Antonio García, natural del reino de Galicia, soltero e hijo legítimo de Clemente García y de Inés de Rivera, realiza testamento, en el cual nombra por albaceas testamentarios a don Domingo Pérez del Pozo y don José Álvarez Camaño, vecinos de la Veracruz, y en caso de morir en su lugar natal, nombra como albacea al señor cura Licenciado don Miguel de Luna Bandelvira.
TESTAMENTOS
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Don Pedro Romero, natural de la isla de León, en los reinos de Castilla y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Pedro Romero y doña Catarina Ojeda, casado con doña Isabel de Castro, a quien otorga poder para testar, nombramiento de albacea testamentaria y tutora de sus hijos Catarina, María Antonia e Isidoro Ricardo, a quienes nombra herederos.
Doña Josefa Palomino, natural y vecina de la Nueva Veracruz, otorga su testamento en la siguiente manera: Declara que es viuda del finado don Joaquín Pablo Gómez, de cuyo matrimonio le quedaron ocho hijos y dos nietos, hijos de su difunta hija María Josefa. Declara por bienes una casa, deteriorada hoy por las bombas en la Nueva Veracruz, en la calle de la Condesa esquina con el callejón de Pitiguao, afecta a 1 000 pesos por razón del piso en favor del convento de Santo Domingo; unos 300 pesos o poco menos en escudos de oro; unos 200 pesos en plata; alhajas; muebles de su casa, entre otros que no recuerda. Hace legado en forma del remanente del quinto de sus bienes se apliquen por mitad a sus dos hijas doncellas: Antonia y Joaquina Gómez. Nombra por albacea a don Juan José de Erazo y a su hijo don José María Gómez. Nombra por únicos herederos a sus ocho hijos y a sus dos nietos.
Mariano García, natural del pueblo de San Andrés Chalchicomula, hijo de don Basilio García y de doña Ana Saldaña y Bonilla, sus padres difuntos, otorga su testamento en la siguiente manera, en el cual declara que es de estado soltero y que no tiene hijo alguno legítimo ni natural. Declara por bienes una casita de su habitación comprada a don José María Valero; un sable guarnecido de plata; dos mulas, cuatro caballos, ropa de su uso, dos sillas de montar y un aparejo. Ítem dijo que le tiene comunicado a su albacea, los bienes y sufragios que quiere que se apliquen por su alma; así como pide que se gratifiquen a las personas que le asisten en su enfermedad. Declaró que debe a don Matías Espinosa el valor de una obligación y 140 a don Juan Islas, vecino de Puebla. Es su voluntad perdonar a sus deudores algunos picos que les restan. También encarga a su albacea que del sobrante de sus bienes, que se destinen 70 pesos al convento de San Francisco de la Puebla de los Ángeles, con destino a redención de cautivos, si es que aún los hay y sino fuere así, lo distribuya su albacea en algunos otros objetos piadosos en bien de su alma. Y 60 pesos para limosnas distribuidos entre los religiosos más necesitados del convento de Betlemitas de la misma ciudad de la Puebla: 50 pesos a los del convento de San Francisco de Tepeaca, para misas por su alma, y el resto lo distribuya su albacea en el reparto del cementerio o camposanto general de esta villa, hospitales de caridad de ella, pobres vergonzantes y escuela pía de primeras letras de esta misma villa. Nombra por su albacea a don Sergio Reyes, regidor del Ilustre Ayuntamiento de esta villa.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODon Manuel Ferreiro, natural del Reino de Galicia, Obispado de Santiago, hijo de Miguel Ferreiro y de doña Mariana Mariño, sus padres difuntos, ordena su testamento en la siguiente manera: Declara que es casado con doña Josefa Laso de la Vega, la que no trajo a este matrimonio bienes o caudal alguno y él tendría entonces alguna friolera de corto momento. De cuyo matrimonio han procreado a María del Carmen [Ferreiro], casada, y a José Ignacio Ferreiro, ambos mayores de veinticinco años de edad. Por sus bienes, señala 1 000 pesos en reales, poco más o menos, que le han quedado después de tantos gastos de dilatadas enfermedades, y algún derecho por razón de su oficio de guarda, algunos comisos atrasados, entre otras bagatelas de que tienen conocimiento sus albaceas. Nombra por sus albaceas mancomunados a la citada esposa doña María Josefa Laso y a su hijo político, don Juan Bautista de Lezama. Instituye y nombre por sus únicos y universales herederos a los citados dos hijos por partes iguales.