El Bachiller José Antonio de Heras Vázquez y Castro, Clérigo Presbítero Domiciliario de este Obispado y residente en Jalapa, solicitó que la memoria que dejó el Bachiller Joaquín de Briones y Aranda, sea declarada como testamento nuncupativo, petición que fue aprobada por don Juan Manuel Pérez Sotelo, Teniente General de Alcalde Mayor de esta provincia, por lo que manda se incorpore en este registro y se entregue copia de ello a dicho albacea.
TESTAMENTOS
3003 Descripción archivística resultados para TESTAMENTOS
José Sabino de la Cruz Ruiz, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Eugenio José de la Cruz, difunto y de Mariana Ruiz, viva, otorga poder para testar a Josefa Escolástica Molina, junto con don Felipe Fernández de Ulloa y Francisco Ramírez, de la misma vecindad, así como también los nombra albaceas testamentarios y como herederos universales a sus hijos legítimos.
Alonso de la Barrera, natural de Galicia, en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de Alonso de la Barrera y de Francisca Fariña, casado con Juana Barradas, otorga poder para testar al Alférez don José Modesto Montiel y a don Miguel Pérez, vecinos de Naolinco, y como herederos nombra a su citada mujer e hijo Alonso.
Doña Bernabela Fernández Mantilla, española, doncella, hija legítima del Capitán don Gregorio Fernández Mantilla y de doña Juana Soledad Montañés de la Cueva, difuntos, junto con don Manuel de Boza, ambos con poder para testar de Gregorio Fernández Mantilla, se designan albaceas testamentarios y herederos universales.
Ventura de Acosta, natural del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Manuel de Acosta y Lucia Lagunes, difuntos, casado con doña María Josefa de Torres y Armenta, otorga su testamento; designa como albacea testamentaria en compañía del Bachiller don Pedro García de Baldemora y a su hijo Nicolás, y como herederos universales alistado Nicolás de 30 años y a María Josefa, doncella de 20 años, sus hijos legítimos.
Eugenia Hernández, natural de la Ciudad de la Nueva Veracruz, hija legítima de Diego Hernández y de Josefa Vázquez, difuntos, viuda de Juan de Rivera, otorga su testamento; designa como albacea testamentaria a su hija Lugarda, y como herederos universales a sus hijos Lugarda de 50 años, Matías de 35 años, Juana de 29 años, Manuela de Rivera, Vicente, Pedro Bravo y Cristóbal.
Petrona Sánchez, viuda de Laureano de Escobar, vecina de este pueblo de Jalapa, otorga su testamento; nombra como albacea testamentario, curador y tenedor de bienes a Antonio Viveros, y como herederos universales a Laureano, Faustina de 22 años, Rosa de 16 años y Luis de 19 años, sus hijos legítimos.
Don Nicolás de Acosta, natural del pueblo de Misantla, hijo legítimo de don Ambrosio de Acosta y doña María Magdalena de Torres, casado con Petrona López Meilán, otorga su testamento; nombra su albacea testamentaria a su mujer en compañía de don Juan López, su hermano y a don Nicolás Fernández de la Calleja, compadre del otorgante, y como herederos universales a Manuel Joaquín de 18 años, José Nicolás de 16, Joaquín Mariano de 14, María Micaela de 12, Ana Rafaela de 10, Antonio Francisco de 8, José Gabriel de 6\r\n y Juana Petrona de 4 años, sus hijos legítimos.
Julián Rodríguez, natural de Naolinco, hijo legítimo de Juan Rodríguez y Josefa de Rivera, otorga poder para testar a doña María Bernardina de Guevara, su legítima segunda esposa, viuda de don Pedro García Campomanes; se casó en primeras nupcias con Josefa de Acosta, designa como albacea testamentaria a la citada María de Guevara y como heredera universal a María, de 1 año de edad, hija legítima de su segundo matrimonio.
Felipe Pérez de Huesca, natural del paraje de La Pileta, doctrina de Tlacolula, hijo legítimo de Nicolás Pérez de Huesca y Francisca Gutiérrez López, casado con Paula Barradas Meléndez, otorga su testamento; designa como albacea testamentaria a su mujer en compañía de Antonio Castro, y como herederos universales nombra a sus padres.