Juan García de Miranda, vecino y natural de esta villa de Córdoba, hijo legítimo del Sargento Juan Antonio Hernández Golfín y doña Juana García de Miranda, difuntos, otorga su testamento en la siguiente manera: pide ser sepultado en la capilla de la Venerable Orden Tercera de Penitencia en el Convento [roto] San Antonio de esta villa. Manda 150 pesos para ayuda a la fábrica material de la santa iglesia parroquial de esta villa. Explica que debe a diferentes personas, así como, otras personas que le deben a él. Declara que está obligado a la tutela por la cantidad de 200 pesos de una niña, su hermana, por parte de su padre, nombrada Teresa Hernández, de edad de dieciséis años. Menciona que hizo escritura de obligación a favor de don Francisco Gómez, estante de esta villa, por la cantidad de 1 500 pesos, cuya cantidad la tiene pagada y por olvido no la han cancelado. Señala como parte de sus bienes la casa donde tiene su morada, que es de cal y canto cubierta de teja, que se encuentra en esta villa, en la calle Real y hace frente con casa [roto] del Capitán don José Gómez Dávila [roto] fondo que le pertenece, la cual es libre de censo; una hacienda de trapiche de fabricar azúcar que tiene arrendada a los propios de esta villa. Asimismo, declaró que cuando se casó con María Gómez, ambos no tenían ningún caudal y durante dicho matrimonio procrearon como hijos legítimos a Jerónimo, de veintidós años; María García, doncella de veinte años; Francisca Estefanía García de Miranda, de diecisiete años; José García, de quince años; Antonia, de diez años; Juana, de ocho años; Nicolasa, de cinco años; Bárbara Gertrudis, de cuatro años; y Elena, de dos meses. Nombra como albaceas al Capitán José Gómez Dávila, vecino de esta villa y Alcalde Ordinario en ella, a Nicolás de Olivera, su sobrino y a la dicha María Gómez, su mujer; nombra por solo tenedor de bienes y por tutor y curador de las personas y bienes de los dichos sus hijos en caso de contar en edad pupilar al dicho Nicolás de Olivera, su sobrino. Y por sus únicos y universales herederos a sus hijos legítimos.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOSARGENTOS
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Don Gaspar Carvajal [Gaspar Ramírez de Carvajal Benavente], Regidor Perpetuo de esta villa de Córdoba, vecino de ella, vende a don Hipólito del Castillo de Altra, vecino y dueño de trapiche en esta jurisdicción, un negro, su esclavo, nombrado Antonio casta Angola, de edad de treinta años más o menos; que hubo y compró de doña Bernarda de Perea, mujer legítima del Sargento Mayor Rodrigo Serrano, vecina de la nueva ciudad de Veracruz. Lo vende en precio de 100 pesos de oro común.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOBartolomé de Arana, residente en esta villa, vecino de la ciudad de México, en voz y nombre del Capitán don Jerónimo Francisco Mier del Tojo, vecino de la ciudad de Sevilla, que al presente reside en la ciudad de México, otorga que ha recibido de Juan García de Miranda [roto] Josefa García de Miranda, su tía, 4 300 pesos, 2 150 cada uno, por otros tantos que se obligaron a pagar a dicho su parte y le estaban debiendo como uno de sus fiadores y principales pagadores del Sargento don Pedro López del Cano.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Licenciado Francisco Fernández de Azevedo [Acevedo], Presbítero Domiciliario, de este Obispado de la Puebla de los Ángeles, otorga que vende a Miguel Mazón, vecino de esta villa, un negro esclavo nombrado Luis, casta Cavo [Cabo] Verde, que será de edad de veintiséis años, que hubo y compró del Alférez Pedro Pablo Sánchez López que lo es de la Real Fuerza de San Juan de Ulúa, en virtud de poder del Sargento Juan Rodríguez Gómez. Lo vende en precio de 400 pesos de a 8 reales cada uno.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon Balthazar [Baltazar] González de Velilla Blanco, vecino de esta villa de Córdoba, otorga poder general al Sargento Pascual Rodríguez, vecino de esta villa, para todos sus pleitos, causas, negocios civiles y criminales, eclesiásticos y seculares, demandando o defendiendo con cualquier persona.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon Joseph [José] de Segura [y] Sevallos [Ceballos], dueño de trapiche de hacer azúcar y vecino de esta villa de Córdoba, como albacea testamentario y uno de los herederos del Capitán Joseph [José] Blanco y administrador de los bienes que quedaron por su muerte, se obliga a pagar a don Gerónimo [Jerónimo] Francisco Mier del Tojo la cantidad de 4 000 pesos, de los cuales pagará 2 000 pesos dentro de un año, más 100 pesos; y los 2 000 pesos restantes dentro de dos años, más 200 pesos. Dicha cantidad es la misma que el Capitán Joseph [José] Blanco mancomunado con el Sargento Mayor don [Pedro López del Cano], Alcalde Mayor que fue de esta villa y provincia de San Antonio Guatusco [Huatusco], se obligaron a pagar a determinado plazo por escritura que en virtud de poderes otorgó el Capitán Bernardo Velázquez de Ladrada, en la ciudad de la Nueva Veracruz el 31 de agosto de 1688 ante Francisco Bautista [de] Natera, Escribano Público.
ANTONIO DE SINTRA, ESCRIBANO REALEl Sargento Manuel Riveros, vecino de la Antigua ciudad de Veracruz, dio su poder cumplido a Alonso González, dueño de su recua, vecino de Jalapa, para que en su nombre venda un esclavo negro, criollo de la Antigua Veracruz, nombrado Francisco, de 18 a 20 años de edad, por el precio y los plazos que concertare
Don Alonso Gutiérrez de Ceballos, dueño de ingenio de fabricar azúcar, se desiste de albaceazgo y del nombramiento que le fue hecho por el Sargento Manuel de Riveros con motivo de hallarse achacoso y muy ocupado en sus negocios relacionados con su ingenio y otras haciendas.
José Cogollos y Zárate, dueño de la Venta de Lencero y administrador del ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios que fue del Regidor Luis Pacho Mejía, se obligó a pagar al Sargento Mayor Don Diego Ruiz Salazar y Maldonado, Alcalde Mayor de Jalapa, 421 pesos y 2 tomines de oro común que por hacerle buena obra le prestó en reales para ropa y avíos del dicho ingenio, para de hoy día de la fecha en cinco meses.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, viuda del Sargento Manuel de Riveros, vecina de Jalapa, hace gracias y donación a Doña Sebastiana de San José y de la Gasca, su tía, de un solar situado en la Calle Real, que entra en la plaza pública de este pueblo, que linda con casa de la otorgante, y por otro lado, con solar de Juan de Argaiz; el cual fue donado por el Capitán Alonso Gutiérrez de Ceballos.