El Licenciado Pedro García de Baldemora, Cura de la Doctrina de Tlacolula, jurisdicción de Jalapa, junto con doña María Ignacia, viuda de don José Rodríguez, y doña María Antonia Díaz de Acosta, mujer legítima y albacea de don Tomás García, con poder para testar y nombramiento de albaceas del difunto don José de Acosta, proceden a realizar el testamento de dicho difunto, en el cual señalan haber hechos los pagos a la Cofradía del Divinismo Sacramentado de esta Parroquia, que se debían a los bienes de don Fernando Ponce de León, la venta de 2 casas; una casa grande y una chica en este pueblo, la grande a don Tomás Borro en 2, 766 pesos y la chica a María Ignacia en 700 pesos, y el nombramiento de herederos a los hijos que tuvo con María de Jesús.
TESTAMENTOS
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Don Alonso Rajadel, hijo legítimo de los difuntos Alonso Rajadel y de María Isabel Romero, natural de la ciudad de Córdoba en los Reinos de Castilla y vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder para testar, nombramiento de albacea y de heredero a su hermano don Tomás Rajadel.
Francisco de Sierra, hijo legítimo del difunto Pedro de Sierra y de Ángela Sardá, viva, natural de Génova, en los Reinos de Castilla y vecino del pueblo de Jalapa, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea a don Juan Santiago Lobo y don Juan de Estrada, y como heredera designa a su citada madre, doña Ángela Sardá.
El Bachiller don Miguel Bazán de Otero, Clérigo Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla, natural del pueblo de Perote y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Fernando Bazán de Otero y doña Ángela de Malpica, otorga poder para testar, nombramiento de albaceas y de herederos al Bachiller Alonso José Gatica, junto con Bernardo de la Fuente, vecinos de este pueblo.
Doña Juana Cecilia Meléndez, viuda de don Miguel Jerónimo de Acosta, y actual mujer legítima de Joaquín Felipe Sarmiento, vecina del pueblo de Jalapa, otorga por vía de declaración testamentaria, lo siguiente: vendió una casa a Pedro Santana en 450 pesos, de los cuales 250 pesos los repartió entre sus hijos y los 200 pesos restantes los invirtió para acabar la casita nueva con el sitio que le pertenece; su segundo marido no tenía más bienes que la casa de su morada con su sitio correspondiente, su banco y las paredes de la bodega, no tuvieron hijos, que de los 200 pesos que llevó de capital se finquen para la dotación de una misa con la limosna que produjera su rédito cuyo principal quedará en la citada casita nueva, contigua a ésta, y comenzará a correr y pagarse hasta que dicha casita se acabe y pueda alquilarse.
Don Bartolomé de Orozco, hijo legítimo de los difuntos don Gaspar de Orozco y de doña Teresa de Sierra y Hurtado, natural de la Villa de Lebrija, vecino de la Ciudad de Sanlúcar de Barrameda, Arzobispado de Sevilla y residente en el pueblo de Jalapa, soltero, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a doña Nicolasa de Orozco y a don Félix Martínez de Espinosa, y como heredera a dicha Nicolasa, y por muerte de ésta a su hermana Juana de Orozco.
Doña Micaela Josefa de Acosta, viuda de don Antonio Manuel Ortiz de Zárate y vecina del pueblo de Jalapa, realiza su testamento, en el cual nombra como albacea a don Matías de la Mora Castañeda, vecino de este pueblo y como herederos designa a José de Zárate, María Josefa, Antonia de la Trinidad, Manuel Antonio, Juan Miguel y Ana Gertrudis, sus hijos legítimos.
Don José Sanchinel, hijo legítimo del difunto Agustín Sanchinel y de Ana de Ancora, viva, natural del pueblo de Pisone, del reino de Nápoles Obispado de Mileto, junto con su legítima esposa doña Faustina Escobar, hija legítima de los difuntos don Laureano de Escobar y de doña Petrona Sánchez, vecinos del pueblo de Jalapa, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, en compañía de Miguel Viveros, vecino de este pueblo, y como herederos nombran a Ana Rosalía, Francisco, Mariana y José, sus hijos legítimos.
Don Manuel Tobia y Ubago, hijo legítimo de los difuntos don José Tobia de San Pedro y de don Ana Ubago, natural de la Villa de Mansilla, de Castilla la Vieja, Obispado de Burgos, Alcalde Mayor de Zumpango y residente del pueblo de Jalapa, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a don José Cantelmi, don Juan Ángel de Altamirano Infante y don Juan de Garayoa, vecinos de México y residentes en este pueblo, y como herederos nombra a los Religiosos Carmelitas del Convento del Carmen de la Ciudad de México.
Antonio Camacho, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Antonio Camacho y de Nicolasa Vázquez, difunta, casado con Estefanía de la Rosa, nombra como albaceas testamentarios a Estefanía de la Rosa, su esposa, en compañía de don Antonio López, vecino de este pueblo, y como herederas universales a sus hijas Sebastiana, Josefa, Ana María y Catalina Josefa.