicos herederos, dejando para sus otros hijos que son María de la Cruz, Vicente, Josefa, Eusebio y María, una memoria simple.
Rosa María de Aguilar y Escalona, viuda de Benito de Castro, natural de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles y residente en este pueblo de Jalapa, hija legítima de Pablo de Vargas y Zúñiga y de Micaela de Aguilar y Escalona, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas testamentarios a su hijo José Antonio, junto con su yerno Ignacio de la Cruz y como herederos nombra a sus 6 hijos.
Manuel de Espinosa, natural de la Ciudad de México y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Ignacio de la Cruz y de Inés de Peralta, difuntos, casado con Mariana de San José del Barrio, natural y vecina de este pueblo de Jalapa, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas testamentarios a su citada esposa, junto con sus hijos Francisco y José Roberto, y como herederos nombra a sus ya citados hijos y a Justa Manuela y Rita de Espíritu Santo.
Don Francisco de Ocampo Espino y Aguayo, natural de la Villa de Osuna y residente en este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Francisco de Ocampo Espino y Aguayo y doña Sebastiana Pérez de Figueroa, casado con doña María de Jiménez Holgado, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a don Pedro de Senande y don Pedro Romero, vecinos de este pueblo y en España su esposa doña María Jiménez Holgado y por su ausencia a sus hijos don Fernando, don Francisco y don Blas, y como herederos al Licenciado don Fernando Augusto, Capellán de la capilla del señor de Osuna, junto con don Blas y a doña Sebastiana, sus hijos legítimos.