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODoña Micaela Barguiarena, natural de la Puebla de los Ángeles, residente en esta villa, hija de don Santiago Barguiarena y de doña Josefa Bravo, difuntos, otorga poder especial a don Juan Ruiz Abascal, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, para que en su nombre haga y ordene su testamento como se lo tiene comunicado Declara que es viuda, albacea y heredera en una parte de los bienes de don Pedro Martín del Puerto Vicario, vecino y del comercio que fue de la Nueva Veracruz, que dichos bienes están concursados por sus acreedores a causa de no poderse recaudar las sumas activas que formaban su caudal, pero hechas dichas cobranzas podrá corresponderle alguna cosa y de lo que así fuere, manda que su albacea distribuya la mitad en misas, bienes y sufragios por su alma; y la otra mitad hace legado en forma en partes iguales a don Amado, don Manuel, doña Fortunata y doña Mariana Vicario, sus cuatro hijos adoptivos, a Marta de Haro, su sobrina, y a Manuela Bravo, su antigua criada. Y al no tener heredero forzoso, se nombre, como ella lo nombra por su albacea y si dicho apoderado por sus ocupaciones u otros motivos no pudiese desempeñar dicho cargo, le otorga poder para que nombre persona o personas de su confianza.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINOAgustín Marín, natural y vecino de esta villa, viudo de María Gertrudis Sedeño, mayor de setenta años, estando enfermo en cama, otorga que hace la siguiente declaración testamentaria: Que sus bienes consisten en la casita de su habitación con el terreno en que está ubicada, el cual recibió por muerte de sus padres, dicha casa es libre de empeño y de cuyo terreno acaba de vender una cuchilla interior hacia el costado del norte; que tiene 35 varas de largo de oriente a poniente, 14 de ancho por el rumbo del oriente y 10 por el opuesto del poniente, en favor de don Diego Briseño, su colindante, en cantidad de 200 pesos que le ha satisfecho de contado, con los que se está alimentando y medicando. Declara que su hija legítima Nicolasa Marín y su nieta Teresa Mora, hija de otra hija difunta y de José María Mora, difunto, mayor y de estado libre la primera, menor la segunda como de trece años de edad, son los únicos descendientes legítimos, y como tales sus legítimos herederos por partes iguales de lo que resulte del valor de la casita y su terreno, las cuales viven con ella y las instituye como sus universales herederas. Encarga a la primera cuide y eduque a la segunda, y cumpla con cualquier encargo que verbalmente o por escrito le haga.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANOTestimonio promovido por don Matías Santa María, vecino del Chico, para que se reconozca el testamento nuncupativo del finado presbítero don Fernando Ortiz de Zárate, vicario que fue de su pueblo, y se nombre a él como albacea, tal y como fue expresado en la disposición del presbítero; para dar cumplimiento a su última voluntad.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANODon José María de la Rocha, hijo legítimo de Juan José de la Rocha y de doña María Eulalia García, originarios y vecinos que fueron de la ciudad de Puebla, hallándose postrado en cama, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que fue casado con doña María Josefa Flandes, ya difunta, con quien procreó a doña Mariana, don Domingo, doña Juana, doña Francisca, don Ángel, don Felipe, doña María Josefa y don José María Rocha y Flandes, los cuales viven y son mayores de edad, todos casados, y la primera y penúltima viudas. En consideración a la orfandad que se verá reducida su hija doña María Josefa, ruega y encarga a su albacea se le deje permanecer y vivir en la casa de su morada hasta que se verifique su enajenación. Declara que el principal acreedor a sus bienes es su hijo político don Bernabé de Elías Vallejo y las demás deudas pasivas constan en un libro de cuentas. Declara que, aunque aparezca en dichos libros una cuenta que llevó con su otro hijo político don Juan Tomás de Miguelena, en la que a su favor resulta cantidad de pesos, debe considerarse del todo concluida. Declara por sus bienes únicos las deudas referidas y la casa de su morada. Nombra albacea en primer grado a don Francisco Badillo y en segundo a don Bernabé de Elías, sus hijos políticos. Y nombra a sus hijos citados como los principales y universales herederos.
JUAN JOSÉ PAZ, ESCRIBANO DE CÁMARADoña Micaela Barguiarena, natural de la ciudad de los Ángeles, residente en esta villa, hija legítima de don Santiago Barguiarena, y de doña Josefa Bravo, difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que fue casada con don Pedro Martín del Puerto Vicario, vecino del comercio de la Nueva Veracruz, de cuyo matrimonio no le quedó sucesión, y de quien es albacea y heredera de una parte de sus bienes. Declara que los bienes que heredó no los ha podido cobrar, por lo que pidió que una vez que sean cobrables, éstos se distribuyan por iguales partes entre don Amado, don Manuel, doña Fortunata y doña Mariana Vicario, sus hijos adoptivos; doña Marta de Haro, su sobrina, don Francisco Ampuero y María Concepción Bravo, su antigua criada. Nombra por su albacea a don Juan de Guisasola, vecino de Veracruz.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO NACIONAL